¿Deseas recibir notificaciones?
Radio
Webcam
Buscar
Obscuro
Lo más buscado:
Link Copiado
A A

Los demonios de Ayotzinapa se preparan para salir a la calle

Óscar Balderas Miércoles 4 De Septiembre, 2019 · 09:43 am
Los demonios de Ayotzinapa se preparan para salir a la calle
A casi 5 años de la desaparición forzada de 43 estudiantes de la Normal de Ayotzinapa, la verdad sigue sin conocerse - Archivo

La absolución y puesta en libertad de Gildardo López Astudillo, alias “El Gil”, representa una puerta abierta para que salga de prisión el máximo jefe criminal involucrado en el caso de los 43 normalistas desaparecidos de Ayotzinapa.

“El Gil” fue puesto en libertad por un juez federal el sábado pasado, cuando su defensa acreditó que cerca de dos tercios de las pruebas que lo mantenían en la cárcel del Altiplano por el delito de secuestro se habían obtenido mediante tortura.

Información relacionada: Se investigará a funcionarios y jueces por caso Ayotzinapa: Encinas

Un año antes, “El Gil” logró sacudirse, con el mismo argumento, el delito de delincuencia organizada. De ese modo, el hombre al que la “verdad histórica” acusa de ser jefe de plaza de Guerreros Unidos, y quien habría señalado a su jefe que los normalistas eran supuestos miembros del Cártel de Los Rojos, ha quedado absuelto.

Su libertad ha conmocionado a la Fiscalía General de la República y la subsecretario Alejandro Encinas, responsable de hallar la verdad sobre el paradero de los normalistas, pues la decisión del juez confirma que decenas de arrestos podrían ser inservibles, pues la administración anterior “resolvió” el caso violando el debido proceso.

El próximo beneficiado del desaseo con el que la PGR investigó el caso Ayotzinapa será muy probablemente el jefe de “El Gil”, Sidronio Casarrubias Salgado, jefe máximo de Guerreros Unidos y quien habría dado la orden de asesinar a los estudiantes.

Sidronio Casarrubias podría argumentar que fue torturado y detenido ilegalmente para que un juez lo absuelva del delito de delincuencia organizada. No sería la primera vez que le funciona ese argumento: en julio pasado un juez federal le dio la razón y le quitó el delito de portación ilegal de armas de uso exclusivo del Ejército.

Los demonios de Ayotzinapa se preparan para salir a la calle y esta vez fue el propio gobierno el que les abre la puerta.