enero 19, 2022
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Oveja negra, por qué ser una.

El cambio y el progreso no se basan en repetir lo que otros hacen. Ser la oveja negra en un rebaño de ovejas iguales es un sinónimo de exclusividad.

Oveja negra, por qué ser una.
Oveja negra / Ilustración / Unsplash

El día de hoy  Gaby Vargas habla de un término que seguramente has escuchado: “oveja negra”. Quizá hayas escuchado la expresión “oveja negra de la familia”, que hace alusión a la personalidad diferente de una persona con respecto a su primer núcleo y por lo general tiene un efecto negativo. ¿Por qué es saludable ser la oveja negra?

Este es un modismo que describe a alguien diferente, quizá poco respetable o hasta despreciable en un grupo. Se relaciona, por lo general, con aspectos negativos, como por ejemplo la rebeldía. Tiene su origen en las ovejas negras que nacen ocasionalmente en una familia de ovejas blancas, gracias a un proceso de genes recesivos.

Ser la oveja negra de la familia es ser muy diferente al resto de familiares y a menudo, objeto de críticas. Así que, si alguna vez te han dicho oveja negra, considera que serlo no es tan malo como puedes pensar. Te explico.

Los sistemas familiares, como otros grupos sociales, son sistemas que se transforman y cambian, por eso deben ser capaces de renovarse. Aquí es donde el papel de la oveja negra resulta importante, pues cuestiona los valores, las normas familiares y crea un desequilibrio.

El cambio y el progreso no se basan en repetir lo que otros hacen. Ser la oveja negra en un rebaño de ovejas iguales es un sinónimo de exclusividad, sí, pero al mismo tiempo forma parte de un reto, ya que debes aprender a luchar contracorriente y tener un cierto halo de rebeldía. Debes ser perseverante y libre, independiente y saber abrir camino.

Conoce más en la cápsula de hoy.

 

Ovejas / Ilustración / Pixabay
Ovejas / Ilustración / Pixabay