¿Deseas recibir notificaciones?
Radio
Webcam
Buscar
Obscuro
Link Copiado
A A

El despertar

Viernes 30 De Julio, 2021 · 10:08 am
El despertar
Lago / Ilustración / Pixabay

El día de hoy Gaby Vargas, nos habla de cómo algunas experiencias se dan de manera espontánea, en la mayoría de los casos se asocia con ciertos disparadores, actividades o situaciones, como el contacto con la naturaleza y el que cada célula sea llevada al momento presente.

Ese llamado que todo maestro, gurú, religión o corriente espiritual nos hace: estar presente. Eso tan sencillo es lo que nos lleva al despertar.

Hace alrededor de tres años, me encontraba vacaciones con mi esposo de visita en un pueblo pequeño, rodeado de bosque a la orilla de un lago en Austria, cuya belleza natural es por todos conocida. Con la ilusión de caminarlo, un día me levanté temprano, me vestí con ropa de ejercicio, tenis y chamarra. A esa hora no había un alma a la vista, sólo se hacían presentes el aire fresco, la comunión con la naturaleza y las montañas con una belleza que quitaba el aliento.

El contorno del lago consta de 7.5 km. Después de haber caminado unos minutos, una señora de cerca 60 años en bicicleta me rebasó, iba ataviada con un vestido amarillo muy ligero para el frío que se sentía, de pronto se detuvo. Desmontó la bicicleta, descendió un par de metros, se quitó el vestido y se metió a nadar como Dios la trajo al mundo. Me quedé perpleja. No había nadie alrededor. “¡Qué atrevida y qué frío!”, pensé. ¡Pero qué delicia y qué envidia!

El tono rojizo del sol tempranero tocaba la superficie plateada del lago y producía magia. Podía apreciar el gozo de la mujer, su libertad, el disfrute del momento a pesar de la temperatura del lago, resultado del deshielo de las montañas circundantes. Después me enteré que nadar en el agua helada era una costumbre muy antigua del lugar.

“En mi otra vida quizá me anime…”, me dije y continué mi camino como si nada, para no robar a la señora la privacidad que deseaba. Habré avanzado medio kilómetro, cuando por dentro una voz me reclamó:

—¿Cómo que en tu otra vida? ¡Ahorita es cuando, es ahora o nunca!

—No traigo toalla —traté de argüir.

—¿Y qué más daaaa!

Conoce más en la cápsula de hoy.