El 2021 en Palestina, un resumen

El 2021 fue sin duda un año complicado para Palestina y aquí te contamos los hechos más relevantes del país desde sus aliados hasta la muerte de un Premio Nobel.

Este es un pequeño resumen de lo que aconteció en Palestina en el 2021/ fotos: PixabayCréditos: Pixabay
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Desde la guerra en Gaza hasta la salida de Ben & Jerry\u2019s de los Territorios Palestinos Ocupados, en la nota de hoy recapitulamos algunos de los acontecimientos más importantes del año en Palestina.

Durante 2021, con el mundo mirando hacia otro lado con el ajetreo del segundo año de la pandemia por COVID-19, asuntos tan relevantes a nivel mundial como el regreso de los talibanes a Afganistán pasaron a segundo plano rápidamente. Aunque, por increíble que parezca, no sucedió así con la nueva oleada de apoyo a la causa palestina tras la guerra en Gaza, sin embargo, esto no fue suficiente para combatir la violencia colonial que sufren de manera sistemática los palestinos.

Fue precisamente la pandemia la que mostró que la violencia colonial puede expresarse de muchas formas, cuando en enero Israel ignoró su responsabilidad, como potencia ocupante, de proveer de vacunas a los palestinos. Organizaciones como Human Rights Watch y Amnistía Internacional condenaron las políticas discriminatorias de Israel y señalaron la violencia institucionalizada bajo la que se maneja el Estado sionista (ojo, no confundir con judío, muchos judíos no apoyan las políticas sionistas de Israel).

En febrero se hablaba ya de las elecciones que se celebraron en Israel a finales de marzo y que dejaron electo al líder de ultraderecha Naftali Bennett, quien se caracteriza por su apoyo al asentamiento de colonos en territorio palestino y se opone a la existencia de un Estado palestino o incluso a cualquier forma de autodeterminación. Bennet es el mismo que en 2007 cuando se le preguntó si ordenaría a los soldados israelíes que asesinaran niños palestinos respondió: "ellos no son niños, son terroristas".

En abril se vio rápidamente el apoyo de Bennett a la violencia institucionalizada contra los palestinos, cuando durante el mes islámico sagrado de Ramadán se les hostigó desencadenando protestas masivas y una respuesta desmedida por parte de la policía israelí, quien entró con violencia a los recintos sagrados, encerrando a mujeres, hombres y niños palestinos en las mezquitas y les atacaron con gas lacrimógeno, balas recubiertas de goma y granadas aturdidoras dejando cientos de heridos. Al mismo tiempo, en otro barrio palestino de Jerusalén llamado Sheikh Jarrah, órdenes de evacuación fueron dadas para dar paso a que nuevas familias de colonos judíos se establecieran en el sitio.

Derivado de la escalada de violencia vista en Jerusalén, en mayo, el gobierno en Gaza inició una ofensiva contra Israel, pero éste último respondió con una fuerza nuevamente desmedida en una operación militar que dejó 260 palestinos muertos, incluidos 67 niños a quienes las Fuerzas de Defensa Israelí llamó "terroristas". En ese momento, el mundo se vio forzado a mirar hacia Palestina nuevamente desatando una oleada de solidaridad sin precedentes.

Aun así, en junio y los meses que siguieron la demolición de hogares palestinos en barrios como Silwan, también en Jerusalén, pero también en otras partes de los Territorios Palestinos Ocupados. Lo que no se veía venir fue que, a finales de ese mes, la Autoridad Palestina (AP) fue noticia cuando envió a la policía palestina a asesinar al activista palestino Nizar Banat quien denunciaba de forma recurrente la corrupción del gobierno palestino, nuevas protestas surgieron, mismas que fueron reprimidas por la AP.

Pero a lo largo del 2021 surgieron nuevos activismos, como el de los gemelos Muna y Mohammed El-Kurd, del barrio de Sheikh Jarrah quienes alzaron sus voces contra la limpieza étnica y fueron detenidos temporalmente en el verano por la policía israelí por difundir en redes sociales videos que se hicieron virales sobre lo que es vivir bajo ocupación. Su activismo los colocó en septiembre entre las 100 personas más influyentes del 2021 según la revista TIME.

Durante el verano también surgieron nuevos aliados, como la empresa Ben & Jerry\u2019s quien a mediados de julio lanzó un comunicado en el que indicaba que a partir de 2022 pondrá fin a la venta de sus helados a los colonos que viven en los Territorios Palestinos Ocupados. La empresa explicó que considera incompatible con sus valores que su producto esté presente en una ocupación ilegal reconocida internacionalmente. Este comunicado trajo fuertes repercusiones económicas a la empresa y duras críticas a su CEO, Anuradha Mittal, quien incluso fue tachada de "antisemita".

En septiembre la prisión de Gilboa fue tendencia tras el escape de seis presos políticos palestinos (hay unos 550) de una cárcel de alta seguridad israelí quienes cavaron un túnel con cucharas. Después de este incidente, la cuchara se convirtió en un nuevo símbolo de resistencia que hace referencia a la determinación y a la liberación palestina.

Con el inicio de la época de la cosecha del olivo en octubre, la violencia colonial se hizo más prominente con numerosos reportes de incidentes violentos contra los recolectores de aceitunas. En ese mismo mes, Israel emitió una orden militar que declaró como "grupos terroristas" a seis organizaciones palestinas que trabajan por los derechos humanos, hecho que fue condenado por organizaciones internacionales como la ONU, Amnistía Internacional y Human Rights Watch.

En noviembre, con el final del año acercándose, The Washington Post publicó un reportaje que explica detalles sobre "Blue Wolf", el programa de reconocimiento facial que utiliza Israel para vigilar a los palestinos en Cisjordania. La información, recolectada de forma ilegal en bases de datos masivas con la colaboración de soldados, incluye fotografías incluso de niños y personas mayores. Resulta alarmante que además de incurrir en una violación a los derechos humanos, las Fuerzas de Defensa Israelí ofrecieron estímulos a las unidades que más fotografías tomaran.

En diciembre, con la muerte del arzobispo sudafricano y premio Nobel de la paz, Desmond Tutu, conocido por su lucha contra el apartheid en Sudáfrica y defensor de los derechos humanos, nos hace reflexionar sobre el colonialismo que aún se vive en otras latitudes. Tutu se pronunció numerosas ocasiones contra la ocupación israelí de Palestina, como en 2013, cuando dijo en una entrevista para el Washington Post: "Ojalá pudiera callar sobre la situación de los palestinos. ¡Pero no puedo!"

Mi deseo para este Año Nuevo es que, como Tutu, cada vez seamos más personas quienes no podamos callar ante la injusticia y los atropellos a los derechos humanos en Palestina y en el resto del mundo. Que como Anuradha Mittal y los gemelos El-Kurd, tengamos el valor de alzar la voz y confrontar la violencia colonial tan normalizada y que, como seres humanos, tengamos más empatía por todas las causas con las todavía tenemos una deuda.

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