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Vida “online”, el riesgo de desinformación sobre buena alimentación

Los mensajes restrictivos que se divulgan en Internet y redes sociales, con la intención de preservar nuestra salud, contribuyen a generar ruido y confusión.

EFE Martes 12 De Mayo, 2020 · 17:31 pm
Vida “online”, el riesgo de desinformación sobre buena alimentación
Muchos mensajes que promueven restricciones en la alimentación carecen de base científica, según el catedrático Lluis Serra Majem / EFE
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El Internet hierve con noticias en ocasiones erróneas sobre el Covid-19 y otras facetas importantes de la salud, como la alimentación. Discernir lo verdadero de lo falso en cuestiones de nutrición es ahora más importante que nunca al haber incrementado nuestra vida “online”.

El aumento de la vida ‘online’ debido a la crisis sanitaria en la que estamos inmersos, las restricciones de desplazamiento o la propia decisión de salir lo menos posible, no solo es una tendencia derivada de la lucha contra la pandemia, sino que previsiblemente será uno de los rasgos permanentes y de la nueva normalidad emergente.

Foto: EFE

 

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El trabajo, los estudios, las compras, las gestiones e infinidad de otras actividades a distancia, a través de la red, tienen muchas ventajas, pero también inconvenientes, como el auge de las llamadas fake news o falsas noticias, que influencian las elecciones y decisiones de las personas sobre distintas facetas de su salud, entre ellas la alimentación.

“Muchos mensajes ampliamente difundidos por Internet que promueven restricciones en la alimentación carecen de base científica”, señala el doctor Lluis Serra Majem.

Lluis Serra Majem es catedrático de Medicina Preventiva y Salud Pública y director del Instituto de Investigaciones Biomédicas y Sanitarias de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria (España) y lleva 35 años trabajando en el campo de la nutrición y la salud pública.

Señala que “son habituales los mensajes restrictivos y de prohibición que se divulgan con la intención de preservar nuestra salud y su propagación se multiplica a través de Internet y las redes sociales, que son un potente canal de información, pero, a la vez, contribuyen a generar ruido y confusión”.

“Esto ocurre cuando se anteponen las preferencias personales del “prescriptor” al interés general y a la cultura de la población y cuando, en muchas ocasiones, el ‘influencer’ no tiene ni la más remota idea de lo que habla”, explica Serra.

Foto: EFE

 

Por eso, “es muy importante que cuando queramos saber sobre alimentación y salud acudamos, en primer lugar, a profesionales sanitarios y que siempre revisemos que las fuentes y webs a las que acudimos estén debidamente acreditadas” advierte.

Serra señala que algunos falsos mitos restrictivos relacionados con la alimentación saludable han sido ampliamente descritos por el Ministerio de Sanidad, Consumo y Bienestar Social español, MSCBS.

Por ejemplo, son falsos los mitos de que las frutas y el agua es mejor tomarlas fuera de las comidas, según el MSCBS.

“Lo cierto es que siempre es un buen momento para tomar una ración de frutas porque las calorías y vitaminas que aportan siempre son las mismas y, por otra parte, es aconsejable beber de 1,5 a 2 litros de agua a lo largo del día, pudiendo tomarla durante o fuera de las comidas, de manera indiferente”, apunta Serra.

“También existe el mito de que el huevo es malo para el colesterol, cuando en realidad es un alimento muy completo y saludable y, aunque su yema es rica en colesterol, el huevo posee también proteínas, vitaminas, un caroteno llamado luteína y minerales. Su consumo es adecuado en todas las edades, llevando una dieta variada y un estilo de vida físicamente activo”, señala.

Añade que tampoco es cierto que el pan no sea saludable, ya que este alimento “está en la base de la alimentación mediterránea y se aconseja como acompañamiento en comidas y cenas y como integrante de nuestros desayunos y meriendas, vigilando el tamaño de las raciones y con qué alimentos se acompaña”.

Según Serra, otro mito descrito por el MSCBS es que los alimentos con grasas vegetales son más saludables que los que contienen grasas animales.

Foto: EFE

 

Este organismo añade que la afirmación de que los alimentos congelados son menos nutritivos que los frescos también es un mito, ya que un pescado o una carne congelada tienen las mismas propiedades que si los comemos frescos.

Asimismo, la proporción de vitaminas de las verduras congeladas, después del cocinado, es similar a la de las verduras frescas tras ser cocinadas, según Serra y el MSCBS.

Por otra parte, en contraposición a algunos mensajes restrictivos y de prohibición, “dentro del marco alimentario de la Dieta Mediterránea, se incluye el consumo de bebidas fermentadas, como la cerveza o el vino, siempre con moderación y por adultos sanos y acompañado de alimentos”, apunta el doctor.

Foto: EFE

 

“Un consumo moderado de cerveza consiste entre los 400-600 ml/día en los varones y entre 200-300 ml/día en mujeres”, ha puntualizado el experto, recalcando que su consumo debe priorizarse en las comidas e “idealmente en un contexto de socialización y sin sobrepasar lo indicado”.