noviembre 28, 2021
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Presupuesto base cero mejorará paquete económico 2016: CEFP

El CEFP reconoció que es difícil implementar ese tipo de presupuesto, porque implica trabajar desde la base de los programas, y si se ha mantenido la práctica  de anclar el paquete económico al de años anteriores, la estructura es muy rígida y no hay margen de maniobra para hacer ajustes, aunado a que resulta ser poco efectivo para reducir el gasto. 

Angélica Melín
Presupuesto base cero mejorará paquete económico 2016: CEFP
Cámara de Diputados

La propuesta de presupuesto base cero, que el Ejecutivo Federal entregará en septiembre próximo a la Cámara de Diputados, representa un mecanismo adecuado para “mejorar la calidad” del paquete económico que la siguiente Legislatura habrá de recibir y aprobar antes de 15 de noviembre, como marca la ley, planteó el Centro de Estudios de las Finanzas Públicas (CEFP) de San Lázaro. 

 

Puntualizó que esa herramienta evita el incremento indiscriminado de las asignaciones de recursos y mejora la eficiencia y eficacia en el uso del erario. 

 

No obstante, alertó, también presenta debilidades y retos al momento de ser implementado. 

 

El CEFP reconoció que es difícil implementar ese tipo de presupuesto, porque implica trabajar desde la base de los programas, y si se ha mantenido la práctica  de anclar el paquete económico al de años anteriores, la estructura es muy rígida y no hay margen de maniobra para hacer ajustes, aunado a que resulta ser poco efectivo para reducir el gasto. 

 

Recordó que el presupuesto 2012, tenía mil 230 programas presupuestarios, mismos que para 2015 se redujeron a 889, debido a la simplificación en programas de gasto federalizado, gasto no programable, subsidios y desempeño de funciones. 

 

Planteó que la reducción de programas referentes a los rubros de gasto federalizado y gasto no programable, fue producto de la compactación en algunos fondos; mientras que las demás labores de simplificación aplicaron en programas sujetos a reglas de operación, que bajaron de 104 en 2012, a 92 en 2015. 

 

Lo mismo ocurrió en el renglón de otros subsidios, donde la simplificación dejó 98 de 150 programas, en materia de prestación de servicios públicos la reducción fue de 274 programas a 256; mientras que en promoción y fomento, los programas relativos bajaron de 42 a 34. 

 

Sin embargo, la eliminación de algunos programas, no implicó que se redujera el gasto asignado, puesto que entre los años 2012 y 2015, el dinero asignado a subsidios sujetos a reglas de operación aumentaron 8 por ciento en promedio; para otros subsidios el aumento fue de 8.2 por ciento, y para promoción y fomento, el aumento fue de 12.9 por ciento. 

 

Pese a esos retos, el organismo indicó que ante las dificultades económicas internacionales y las complicaciones internas por la caída en los precios del petróleo, es pertinente revisar “a fondo” el gasto público y someterlo a un proceso de “reingeniería” desde el enfoque de “Base Cero”, lo que permitirá romper con las tendencias inerciales en el reparto de recursos. 

 

En el análisis denominado “Presupuesto Base Cero y Programas Presupuestarios”, la instancia adscrita al recinto parlamentario señaló que en ocasiones anteriores, se ha buscado simplificar la programación del presupuesto, pero no se ha logrado detener el crecimiento del gasto público. 

 

El Centro agregó que se necesitan herramientas y técnicas de diseño presupuestal que mejoren la asignación de recursos a programas gubernamentales e iniciativas que signifiquen más rentabilidad social y económica. 

 

Explicó que la Base Cero, es una técnica presupuestaria que implica evaluar cada año los programas y gastos “a partir de cero”, de acuerdo  a las expectativas para el siguiente año, sin hacer referencia a años anteriores y sin estadísticas históricas. 

 

Dicho mecanismo, demanda a cada unidad gestora y entidad que solicita recursos, justificar por completo sus peticiones, a fin de obtener presupuesto, con lo que se podrían reducir gastos, al eliminar estructuras orgánicas inadecuadas, sin que ello afecte la cantidad y calidad de los servicios de la administración pública federal. 

 

Recordó que países como Estados Unidos y Canadá tienen presupuestos “Base Cero”, y en México, en los años 80 se intentó aplicar esa técnica con la ahora desaparecida Secretaría de Agricultura y Recursos Hidráulicos, pero dicho plan no funcionó.