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Normas y burocracia en protección civil son “terribles”, hay “reacción” no “prevención”

José Manuel Jaime Lepe, subdirector jurídico del Cenapred, hablo de los desafíos y retos.

Angélica Melín Martes 20 De Agosto, 2019 · 16:51 pm
Normas y burocracia en protección civil son “terribles”, hay “reacción” no “prevención”
El coordinador parlamentario del PRI, René Juárez, recalcó en Protección Civil, la norma “es terrible” y la burocracia es peor - Archivo
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En la Cámara de Diputados, el foro permanente de legisladores en materia de Protección Civil, se reunió para analizar la problemática en esa materia y durante el encuentro, congresistas federales, locales y autoridades reconocieron que es preciso ajustar la norma, porque México es un país reactivo, no preventivo.

El coordinador parlamentario del Partido Revolucionario Institucional (PRI), René Juárez, recalcó en Protección Civil, la norma “es terrible” y la burocracia es peor, porque la ayuda para damnificados por desastres no fluye a tiempo.

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Al hablar desde su experiencia anterior en el gobierno del estado de Guerrero, que hace poco más de 20 años fue azotado por el Huracán Paulina, el legislador subrayó que en esos casos, la burocracia estorba más.

“Que para poder comprar una colchoneta, para poder comprar un bote de agua y para poder llevar una plantita purificadora, hay una serie de requisitos que ya cuando te autorizan ¡pues ya todos se murieron, ya para qué! Esa burocracia es terrible y esa normatividad terrible, tiene que algún punto decirse que se tiene que decidir en el momento y no puedes estar atrapado, ¡atrapado en qué?, en la burocracia”, sentenció.

Admitió que funcionarios de todos los gobiernos han evadido responsabilidades, al simular que atienden la emergencia, visitando las zonas devastadas por unas pocas horas, sin dar respuesta de fondo ni oportuna a las necesidades básicas de los afectados.

Exigió que cuando se presenten ese tipo de eventualidades, los servidores públicos no solo viajen en aviones y camionetas lujosas las áreas de desastre, sino que caminen por las zonas afectadas y aguanten las “mentadas de madre” de la población, por no cumplir con su tarea de brindarles auxilio.

“El ir y simplemente ver por encimita las cosas, como lo hace la mayoría, como lo ha hecho la mayoría y eso se llama simular y no hay cosa más terrible que lastima a la gente y lo poquito que debe llegar ahí, a veces no llega”, abundó.

“Les llega el funcionario, llega el servidor público en su avionsote, camionetota y está dos horas. Los demás funcionarios de informan en un papel, en un mapa. ¡Vénganse a caminar, vénganse a hablar con la gente, vengan a que nos miente la madre la gente porque no han cumplido!”, retó.

Enfatizó que de poco sirve tener normas de protección civil sí las autoridades no están capacitadas para aplicarlas, si las mismas no se cumplen y sí los gobernantes siguen “protagonizando” acciones de ayuda que terminan en simulación.

Tras recalcar que en la desgracia no hay cargos que valgan, pidió a los servidores públicos que no quieran ayudar en términos reales, no estorben.

Asimismo, expresó que tras sufrir los embates de desastres naturales, la población necesita ayuda inmediata, acceso a agua, medicamentos y a comedores comunitarios, no a despensas y otros productos que se reparten días después, y en muchas ocasiones no llegan a los destinatarios.

En su participación, el coordinador jurídico de la Coordinación Nacional de Protección Civil, César Omar Mora, enfatizó la importancia de fortalecer al Sistema Nacional de Protección Civil y que las reformas legales en la materia, se enfoquen en la creación de un Sistema de Gestión Integral de Riesgos, que permita pasar de las acciones meramente reactivas, una vez que la población se encuentra en problemas, a una prevención efectiva.

Enfatizó la relevancia de hacer operativos y dotar de los recursos suficientes a los sistemas de protección civil a nivel nacional, estatal y municipal, para que la mitigación de los riesgos surta efecto.

A su vez, José Manuel Jaime Lepe, subdirector jurídico del Centro Nacional de Prevención de Desastres (Cenapred), hablo de los desafíos y retos para el Sistema Nacional de Protección Civil, que coincidió, debe transformarse en un Sistema de Gestión de Riesgos a nivel nacional.

Puntualizó que la escasa planeación del desarrollo urbano, la falta de previsiones en zonas expuestas a los embates de la naturaleza y la falta de capacitación del personal en la materia, forman parte de la problemática que hacen de México un país “reactivo” sin una cultura de planeación ni prevención de desastres.

Indicó que el 90 por ciento de las declaratorias de desastre tienen que ver con fenómenos hidrometeorológicos que pueden anticiparse, y se concentran en estados como Chiapas, Guerrero, Oaxaca, Veracruz y Puebla.

Recalcó que si en México se conocen los riesgos, se podrían enfrentar de manera más ágil.

Sobre el impacto de los desastres en el país, detalló que entre los años 2010 y 2011, se generaron pérdidas por más de 130 millones de pesos, y el Fondo de Desastres Naturales solo pudo erogar 30 millones de pesos.

Agregó que de acuerdo a estudios, por cada peso de inversión en prevención, se podrían ahorrar hasta siete pesos en tareas de reconstrucción.

Sin embargo, planteó, no se actúa de manera oportuna ni antes de una emergencia, aunado a que la población no sabe qué hacer ante una situación de ese tipo y que se antemano, se sabe ocurrirá.

Pidió que la norma en la materia siga las tendencias internacionales, y dejó en claro que los desastres son naturales de origen, pero sus consecuencias son responsabilidad de las autoridades que no planean el desarrollo territorial, cometen errores de infraestructura evidentes, caen en corrupción y no promueven una cultura de prevención que los ciudadanos, lamentó, tampoco observan.

Por ello, dijo, se requiere fortalecer la gestión integral de riesgos de desastres, reforzar al Sistema Nacional en la materia, adecuar el Atlas Nacional de Riesgos y hacerlo del conocimiento de autoridades y población, así como evitar riesgos, actuando ante las condiciones que se sabe existen y que pueden amplificar los efectos de una emergencia.