¿Deseas recibir notificaciones?
Radio
Webcam
Buscar
Obscuro
Lo más buscado:
Link Copiado
A A

Indispensables, recursos públicos para donación de órganos y trasplantes: Salud

Ignacio Guerra, Jefe de Trasplantes del IMSS, refirió que esa institución invierte hasta el siete por ciento de su presupuesto total en la atención de la enfermedad crónica renal.

Angélica Melín Viernes 15 De Marzo, 2019 · 14:31 pm
Indispensables, recursos públicos para donación de órganos y trasplantes: Salud
Jorge Alcocer, titular de Ssa, subrayó que destinar recursos públicos al sistema nacional de donación y al subsistema de trasplantes, es indispensable para atender los retos en la materia.

La enfermedad renal crónica es una emergencia de salud pública, como lo marca la Organización Panamericana de la Salud (OPS) y para atenderla debidamente se requieren recursos públicos suficientes, una estrategia interinstitucional, una cultura de la donación e incluso, evitar la corrupción en la donación de órganos, planteó el titular de la Secretaría de Salud federal, Jorge Alcocer.

Subrayó que destinar recursos públicos al sistema nacional de donación y al subsistema de trasplantes, es indispensable para atender los retos en la materia.

“Se vuelve indispensable contar con un financiamiento público que apoye, fortalezca e impulse el sistema nacional de donación, subsistema de trasplante, donación y trasplante de órganos y tejidos existentes, a la par de la implementación de acciones que incrementen la tasa de donación y trasplantes, que regulen los trasplantes y que fomenten una nueva cultura de donación que respete la voluntad del donador anónimo”, indicó el funcionario.

Al participar en un foro temático organizado en la Cámara de Diputados, el funcionario recordó que la enfermedad renal crónica es la quinta causa de muerte a nivel nacional, con 12 mil decesos al año.

“Hablemos de la cultura del trasplante renal, que permite a nuestros enfermos recuperar los potenciales tanto físicos, como intelectuales o emocionales. Debemos establecer alianzas que integren la participación de la comunidad, tenemos que construir una estrategia integral que entienda las determinantes sociales de la enfermedad renal, mediante una respuesta multisectorial”, apuntó.

Externó que se trata de una enfermedad progresiva, que muchas veces se desarrolla de manera silenciosa, es irreversible y uno de cada dos pacientes llega a las etapas más avanzadas, cuando se hace indispensable sustituir las funciones del riñón.

Tras señalar que el avance del padecimiento en las zonas agrícolas de Centroamérica, en especial en campos cañeros, donde trabajadores jóvenes presentan fallas renales, metales pesados en la sangre y daños a la salud por deshidratación y exposición continua a temperaturas superiores a 40 grados, refrendó que la OPS ha catalogado esa, como una emergencia de salud pública.

En su intervención, el Nefrólogo del Instituto Nacional de Ciencias Médicas y Nutrición, Ricardo Correa, expuso que México es uno de los países con mayor índice de mortalidad por enfermedad renal en el mundo.

En 1990 se encontraba en la posición 17, y actualmente, se coloca entre el quinto y tercer puesto, lo que refleja un crecimiento de la problemática en más de 270 por ciento en un lapso de 20 años.

Por su parte, Cristina Gutiérrez, de la Unidad de Análisis Económico de la Secretaría de Salud, señalo que de acuerdo a los estudios de costo-efectividad, a fin de determinar el valor e impacto de las políticas públicas de atención a la enfermedad renal crónica, los trasplantes son mejor inversión que la aplicación de tratamientos de diálisis.

Un trasplante renal tiene una tasa de efectividad en la mejora de la calidad de vida del 80 por ciento en pacientes adultos, y genera una recuperación de la inversión de 872 mil pesos por persona, esto, a partir de la reinserción del paciente a la vida cotidiana y si el injerto renal funciona de manera adecuada.

Refirió que el sector salud tiene la meta de contar con financiamiento público universal a partir del 2020.

En ello coincidió Josefina Alberú Gómez, de la Sociedad Mexicana de Trasplantes, quien calificó como crucial elevar de 3.6 a 10 el número de donantes fallecidos por millón de habitantes, así como contar con acceso universal y permanente a medicamentos.

A su vez, Ignacio Guerra, Jefe de Trasplantes del IMSS, refirió que esa institución invierte hasta el siete por ciento de su presupuesto total en la atención de la enfermedad crónica renal.

Expuso que en México hay más de 15 mil pacientes en espera de un trasplante de riñón, de los cuáles, 12 mil están siendo atendidos en el IMSS.

Indicó que en 2014 de los 54 mil pacientes en proceso de hemodiálisis, solo el 30 por ciento eran candidatos idóneos para recibir un trasplante; y ese mismo año, el Instituto realizó mil 509 operaciones de ese tipo.

Actualmente, abundó, hay 73 mil 800 personas con enfermedad crónica renal, y en 2018 se realizaron mil 583 trasplantes, cifras que reflejan la gravedad de la problemática.

Indicó que realizar un trasplante de manera exitosa, al IMSS le cuesta 40 por ciento menos que mantener a pacientes con hemodiálisis.

Refrendó el planteamiento de incrementar las donaciones cadavéricas de órganos, de 3.6 a 10 por millón de habitantes, aunque lo necesario es llegar a 14 donaciones por cada millón de personas.

Expresó, al igual que el resto de los invitados, que sin recursos públicos para avanzar en la materia, difícilmente se podrá atender a quienes lo requieren.

Lo más adecuado, subrayó, es enfocar esfuerzos en una política de prevención y atención a las causas que originan la enfermedad crónica renal, como la hipertensión, obesidad y diabetes, aunque ello dará resultados a mediano y largo plazo.