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Indispensable, compromiso del empresariado para éxito del programa de empleo joven: experto

“Jóvenes Construyendo el Futuro” es un programa en el que el presidente electo, Andrés Manuel López Obrador otorgará a jóvenes una beca mensual de 2,400 pesos para estudios universitarios y de 3,600 pesos para capacitarse en un centro de trabajo.

Rocío Méndez Domingo 28 De Octubre, 2018 · 08:38 am
Indispensable, compromiso del empresariado para éxito del programa de empleo joven: experto
“Jóvenes Construyendo el Futuro”, programa anunciado por el presidente electo Andrés Manuel López Obrador

Tras considerar como “sumamente relevante” que el empleo en jóvenes se vuelva un eje central de la política del próximo gobierno federal, José Antonio Pérez Islas, investigador del Seminario de Educación Superior y coordinador del Seminario de Investigación en Juventud (SIJ) de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), advierte en entrevista con MVS Noticias, una “falta de claridad” sobre cómo se va a operacionalizar el programa “Jóvenes Construyendo el Futuro”.

“El empleo es un asunto local, no es lo mismo en Chiapas que en Chihuahua y particularmente el empleo juvenil necesita referentes”, destacó el consultor sobre juventud para la Organización Iberoamericana de la Juventud (OIJ), la Organización Iberoamericana para la Educación , la Ciencia y la Cultura (OEI) y la Organización de las Naciones Unidas para la Educación , la Ciencia y la Cultura (UNESCO).

“Jóvenes Construyendo el Futuro” es un programa con el que el próximo gobierno otorgará a jóvenes una beca mensual de 2,400 pesos para estudios universitarios y de 3,600 pesos para capacitarse en un centro de trabajo. Por el momento se encuentra en la etapa de censo e inscripción de beneficiarios en la página web.

El Dr. Pérez Islas consideró como indispensable “un compromiso real del empresariado mexicano, porque en el programa de 1980 Empleo Chile Joven, generado por el Banco Mundial en la nación sudamericana —y construido con prácticamente con los mismos elementos de “Jóvenes Construyendo el Futuro”—, “no logró el efecto esperado, por el poco compromiso de los empleadores”.

Además, más allá de meter a los jóvenes en oficinas o fábricas, hoy en día urge colocar desde una política de empleo a los jóvenes en tareas tecnológicas y culturales, agregó el investigador de la UNAM.

En Chile, mientras los empleadores recibieron apoyos de diversos tipos e incluso observaron reducción de impuestos, el programa funcionó, pero cuando terminaron los apoyos, “los empresarios no contrataron a los muchachos pese a que los habían capacitado para atender diversas tareas de sus negocios. Este es un elemento central para que el programa del próximo gobierno mexicano supere su agenda temporal”, resaltó.

“En qué secretaría se opere el programa es un asunto menor —Jóvenes Construyendo el Futuro estará dentro de las acciones de la Secretaría del Trabajo y Previsión Social— lo importante es que el programa tenga una perspectiva de Juventud, es decir, que no se imponga a los muchachos, que responda al diagnóstico sobre los mercados de trabajo juveniles”, agregó Pérez Islas.

Aun sin conocer cuál será el destino o quién encabezará el Instituto Mexicano de la Juventud (IMJUVE) para el próximo gobierno, Pérez Islas lamento que estos organismo nunca hayan estado en el centro de los grandes programas de atención a la población.

“Los institutos de Juventud nunca han tenido ni el poder económico ni el poder político como para ser relevantes en la operacionalidad de las políticas públicas. Urge revisar el papel en estos programas porque algo parecido sucederá con el otro tema central de la juventud: el bachillerato, ya sea que estén dentro o fuera de las preparatorias, tenemos que saber qué hará el IMJUVE” con esta población de los 15 a los 17 años en una etapa crucial para mantener o perder el proyecto de vida de un joven promedio, acotó el experto.

Asimismo están los asuntos de justicia que reclaman una atención central para el gobierno que está por entrar y el IMJUVE tendría que tener un papel de articulación, de supervisión diagnósticos porque en los últimos dos sexenios, los asuntos de los jóvenes “no fueron temas relevantes” para los gobiernos federales, aclaró Pérez Islas.

“No se hizo nada relevante en políticas y acciones de juventud” y esto es un asunto estratégico y de seguridad nacional para los gobiernos, “si no trabajas ahora con las nuevas generaciones, después te la van a cobrar” y, en el terreno de los jóvenes en conflicto con la ley, “hoy en día, las instituciones de reinserción social son todo menos eso”, precisó.

El investigador de la UNAM considera que no se han abierto instituciones que en realidad reciban a los muchachos en conflicto por orfandad o ausencia de padres o tutores, por uso de drogas, por pobreza o por conflictos con la ley y “logren cambiarles el contexto para que tengan un desarrollo distinto. El sistema legal, aunque suene bien en la letra, en la práctica no funciona para estos muchachos; urge una transformación muy fuerte. Lo peor que podemos hacer es sacarlos de este sistema y regresarlos así al medio ambiente que los produjo”, sentenció.

“Ese tendría que ser el eje de una gran revolución al sistema penal y de reinserción social, ante una población juvenil que cada vez más se ve más involucrada en hechos de violencia, narcotráfico y crimen organizado y que necesitan que les demos una salida real a lo que el crimen organizado les está ofreciendo”, señala Pérez Islas.

La salida que encontraron en los sistemas delictivos fue preservar su vida y la de su familia o incluso, alcanzar prestigio, dinero y poder; no es que los muchachos sean malos, no es un asunto de moralidad sino de opciones reales y hay que empezar por el sistema judicial que tiene enfoques inadecuados al sector juvenil, finalizó el investigador de la UNAM.