noviembre 27, 2021
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Impuesto especial a cervezas y bebidas alcohólicas no está bien orientado: CEFP

Un 75.8% de la población prefiere consumir alcohol de baja calidad con tal de cuidar su dinero. 

Angélica Melín
Impuesto especial a cervezas y bebidas alcohólicas no está bien orientado: CEFP
Foto: Reuters

El Centro de Estudios de las Finanzas Públicas (CEFP) de la Cámara de Diputados, realizó un análisis sobre los impuestos especiales a las cervezas y bebidas alcohólicas, en el que concluyó que ese gravamen no está bien orientado. 

En un estudio denominado “IEPS a Cervezas y Bebidas Alcohólicas”, el organismo subrayó que el Impuesto Especial Sobre Producción y Servicios (IEPS) aplicado a cerveza y bebidas con alcohol, no ha logrado reducir el consumo de esos productos entre la población más vulnerable, adolescentes y jóvenes.

Tampoco ha sido suficiente para cubrir los gastos en salud que ocasiona la atención a personas con enfermedades asociadas al abuso del alcohol, como la cirrosis, añadió. 

Agregó que en materia fiscal, el IEPS a las bebidas alcohólicas y cervezas, aumentó en promedio al año 3.7 por ciento; y en 2017 generó una recaudación de 35 mil millones de pesos, equivalente al 23.1 por ciento del IEPS no petrolero.

Tras recordar que ese gravamen se impuso y ha tenido aumentos con el fin de inhibir el  consumo excesivo de bebidas alcohólicas, en especial entre adolescentes y jóvenes, así como cubrir en parte los gastos de atención a personas con padecimientos ocasionados por el abuso en el consumo de alcohol, el Centro refrendó que el IEPS a las cervezas no está bien orientado. 

Refirió que el 75.8 por ciento de la población consume esas bebidas, ya que tienen una tasa impositiva menor a la de otros productos con contenido etílico, como vinos y licores, que pagan un IEPS más alto.

“Lo que contradice el objetivo original de la propuesta de la Organización Panamericana de la Salud, sobre utilizar los impuestos para inhibir el consumo de esos productos entre menores de edad y la gente de menores ingresos”, indicó. 

Argumentó que la demanda de cerveza entre menores de 30 años y personas con menores recursos se ha mantenido estable, aunado a que las personas con mayores ingresos son las que cargan con la mayor parte del IEPS que en los hechos, no ha logrado reducir el consumo. 

Expuso que esa situación representa un “gran reto” para las finanzas públicas, ya que se destinan recursos públicos para atender a 3 millones 892 mil personas en el sistema de salud abierta; y tres millones 572 mil personas en el IMSS e ISSSTE, con edades e entre 16 y 65 años, que declararon haber consumido alcohol en exceso en el último año. 

Indicó que en el Presupuesto 2017, se destinaron al Programa “Prevención y Atención Contra las Adicciones”, mil 273 millones de pesos, 9.3 por ciento menos que en 2016. 

En 2018, ese programa obtuvo mil 334 millones de pesos, apenas equivalentes al 4 por ciento de la recaudación total a través del cobro del IEPS a la cerveza. 

Expuso que el gasto en prevención y atención a las adicciones aumentó 8.5 por ciento entre el 2010 y el 2014; pero en 2017, las partidas para atender adicciones apenas crecieron en 0.7 por ciento, muy por debajo del aumento del valor de las ventas de cervezas, de 10 por ciento. 

Detalló que en 2010, el costo per cápita en atención a personas con padecimientos asociados al consumo de alcohol, como cirrosis, fue de 20 mil 632 pesos; y superior a 248 mil pesos, en los casos de pacientes con cirrosis avanzada. 

Apuntó que pese al incremento de impuestos a las bebidas alcohólicas y el avance “significativo” en medidas para inhibir ese consumo, dichas acciones han sido insuficientes y no deberían centrarse solo en el aumento de los impuestos, que a la larga tendrán efectos negativos en la competitividad de la industria cervecera y su crecimiento. 

Por ello, recomendó diseñar programas de intervención “breve” en la población de riesgo; hacer cumplir la prohibición de venta y acceso a bebidas alcohólicas a menores de edad, a través de sanciones más rigurosas y controles más eficientes; así como establecer montos fijos o “etiquetados” en lo recaudado por el cobro de impuesto especial a las bebidas alcohólicas, para destinar esas cantidades a la prevención y tratamiento del alcoholismo. 

El CEFP indicó que conforme a los cálculos establecidos, el gasto en la atención a padecimientos como la cirrosis asociada al abuso del alcohol, subiría a 233 mil millones de pesos al año, seis veces más que los ingresos captados con el IEPS  a bebidas alcohólicas y cervezas. 

Lo anterior, abundó, confirma que dicha recaudación ha sido insuficiente para cubrir los costos de salud pública, es decir lo que cuesta atender a personas con enfermedades asociadas al alcoholismo.

Tampoco han logrado reducir el consumo de cervezas y bebidas alcohólicas que tienen un efecto muy negativo en la población “mas vulnerable”, es decir, los jóvenes y adolescentes, finalizó.