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Familiares marchan para exigir justicia en el día internacional del desaparecido

“..Si siquiera supiéramos qué pasó con ella, si está viva, si está muerta o qué pasó, dijo la abuela de Erika de la Piedra Manzano, desaparecida el 2 de julio de 2012 en Plaza Delta.

Rocío Méndez Sábado 30 De Agosto, 2014 · 19:52 pm
Familiares marchan para exigir justicia en el día internacional del desaparecido
Foto: Rocío Méndez

Audio de Pietro Ameglio, del Movimiento por la Paz con Justicia y Dignidad (MPJD).

Es urgente “tipificar en todo el país el delito de la desaparición forzada, pero frecuentemente el país enfrenta formas de simulación a través de foros o de trampas legalistas, como pasó esta semana en la que el Estado empezó a dar cifras, incluso con eufemismos en los que llama a los desaparecidos como ‘no localizados’, como si su desaparición fuera un asunto de Locatel  cuando el Estado está profundamente involucrado por omisión o acción directa”, reclamó Pietro Ameglio, del Movimiento por la Paz con Justicia y Dignidad (MPJD), en la marcha conmemorativa en la Ciudad de México por el Día Internacional del desaparecido.

A las 18:20 horas, al salir de la Estela de Luz tras dejar flores y veladoras que no pudieron encenderse por la intensa lluvia; salieron, junto a una centena de familiares y defensores humanitarios que reclaman justicia y la aparición de sus hijos, la abuela (en silla de ruedas y sin poder contener el llanto) y la tía de la joven Erika de la Piedra Manzano (desaparecida a los 22 años).

La desaparición “es una figura sofistica, maligna y perversa creada en el Nazismo y perfeccionada con las dictaduras, sobre todo la de Argentina, que sabían que cuando no aparece un cuerpo, el nivel de dolor, de no poder recuperar la memoria ni la historia es absolutamente devastador para una comunidad y para la familia. 

El poder, las fuerzas militares, de la impunidad permiten que se reproduzca y multiplique este mecanismo porque descontrola y desorganiza el tejido social, incluso cuando los cuerpos aparecen. Lo que es increíble es que un país que presume de democrático a nivel mundial, podamos estar en tasas de desaparecidos de no menos de 30 mil, con casos completamente visibilizados y con un fenómeno que crece exponencialmente,” señaló Ameglio.

Portando una imagen de gran formato de una joven morena, delgada, de cabello negro y enorme sonrisa, la abuela explica: “es mi nieta Erika, –de la Piedra Manzano– desapareció el dos de julio del 2012, estamos aquí para que las autoridades nos ayuden a buscarla porque es un dolor muy grande… Si siquiera supiéramos qué pasó con ella, si está viva, si está muerta o qué pasó. Ella estudiaba en la UNAM, administración de empresas… Nunca nos hablaron para pedir rescate… al revisar las cámaras del centro comercial (Plaza Delta) se le ve caminando sola sobre Cuauhtémoc y de ahí ya no supimos nada de ella. Las autoridades se han portado muy bien, tienen un expediente grandototote, pero aún no saben que pasó con mi nieta… Nada más se desapareció… Yo tengo miedo que esté en la trata (de personas) en contra de su voluntad.”

En lo real, no se ha logrado nada -que aparezcan los desaparecidos, otorgamiento de justicia para los muertos y que cambie el modelo  de seguridad y de paz armada y militarizada, no se ha logrado nada en concreto. A nivel legal e institucional han habido una ley e instituciones y una gigantesca simulación de parte del poder que, con firmas de reparación económica, buscan cerrar las heridas y eso es una cosa vergonzosa. En México urge hablar menos de paz y más de justicia, porque es escandaloso el dolor en el que nos movemos,” insistió Ameglio.

A los responsables de la desaparición de Erika de la Piedra Manzano, “les pedimos que tengan compasión de una familia que esta sufriendo, que si la tiene contra su voluntad, que la regresen… Que Dios los perdone,” imploró la abuela de la joven.

“Las víctimas — explicó Ameglio- desde el Movimiento por la Paz con Justicia y Dignidad se han convertido en sujetos sociales de cambio, pero eso no ha sido suficiente… Por eso en la escala de la lucha no violenta desde hace un rato ya deberíamos de estar articulando acciones de no cooperación y desobediencia civil ante la autoridad… Cuando vemos casos como el de Nestora Salgado o José Manuel Mireles y de todas las víctimas del MPJD, que con un descaro total son exterminados de una forma y otra… Es una ilusión y no una esperanza creer que sólo con diálogo se va a sensibilizar o a cambiar algo, eso no es real,” concluyó Ameglio.

Al momento, los familiares de desaparecidos pegan en silencio en las rejas del Senado de la República, las fotografías de cientos de personas de toda la República de quienes se ha perdido rastro sobre todo en los últimos ocho años.