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Duplicar impuesto especial a refrescos, propone Instituto Nacional de Salud Pública

En tanto, la representante de la Asociación Nacional de Productores de Refrescos y Aguas Carbonatadas, Tania Ramos, aseveró que de acuerdo a distintas mediciones, los impuestos especiales a los refrescos no han reducido ni el consumo de esas bebidas ni la obesidad en el país.

Angélica Melín Viernes 12 De Abril, 2019 · 15:12 pm
Duplicar impuesto especial a refrescos, propone Instituto Nacional de Salud Pública
El director del Instituto, Juan Ángel Rivera, subrayó la importancia de tener una política integral contra la obesidad, pues medidas aisladas como el IEPS, tienen un margen reducido de efectividad.
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En la Cámara de Diputados, durante un foro sobre obesidad, sobrepeso y diabetes, representantes del Instituto Nacional de Salud Pública (INSP), se pronunciaron a favor de duplicar los impuestos especiales a los refrescos, en vista de que esa medida ha logrado reducir el consumo de esos productos.

“Toda la evidencia muestra que la política fiscal en México ha sido efectiva. Ahora, es muy importante modificarla, mejorar su diseño, en particular aumentar los impuestos, como ven, en comparación con el mundo hay países que tienen impuestos muy altos y el impuesto en México es de los más bajos. Entonces, al menos aumentar los impuestos al doble, podría dada la evidencia, aumentar los beneficios, planteó Arantxa Colchero, directora de Economía de la Salud del Centro de Investigación en Sistemas de Salud del INSP.

En ese marco, el Subsecretario de Prevención y Promoción en Salud, de la Secretaría de Salud, Hugo López-Gatell Ramírez dejó en claro que el Gobierno Federal no es enemigo de las empresas ni quiere frenar inversiones.

Sin embargo, la prioridad por encima de intereses privados deben ser las políticas sociales y de salud pública.

En su intervención, el director del Instituto, Juan Ángel Rivera, subrayó la importancia de tener una política integral contra la obesidad, pues medidas aisladas como el IEPS, tienen un margen reducido de efectividad.

Enfatizó que entre las causas de la obesidad, está el desbalance energético provocado por el tipo de dieta, que en los mexicanos, es muy alta en azúcar.

El 30 por ciento de la energía de la dieta diaria en el país, viene de bebidas azucaradas y comida chatarra, lo que resulta alarmante, ya que la Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda que ese porcentaje sea de 10 por ciento e incluso, se reduzca al cinco por ciento.

Advirtió que es preciso reducir y restringir tanto la ingesta de bebidas azucaradas como de productos ultra procesados en el país, que vive en un “ambiente obesigénico” donde, los niños están expuestos a esos productos en la escuela, los parques, espacios públicos y a la publicidad en medios de comunicación.

Recalcó que la OMS recomienda que los impuestos al refresco sean de al menos 20 por ciento, y México debería llegar a esa cifra, así como regular la publicidad de productos ultra procesados e implementar un etiquetado que alerte sobre el consumo de productos con altos contenidos de azúcares, sales y grasas.

Los expertos subrayaron que el cabildeo con el Congreso, de las industrias refresqueras para frenar incrementos de impuestos o regulación más firme, ha sido efectivo.

No obstante, es preciso seguir impulsado una política integral para hacer frente a una severa problemática de salud como la obesidad, el sobrepeso y las enfermedades asociadas a esos padecimientos, como la diabetes, hipertensión y distintos tipos de cáncer.

En tanto, la representante de la Asociación Nacional de Productores de Refrescos y Aguas Carbonatadas, Tania Ramos, aseveró que de acuerdo a distintas mediciones, los impuestos especiales a los refrescos no han reducido ni el consumo de esas bebidas ni la obesidad en el país.

Refirió que el gravamen, que incluye el cobro de un peso más por litro de refresco no solo no cumplió el objetivo de hacer frente a la obesidad y sobrepeso, sino que aumentaron la desigualdad social en el país, limitaron el crecimiento económico, restringieron el bienestar social y no inhibieron el consumo.

“Actualmente los mexicanos consumimos más de tres mil calorías diarias, 50 por ciento más que las recomendadas por la OMS. De entro esas tres mil calorías, solo entre el cinco y el seis por ciento provienen de las bebidas saborizadas”, argumentó.

“Esto me recuerda que durante los cinco años que tiene de vigencia el impuesto, los incrementos de precios de más del doble de la inflación generaron una disminución de aproximadamente dos calorías diarias. Es evidente que esta medida no mejora ni la dieta ni la salud de los mexicanos”, refrendó.

Ramos recordó que los impuestos especiales al refresco, a los que calificó como regresivos, comenzaron a aplicar desde 2014, primero con un ocho por ciento, más el peso extra por litro de refresco y el ajuste por la inflación.

Tras aseverar que el refresco forma parte de la canasta básica, aseveró que al imponerle el IEPS, los consumidores redujeron su gasto en otros rubros como el cuidado del hogar, para pagar el costo extra.

Refirió que el primer año del cobro del impuesto especial el consumo de refrescos bajó 1.9 por ciento, pero para 2018, aumentó entre 1 y 1.5 por ciento.