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Divididos y en medio de empujones, diputados avalan seguro de desempleo y pensión

Luego de ocho horas de discusión y la presentación de más de 90 reservas que fueron desechadas una a una, el documento se aprobó en lo particular, con una votación de 240 a favor y 202 en contra.

Angélica Melín Martes 18 De Marzo, 2014 · 16:04 pm
Divididos y en medio de empujones, diputados avalan seguro de desempleo y pensión
José Rangel Espinosa jalonea a Manuel Huerta Ladrón de Guevara durante la discusión de las modificaciones a la Ley del Trabajo en la Cámara de Diputados

En medio de un clima de tensión e incluso con una bronca en la Tribuna, el Pleno de la Cámara de Diputados, aprobó en lo general, con 287 votos a favor, 167 en contra y 3 abstenciones, el dictamen de las comisiones de Hacienda y Seguridad Social, sobre el seguro de desempleo y la pensión universal para adultos mayores de 65 años. 

Luego de ocho horas de discusión y la presentación de más de 90 reservas que fueron desechadas una a una, el documento se aprobó en lo particular, con una votación de 240 a favor y 202 en contra.

La pensión universal, consistirá en la entrega de un apoyo inicial a todos los adultos mayores de 65 años, que inicialmente será de 580 pesos y en un plazo de 15 años, aumentará a mil 92 pesos. Conforme a la disposición de recursos y contemplando el incremento en la inflación, el apoyo llegará a mil 900 pesos.

Los beneficiarios, estimaron, serán más de 6 millones de adultos que incluso reciban otras pensiones, siempre y cuando estas no sobrepasen los mil 92 pesos mensuales. Al apoyo, se sumarán recursos para gastos funerarios

En cuanto al seguro de desempleo, entrará en vigor en enero del 2015, se otorgará una vez cada cinco años y será equivalente a un mes de salario mínimo, alrededor de 2 mil 100 pesos, pero solo en caso de que el trabajador este afiliado al IMSS y tenga 45 días de haber sido despedido o perdido el empleo.

El dinero para fondear el seguro, saldrá de la cuenta de ahorro de vivienda del trabajador, que se alimenta con la aportación del 5 por ciento que hace el patrón.

El 3 por ciento de la cuenta de vivienda, se trasladarán a una subcuenta mixta, que podrá ser utilizada para vivienda, desempleo o el retiro. En cuanto el monto se agote, aplicará la aportación “solidaria” del Gobierno Federal, equivalente al 0.5 por ciento del salario base del trabajador.

El proyecto de Ley de la Pensión Universal y reformas a distintos ordenamientos en materia de seguridad social, se turnará al Senado de la República para continuar con el proceso parlamentario.

El ambiente se tensó desde el inicio, por el contenido del dictamen y cuando legisladores de izquierda subieron a la tribuna con un par de mantas que a la letra decían “EPN traidor a la Patria” y “EPN otra vez mentiste, le robaste el derecho a la vivienda  los trabajadores”.

La pancarta sostenida por los diputados del Movimiento Ciudadano (MC), Rodrigo Chávez  y Gerardo Villanueva, también incluía las siglas del Movimiento de Regeneración Nacional, MORENA.

Las protestas las inició el diputado del Partido Acción Nacional (PAN), Raúl Gómez, que se paseó por el Pleno con un par de carteles de gran tamaño colgados en el pecho y la espalda, que decían: “Estoy en contra del seguro porque…”, y refería a la falta de apoyo para ex braceros, ferrocarrileros, electricistas. 

Quien debía iniciar en forma el debate, al fundamentar el dictamen, era el presidente de la Comisión de Seguridad Social y diputado perredista, Javier Salinas, que no apareció en el salón de sesiones, por lo que la Mesa Directiva tuvo que dar paso a la presentación de mociones suspensivas.

En el primer intento de suspender el debate, el coordinador parlamentario del Movimiento Ciudadano (MC), Ricardo Monreal, aludió a fallas de legalidad en el proyecto y advirtió que podría resultar inconstitucional. 

El panista Rubén Camarillo también presentó moción suspensiva. Abrió su discurso al adelantar que el Partido Revolucionario Institucional (PRI), aplicaría “la aplanadora” y el “chantaje legislativo” para aprobar los temas, que subrayó, deberían votarse por separado. 

Más adelante Camarillo advertiría al PRI que el albiazul no lo acompañaría en el voto para hacer cumplir una promesa de campaña de Presidente. Sentenció que no avalaría un fraude ni al trabajador, que deberá pagar el seguro de desempleo con su propio ahorro para vivienda.

“No saluden con sombrero ajeno”, remató, al calificar como una “engañifa” el proyecto en cuestión, pues solo implicará que el trabajador, se pase de un bolsillo a otro sus ahorros de vivienda. 

La perredista Socorro Ceseñas, planteó la tercera moción. Coincidió en solicitar que no se apresurara la discusión, para aprobar un seguro y una pensión a costa del trabajador, con tal de cumplir las promesas de campaña del Presidente de la República; aunado a que, ninguno de los beneficios, alcanzaría a todos los trabajadores ni a todos los adultos mayores, alertó.

En el mismo sentido se pronunciaron el diputado del Partido del Trabajo (PT), Manuel Huerta, que llamó “burro” y “ladrón” al Presidente de la República. Merece una medalla de oro, por “robarle” el ahorro a los trabajadores, dijo.

De manera previa, el coordinador parlamentario del Partido de la Revolución Democrática (PRD), Silvano Aureoles, confirmó que su bancada votaría dividida. Indicó que la mayoría se pronunciaría a favor y cerca de 25 perredistas en contra. Justificó el voto aprobatorio al aseverar que el proyecto no es satisfactorio ni suficiente, pero contempla derechos que debían avanzar.

Terminadas las mociones suspensivas, por fin apareció en el pleno el presidente de la Comisión de Seguridad Social. Entonces comenzó el movimiento de más legisladores de izquierda hacia la Tribuna.

Las pancartas de protesta se alzaron en lo alto, tanto que el presidente de la Mesa Directiva pidió que no lo taparan con los letreros.

En medio de gritos y desorden, el diputado Salinas Narváez apenas leyó su discurso y dijo que parte del PRD no estaba de acuerdo con su contenido. Posteriormente, y acompañado por el coordinador Aureoles, habría calificado el seguro de desempleo como “atole con el dedo” para el trabajador.

Ya con un grupo de diputados de izquierda en la Tribuna, que sostenían las mantas de protesta, la sesión comenzó a descomponerse. 

La Mesa Directiva pidió a la secretaria de la Mesa Directiva, dar lectura a un “adéndum” de la Comisión de  Hacienda, con cambios al proyecto.

La diputada secretaria e integrante de la bancada del PRI, Angelina Carreño, dio los detalles del documento que fue aprobado en votación económica. 

Entonces los legisladores de izquierda, comenzaron a redoblar su presencia en la Tribuna.

Así, detrás de la diputada Carreño, aparecieron los perredistas José Luis Muñoz, Guillermo Sánchez, Javier Orihuela y Ángel Cedillo; el diputado del MC, Alfonso Durazo, el petista Huerta Ladrón de Guevara y otros congresistas, sosteniendo la manta con la leyenda “EPN traidor a la Patria”.

Tocaba hacer uso del micrófono a la coordinadora del Partido Nueva Alianza (PANAL), Sanjuana Cerda, pero la diputada Carreño no se movió de la Tribuna, en espera de que la oradora llegara al sitio. El fin era evitar que los legisladores de oposición se hicieran del micrófono.

De inmediato, más integrantes de la bancada del PRI subieron al lugar, para impedir incluso por la fuerza, que los opositores al dictamen se reposicionaran.

Algunas diputadas priístas propinaron los primeros jalones, de los muchos que se llevó el diputado Huert en la refriega y en el intento de bajarlo de la Tribuna.

Exaltados, más miembros del tricolor rodearon a la diputada Carreño y se lanzaron contra Huerta Ladrón de Guevara, listos para el choque. Los de izquierda afianzaron posiciones y comenzó el enfrentamiento cara a cara.

A gritos y empellones, el priísta Leobardo Alcalá, intentaba bajar de la Tribuna a petista, que quería volver a desplegar la manta que decía “EPN traidor a la Patria”.

A la confrontación con Huerta también le entraron los priístas Gerardo Liceaga y Sergio Manzur, que visiblemente molestos, redoblaron los empujones.

Aunque el diputado Durazo Montaño intentaba poner paz, quedó en medio de la trifulca. El diputado del MC, Rodrigo Chávez también quiso revirar a los priístas, por lo que se llevó algunos manotazos y empujones. 

De manera infructuosa, el presidente de la Mesa Directiva, José González Morfín, indicaba que los legisladores podían hacer uso de la palabra desde sus curules. Nadie le hizo caso.

Fue el mexiquense José Rangel, el que arreció los jaloneos. Tomó al diputado Huerta de la camisa y el saco,  comenzó a arrastrarlo y no lo soltó hasta que hasta que lo alejó de la Tribuna.

En defensa del diputado del PT, el perredista Catalino Duarte llegó por detrás y le aplicó “una llave” al cuello al diputado Rangel, que finalmente cedió y se fue de espaldas.

Otro priísta se alistó para vengar a Rangel, pero el diputado Duarte Ortuño le propinó un empujón que lo obligó a dar dos pasos hacia atrás.

Al dar la vuelta, Duarte se encontró de frente a Rangel, que en aras de no seguir con la bronca, intercambió dos palabras con él. El perredista lo señaló con el dedo índice, luego asintió y terminaron los empellones. 

Finalmente los ánimos se calmaron, aunque los legisladores del PRI montaron guardia alrededor de la Tribuna, hasta que los oradores del PT y MC  se retiraron a sus curules.   

Molesta, la diputada del MC, Luisa Alcalde advirtió a las legisladoras priístas que la flanqueaban, que no se dejaría amedrentar y tampoco dejaría de denunciar lo que su bancada considera, es un atraco al trabajador.

En cuanto el diputado del Partido Verde (PVEM), Tomás Torres subió a ocupar el micrófono, la sesión se normalizó y prácticamente todos los legisladores que se encontraban fuera de sus curules, regresaron a sus asientos.

Después de ocho horas, en las que se rechazaron todas las reservas, la sesión terminó con la votación particular y el anuncio de la Mesa Directiva, de que el proyecto será enviado al Senado, para continuar con el trámite parlamentario.