¿Deseas recibir notificaciones?
Radio
Webcam
Buscar
Obscuro
Link Copiado
A A

Diputados y senadores vuelven a incurrir en manejo opaco del presupuesto: ASF

El auditor Superior de la Federación, Juan Manuel Portal, entregó el documento a la Cámara de Diputados en el que se detalla que las revisiones individuales fueron conformadas por 877 auditorías de cumplimiento financiero y 525 de desempeño, ocho evaluaciones de políticas públicas, así como tres estudios.

Angélica Melín Miércoles 18 De Febrero, 2015 · 15:45 pm
Diputados y senadores vuelven a incurrir en manejo opaco del presupuesto: ASF
Juan Manuel Portal Martínez, auditor Superior de la Federación

En el análisis de los resultados del análisis a la Cuenta Pública 2013, hecho por la Auditoría Superior de la Federación (ASF), se encontraron gastos opacos en la entrega de recursos a las fracciones parlamentarias en el Senado de la República y en la ampliación del presupuesto en la Cámara de Diputados.

De acuerdo a la Auditoría Financiera aplicada a la Cámara de Diputados, con el fin de verificar el debido uso del presupuesto asignado al órgano parlamentario, en 2013, los diputados contaron con un presupuesto de 6 mil 529 millones de pesos.

Esa cifra tuvo ampliaciones presupuestarias “líquidas” por 554 millones 658 mil pesos, de modo que el presupuesto final fue de 7 millones 84 mil pesos.

De éstos, se ejercieron 6 mil 960 millones de pesos y se registraron ahorros por 123 mil 428 millones de pesos, reintegrados a la Tesorería De la Federación (TESOFE).

El órgano fiscalizador indicó que se identificaron diferencias en el presupuesto modificado y las economías reportadas, porque no se dio cuenta de los ingresos excedentes en San Lázaro captados en diciembre del 2013, por 13 millones 802 mil pesos.

Agregó que el manejo de los recursos públicos no fue del todo claro, pues 16 partidas de gasto tuvieron un presupuesto modificado autorizado por 74 millones 32 mil pesos, que al cierre del ejercicio no se ejercieron y se transfirieron a otros rubros.

Del dinero señalado, 73 millones 231 mil pesos se utilizaron en distintas partidas y 800 mil pesos se destinaron a una “Subvención Especial a los Grupos Parlamentarios”, lo que representó un pago de 250 mil pesos por diputado y en suma, una erogación de 125 millones de pesos.

En abril del 2013, los diputados hicieron adecuaciones presupuestarias por 11 millones 136 mil pesos en la partida 3991-3 “Subvención ordinaria variable”, con lo que se otorgó una subvención especial a dos grupos parlamentarios, por una cifra de 464 mil pesos mensuales a cada una.

Por tales manejos, la ASF recomendó a la Cámara fortalecer sus mecanismos de control y supervisión, para que las subvenciones especiales otorgadas a las bancadas, se autoricen solo en casos excepcionales y por únicas veces, a fin de atender asuntos específicos.

En cuanto a los reportes de asistencia durante 2013, la Auditoría encontró que hubo 177 inasistencias no justificadas, pero ninguno de los congresistas involucrados fue sancionado con el respectivo descuento.

Agregó que la Cámara gastó en 2013 en las partidas de Asignaciones a los Grupos Parlamentarios y Otros Subsidios y Subvenciones, mil 992 millones 661 mil pesos, en rubros como gastos de asistencia legislativa, de atención ciudadana, para el fondo del retiro de los diputados, los informes de actividades legislativas, apoyo al personal de gestión en los distritos y apoyo para transporte.

Al revisar dichas erogaciones, la Auditoría confirmó que no se entregó la documentación de respaldo necesaria, por lo que no se pudo evaluar si los recursos se ejercieron en trabajos legislativos o en actividades ajenas.

Esto revela una limitada rendición de cuentas en el ejercicio de las Subvenciones, que en 2013 tuvieron un aumento de 308 millones 136 mil pesos, es decir, 35 por ciento más que los recursos asignados.

En el caso del Senado, se aplicó una auditoría financiera para corroborar que las asignaciones a los grupos parlamentarios de ejercieron conforme a la ley y los montos aprobados.

El resultado fue que en 2013, los senadores tuvieron un presupuesto autorizado de asignaciones a los grupos parlamentarios de mil 089 millones de pesos, el cual tuvo ampliaciones por 120 millones 109 mil pesos, por lo que el presupuesto modificado fue de mil 209 millones de pesos.

Para justificar esa aplicación de recursos, el Senado solo entregó un resumen informativo y datos auxiliares sobre las transferencias a las asignaciones a los grupos parlamentarios, pero no se proporcionó documentación comprobatoria ni recibos emitidos por los coordinadores de las fracciones, de modo que no se pudo comprobar si el dinero se usó para llevar a cabo el trabajo legislativo.

La partida de asignaciones a grupos parlamentarios prevista para 2013, aumentó en 120 millones 109 mil pesos, el 11 por ciento que el presupuesto original, y un 14 por ciento con respecto a 2012.

En consecuencia, la Auditoría recomendó al Senado ajustar sus normas internas, para que las asignaciones a las bancadas cuenten con documentación que las sustente, a fin de comprobar gastos y transparentarlos.

Entre otras decisiones, los senadores autorizaron apoyo económico superior a 500 mil pesos, a un legislador con un problema de salud, pese a que cada congresista cuenta con pólizas de gastos médicos mayores y cada mes, reciben recursos para gastos médicos menores.

Asimismo, en octubre de 2013 los senadores autorizaron aumentar el recurso a los senadores secretarios de la Mesa Directiva, de 100 mil a 200 mil pesos mensuales, para equiparar sus percepciones a las de presidentes de comisión.

De igual modo, autorizaron dar cada mes 50 mil pesos a cada uno de los integrantes de la Mesa Directiva, para “gastos de representación”, ello, debido a las constantes reuniones de trabajo que llevan a cabo.

Por lo anterior, concluyó la ASF, el Senado debe racionalizar su gasto, transparentar las Asignaciones a los Grupos Parlamentarios y controlar las asignaciones extraordinarias, especiales y pagos únicos, en vista de que los gastos por esos rubros han aumentado desde el 2008 y hasta el 2013, en un promedio anual de más de 27 por ciento.

En el análisis de los resultados del análisis a la Cuenta Pública 2013, hecho por la Auditoría Superior de la Federación (ASF), se encontraron gastos opacos en la entrega de recursos a las fracciones parlamentarias en el Senado de la República y en la ampliación del presupuesto en la Cámara de Diputados.

 

 

De acuerdo a la Auditoría Financiera aplicada a la Cámara de Diputados, con el fin de verificar el debido uso del presupuesto asignado al órgano parlamentario, en 2013, los diputados contaron con un presupuesto de 6 mil 529 millones de pesos. 

Esa cifra tuvo ampliaciones presupuestarias “líquidas” por 554 millones 658 mil pesos, de modo que el presupuesto final fue de 7 millones 84 mil pesos.

De éstos, se ejercieron 6 mil 960 millones de pesos y se registraron ahorros por 123 mil 428 millones de pesos, reintegrados a la Tesorería De la Federación (TESOFE).

El órgano fiscalizador indicó que se identificaron diferencias en el presupuesto modificado y las economías reportadas, porque no se dio cuenta de los ingresos excedentes en San Lázaro captados en diciembre del 2013, por 13 millones 802 mil pesos.

Agregó que el manejo de los recursos públicos no fue del todo claro, pues 16 partidas de gasto tuvieron un presupuesto modificado autorizado por 74 millones 32 mil pesos, que al cierre del ejercicio no se ejercieron y se transfirieron a otros rubros.

Del dinero señalado, 73 millones 231 mil pesos se utilizaron en distintas partidas y 800 mil pesos se destinaron a una “Subvención Especial a los Grupos Parlamentarios”, lo que representó un pago de 250 mil pesos por diputado y en suma, una erogación de 125 millones de pesos.

En abril del 2013, los diputados hicieron adecuaciones presupuestarias por 11 millones 136 mil pesos en la partida 3991-3 “Subvención ordinaria variable”, con lo que se otorgó una subvención especial a dos grupos parlamentarios, por una cifra de 464 mil pesos mensuales a cada una.

Por tales manejos, la ASF recomendó a la Cámara fortalecer sus mecanismos de control y supervisión, para que las subvenciones especiales otorgadas a las bancadas, se autoricen solo en casos excepcionales y por únicas veces, a fin de atender asuntos específicos.

En cuanto a los reportes de asistencia durante 2013, la Auditoría encontró que hubo 177 inasistencias no justificadas, pero ninguno de los congresistas involucrados fue sancionado con el respectivo descuento.

Agregó que la Cámara gastó en 2013 en las partidas de Asignaciones a los Grupos Parlamentarios y Otros Subsidios y Subvenciones, mil 992 millones 661 mil pesos, en rubros como gastos de asistencia legislativa, de atención ciudadana, para el fondo del retiro de los diputados, los informes de actividades legislativas, apoyo al personal de gestión en los distritos y apoyo para transporte.

Al revisar dichas erogaciones, la Auditoría confirmó que no se entregó la documentación de respaldo necesaria, por lo que no se pudo evaluar si los recursos se ejercieron en trabajos legislativos o en actividades ajenas.

Esto revela una limitada rendición de cuentas en el ejercicio de las Subvenciones, que en 2013 tuvieron un aumento de 308 millones 136 mil pesos, es decir, 35 por ciento más que los recursos asignados.

En el caso del Senado, se aplicó una auditoría financiera para corroborar que las asignaciones a los grupos parlamentarios de ejercieron conforme a la ley y los montos aprobados.

El resultado fue que en 2013, los senadores tuvieron un presupuesto autorizado de asignaciones a los grupos parlamentarios de mil 089 millones de pesos, el cual tuvo ampliaciones por 120 millones 109 mil pesos, por lo que el presupuesto modificado fue de mil 209 millones de pesos.

Para justificar esa aplicación de recursos, el Senado solo entregó un resumen informativo y datos auxiliares sobre las transferencias a las asignaciones a los grupos parlamentarios, pero no se proporcionó documentación comprobatoria ni recibos emitidos por los coordinadores de las fracciones, de modo que no se pudo comprobar si el dinero se usó para llevar a cabo el trabajo legislativo.

La partida de asignaciones a grupos parlamentarios prevista para 2013, aumentó en 120 millones 109 mil pesos, el 11 por ciento que el presupuesto original, y un 14 por ciento con respecto a 2012.

En consecuencia, la Auditoría recomendó al Senado ajustar sus normas internas, para que las asignaciones a las bancadas cuenten con documentación que las sustente, a fin de comprobar gastos y transparentarlos.

Entre otras decisiones, los senadores autorizaron apoyo económico superior a 500 mil pesos, a un legislador con un problema de salud, pese a que cada congresista cuenta con pólizas de gastos médicos mayores y cada mes, reciben recursos para gastos médicos menores.

Asimismo, en octubre de 2013 los senadores autorizaron aumentar el recurso a los senadores secretarios de la Mesa Directiva, de 100 mil a 200 mil pesos mensuales, para equiparar sus percepciones a las de presidentes de comisión.

De igual modo, autorizaron dar cada mes 50 mil pesos a cada uno de los integrantes de la Mesa Directiva, para “gastos de representación”, ello, debido a las constantes reuniones de trabajo que llevan a cabo.

Por lo anterior, concluyó la ASF, el Senado debe racionalizar su gasto, transparentar las Asignaciones a los Grupos Parlamentarios y controlar las asignaciones extraordinarias, especiales y pagos únicos, en vista de que los gastos por esos rubros han aumentado desde el 2008 y hasta el 2013, en un promedio anual de más de 27 por ciento.