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Theresienstadt, uno de los escenarios de la Segunda Guerra Mundial

Hay mensajes codificados como el de Alfred Freund, quien grabó en uno de los arcos de las puertas de la fortaleza, el número de prisioneros que le pusieron los nazis en el cuerpo.

Notimex Miércoles 26 De Agosto, 2015 · 17:54 pm
Theresienstadt, uno de los escenarios de la Segunda Guerra Mundial
Foto: Notimex

Theresienstadt, a una hora de Praga, es uno de los testigos mudos pero trascendentales que dejó a su paso el Holocausto perpetrado por los nazis durante la Segunda Guerra Mundial en el territorio de Checoslovaquia.

En el drama de Theresienstadt, las víctimas dejaron un testimonio en paredes y muros de ese ghetto. Perdieron la vida pero perduraron su recuerdo y sus impresiones, y ahí están los dibujos y los mensajes inscritos en las piedras.

Cuando uno cruza los túneles de la guarnición militar nazi que aún quedan en esa ciudad, o cuando uno entra en las viviendas que se convirtieron en puntos de hacinamiento para los judíos, se nota de inmediato que esas paredes tratan de contar una historia.

Ahí hay dibujos de catarinas –pequeños insectos inocuos- dibujadas probablemente por un niño; en una pared descarapelada hay una cruz con el Cristo crucificado. Hay poesías ya casi borradas por el tiempo, un corazón sangrante, una menorá, que es el candelabro emblemático del judaísmo con siete brazos.

Hay mensajes codificados como el de Alfred Freund, quien grabó en uno de los arcos de las puertas de la fortaleza, el número de prisioneros que le pusieron los nazis en el cuerpo.

A todos ellos los unía un común denominador, además de ser judíos: Estar en una estación de paso para conducirlos a los campos de exterminio donde fueron aniquilados.

Theresienstadt estaba integrada por una guarnición militar de defensa, por una pequeña fortaleza y por la población civil.

Fue en Octubre de 1941 cuando el prominente nazi Adolf Eichmann, y su director de la Oficina Central para la emigración judía en Praga convirtieron el lugar en un ghetto en el que concentraban a los judíos de suelo checo, de la regiones Bohemia y Moravia.

En 1930 Theresienstadt tenía siete mil 871 habitantes. En 1942, cuando los nazis crearon el ghetto, fueron reunidas allí 59 mil 497 personas que trataban de sobrevivir en medio de la ausencia de higiene, escasez de alimentos y muchos malos tratos.

Entre 1941 y 1945 estuvieron allí 140 mil judíos de Checoslovaquia. Hoy en día viven allí solo dos mil personas.

En el cementerio de la ciudad hay un amplio campo sembrado de pequeñas lápidas rectangulares de piedra que sobresalen del suelo. En ellas no hay nombres. Fueron quienes tuvieron una muerte anónima.

En ese cementerio hay una lápida de metal en la que se informa que la mayoría de las víctimas de Theresienstadt, o Terezín, como se llama en checo, murieron a consecuencia de epidemias y de las miserables condiciones de vida.

En solo tres años perdieron la vida 35 mil personas, entre niños y adultos por esas causas, antes de enviarlos a campos de concentración.

Enmedio del cementerio se alza el edificio de un piso con una gran chimenea donde están los crematorios, que convertirían los montones de cadáveres en ceniza. Hornos de hierro que conservan su horror.

En Theresienstadt, la iniciativa “Huellas del Ghetto“ (Ghetto Spuren, en alemán) se encarga de que especialistas analicen todos los signos que dejó el Holocausto y sus víctimas en esa ciudad-fortaleza llena de testimonios casi invisibles.

Los protagonistas de esa iniciativa son Uta Fischer y Roland Wildberg, con quienes Notimex entró en contacto. Son escritores, restauradores y conservadores de monumentos.

Uta Fischer, urbanista, fue quien puso en marcha una amplia investigación de las huellas que quedaron en Theresienstadt y que permanecieron desconocidas casi 70 años en sótanos, áticos y chimeneas.

Theresienstadt ya había sido investigada antes, pero nadie supuso que hubiera tantas huellas de quienes ahí vivieron o perdieron la vida. La agencia Wildfisch se propuso descubrir, sacar a la luz todas esas huellas y documentarlas.

A través de su agencia “Oficina de Medios Wildfisch (Berlín)” impulsan varios grandes proyectos de investigación. El link de la página web es www.ghettospuren.de.

Piden que si alguien tiene noticias sobre quienes estuvieron en Theresienstadt o de sus parientes y amigos, se las hagan saber para seguir el rastro.