enero 27, 2022
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Republicanos imponen a nominado de Trump para el Tribunal Supremo

Neil Gorsuch ocupará el puesto vitalicio que dejó la muerte de Antonin Scalia en febrero de 2016. El jueves su nominación fue bloqueada por los demócratas.

EFE
Republicanos imponen a nominado de Trump para el Tribunal Supremo
Foto: Neil Gorsuch, nominado de Donald Trump para el Tribunal Supremo / Reuters

Los republicanos lograron confirmar este viernes con un cambio de las normas del Senado al candidato elegido por el presidente Donald Trump como noveno magistrado del Tribunal Supremo, en una maniobra sin precedentes para superar el bloqueo al que la oposición demócrata había sometido al juez el jueves.

Neil Gorsuch, nacido en Colorado hace 49 años, ocupará el puesto vitalicio que dejó la muerte de Antonin Scalia en febrero de 2016 y mantendrá así la mayoría conservadora que rige en el Alto Tribunal desde 1972.

El Senado confirmó a Gorsuch con 54 votos a favor y 45 en contra, una mayoría simple que fue suficiente gracias a la activación de la llamada “opción nuclear”, una maniobra dirigida a rebajar la barrera de 60 votos que exigían hasta este jueves las normas de la Cámara alta y de la que los carecían los republicanos.

El artífice de ese equilibrio legislativo fue el senador Mitch McConnell, el líder republicano en la Cámara alta, el mismo que desde marzo de 2016 y durante 293 días bloqueó al nominado del expresidente demócrata Barack Obama, el juez Merrick Garland, al puesto para el que hoy fue confirmado Gorsuch.

McConnell pretendía evitar una mayoría progresista en la máxima instancia judicial del país con la esperanza de que un republicano llegase a la Casa Blanca tras las elecciones de noviembre pasado, algo que finalmente sucedió gracias a la inesperada victoria de Trump.

“La decisión más consecuente en la que he estado involucrado fue dejar que fuera el presidente elegido el año pasado quien escogiera al candidato al Tribunal Supremo”, afirmó hoy el senador a los periodistas.

De hecho, la elección de un magistrado conservador fue uno de los pilares de la campaña presidencial de Trump junto a las promesas de construir un muro fronterizo con México, derogar la reforma sanitaria de Barack Obama, popularmente conocida como “Obamacare”, o revisar la estrategia comercial estadunidense.

Su confirmación, sin embargo, no fue sencilla. Los demócratas, todavía resentidos por el trato de los republicanos a Garland, llevaron al límite sus maniobras de “filibusterismo” (tácticas dilatorias en el Legislativo) para entorpecer la llegada del juez al Supremo.

Gorsuch solo encontró el apoyo de tres senadores demócratas -Joe Donnelly, Heidi Heitkamp y Joe Manchin- todos ellos elegidos en Indiana, Dakota del Norte y Virginia Occidental, en los que Trump ganó con mucha diferencia en noviembre y que optarán a la reelección el año que viene.

La llegada de Gorsuch al Supremo era crucial para los republicanos, que pretenden prolongar la hegemonía conservadora en la máxima instancia judicial del país durante décadas, una posición que les permitiría cambiar por completo la realidad de Estados Unidos.