¿Deseas recibir notificaciones?
Radio
Webcam
Buscar
Obscuro
Link Copiado
A A

Chernobyl chileno: Niños con cubrebocas desde antes de la pandemia

Ya desde antes de la pandemia, pasadas las seis de la tarde Puchuncaví se transforma en un pueblo fantasma, y el uso del cubrebocas ya es costumbre.

EFE Lunes 22 De Marzo, 2021 · 11:44 am
Chernobyl chileno: Niños con cubrebocas desde antes de la pandemia
Fotografía de una de las plantas industriales, el 16 de marzo de 2021, en la comuna de Puchuncaví, en la región de Valparaíso (Chile). / Foto: EFE
Escucha la nota:

Los niños de la bahía Quintero-Puchuncaví, en pleno litoral central chileno, usan cubrebocas desde mucho antes de la llegada del coronavirus: varios episodios de intoxicación provocados por el parque industrial instalado en la zona los ha obligado a vivir una cuarentena anticipada y permanente, sin juegos al aire libre y con una salud deteriorada.

Con más de 15 empresas apostadas a lo largo de la bahía, el lugar ha sido calificado en ocasiones como el “Chernobyl chileno” por organizaciones medioambientales, y es una de las cinco “zonas de sacrificio” reconocidas oficialmente en el país, espacios copados de actividad fabril con graves consecuencias para la salud de sus habitantes y el medioambiente.

Información relacionada: Miami extiende toque de queda hasta el 12 de abril

Ya desde antes de la pandemia, pasadas las seis de la tarde Puchuncaví se transforma en un pueblo fantasma, con las plazas vacías, las playas solitarias y el ruido de los tubos flexibles de la industria petrolera sintiéndose junto al rumor del mar.

La situación genera un fuere impacto psicológico en los menores, además de daño físico por estar expuestos a emisiones tóxicas, denunció hace unos años la Defensoría de la Niñez de Chile.

LA VIDA EN UNA “ZONA DE SACRIFICIO”

Esta problemática ha llegado este mes a las pantallas de Chile a través de la miniseria infantil “Respirantes: les niñes del nuevo viento”, protagonizada por niños y adolescentes de la zona que, representados por títeres, narran cómo la contaminación y las industrias han impactado en sus vidas.

De la mano de “Nube” y “Gaviota”, los únicos personajes de ficción que aparecen en la serie, se conoce la historia de un territorio azotado por el avance de las industrias, declarada por el Estado chileno en 1993 como “zona saturada de contaminación” por dióxido de azufre y material particulado.

A partir de múltiples testimonios y documentación, el proyecto busca difundir la “terrible situación” que vive la niñez en Puchuncaví, explicó a la periodista y parte del equipo creador, Greta Di Girolamo.

“Tienen riesgo de desarrollar cáncer, no pueden jugar como cualquier niño, tienen miedo si van a la plaza, pasan los recreos encerrados en sus salas de clases, que conviven con alertas ambientales…”, dijo Di Girolamo.

El equipo de “Respirantes”, integrado además por Pía Becerra, Francisco Parra, Rodrigo Mendoza y Javiera Luna, se propuso el desafío de contar esta historia desde la mirada de la infancia, asumiendo “la necesidad urgente de escuchar lo que tienen que decir, validarlos y considerarlos a la hora de hacer políticas públicas”.

“NOS DIMOS CUENTA DE QUE LOS NIÑOS NO APRENDÍAN”

La dirigente de Mujeres de Zonas de Sacrificio en Resistencia de Puchuncaví, Katta Alonso, que también participó de “Respirantes”, explicó cómo empezaron a detectar los problemas que las emisiones tóxicas provocan en los niños de la zona.

“Nos dimos cuenta hace muchísimos años que los niños no aprendían, que había muchos problemas neurológicos graves en la comunidad”, declaró.

En adelante, según Alonso, la organización del territorio llegó a instancias internacionales: Naciones Unidas, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, espacios donde denunciaron graves episodios de intoxicación como el ocurrido el 21 de agosto de 2018.

“Hasta hoy no sabemos qué intoxicó a más de 2 mil personas en 2018 (cuando tuvo lugar uno de los episodios de emisiones más grave), la mayoría niños, niñas, mujeres y adultos mayores. La situación aquí es súper grave y estamos preocupadísimas porque últimamente han aumentado mucho los cánceres de mamas y de útero en mujeres jóvenes”, dijo.