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Santa Rosa, el pequeño poblado aterrado por el operativo contra “El Marro”

El esfuerzo por capturar al líder del Cártel de Santa Rosa de Lima, José Antonio Yépez, alias “El Marro” o “El mazo” pone a prueba la capacidad del Gobierno para acabar con la creciente amenaza del crimen organizado.

Reuters Jueves 7 De Marzo, 2019 · 10:27 am
Santa Rosa, el pequeño poblado aterrado por el operativo contra “El Marro”
En el poblado de Santa Rosa de Lima se realiza un operativo para capturar a "El Marro"

Calles vacías, gente aterrorizada entre autos incendiados y fuertes operativos de seguridad dejó un enfrentamiento el fin de semana en una localidad donde el presidente Andrés Manuel López Obrador, probará por primera vez su capacidad para controlar territorios dominados por la creciente criminalidad.

López Obrador dijo que su Gobierno iba ganando terreno a organizaciones delictivas que roban combustible como en la pequeña localidad de Santa Rosa de Lima, a pocos kilómetros de Salamanca, hogar de una de las principales refinerías del país.

“Es muy difícil para las personas cambiar”, dijo Pedro Méndez, de 52 años, un vendedor de la zona en referencia a los videos donde se ve a mujeres, con niños en brazos, impidiendo la entrada a la zona de las fuerzas del orden.

“Los malos saben cómo llegar a ellos, y que hay personas que tomarán dinero para cumplir sus órdenes”, agregó en el poblado tomado por policías y marinos.

Santa Rosa de Lima, con apenas 2 mil 800 personas, es un microcosmos que muestra la anarquía impregnada en diversas zonas de México donde los cárteles han reemplazado durante años al Estado como benefactor, proporcionando trabajos y dinero a cambio de la lealtad de los residentes.

Pero Guanajuato, estado que alberga esta ciudad, no siempre fue violento. Por el contrario, se convirtió en un importante imán para grandes fabricantes de automóviles como Volkswagen, General Motors y Toyota.

Pueblos en llamas 

El esfuerzo por capturar al líder del cártel de Santa Rosa de Lima, José Antonio Yépez, alias “El Marro” o “El mazo” -acusado de robar grandes cantidades de combustible en la zona- pone a prueba la capacidad del Gobierno para acabar con la creciente amenaza del crimen organizado.

Pero los problemas de la localidad, controlada por Yépez, no sólo se ven en las empobrecidas calles de Santa Rosa de Lima, también han impactado a la petrolera estatal Pemex que López Obrador se ha comprometido a reflotar.

La corrupción, el millonario robo de combustible y la declinante producción han golpeado a la petrolera y amenazan con dañar la capacidad crediticia del Gobierno, según calificadoras.

Cientos de policías y efectivos de las fuerzas armadas llegaron a Santa Rosa esta semana para restablecer el orden y capturar a miembros de la organización delictiva.

Yépez ha evitado hasta ahora la detención, aunque las fuerzas federales arrestaron el martes a su cuñada durante un operativo, según funcionarios de seguridad.

La determinación de López Obrador de empoderar al Gobierno como principal proveedor de servicios en las regiones anárquicas se convirtió en un sello temprano de su presidencia, que comenzó el 1 de diciembre.

Para ello, cerró oleoductos que eran “ordeñados”, arriesgándose a reacciones negativas cuando en algunas estaciones de servicio se quedaron sin combustibles.

Días después de que Joaquín “El Chapo” Guzmán fuera condenado en una corte de Estados Unidos, López Obrador se convirtió en el primer presidente en décadas en visitar la ciudad natal del capo para prometer ayuda a cambio de que pobladores abandonaran la delincuencia.

En la misma línea, esta semana el mandatario instó a los pobladores de Santa Rosa a rechazar el crimen y el viernes tiene planeada una gira a Guanajuato.

“Si ustedes requieren de trabajo, porque no hay oportunidades de empleo, si requieren de apoyos para el bienestar, cuenten con nosotros”, dijo el martes en su usual rueda de prensa matutina. “Nosotros les ofrecemos eso”.