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Reclaman vecinos a Solalinde su defensa al migrante

Vecinos de Oaxaca reclamaron al padre Alejandro Solalinde Guerra, pidieron que no defienda a los Migrantes, porque ya no pueden salir en paz a la calle.

 

 

Gabriela Coutiño / Corresponsal Sábado 21 De Julio, 2012 · 19:10 pm
Reclaman vecinos a Solalinde su defensa al migrante
Reclaman vecinos a Solalinde su defensa al migrante

“Lo que nosotros queremos es que usted no defienda a los Migrantes, porque ya no podemos salir en paz a la calle”, es la sentencia que vecinos de la colonia “Los Doctores”, donde se ubica el refugio “Hermanos en el Camino”, a un costado de las vías del tren, exigieron al sacerdote Alejandro Solalinde Guerra, este fin de semana en una reunión.

Los vecinos y el director del albergue sostuvieron un encuentro el sábado, después que en la víspera tres guatemaltecos en estado de ebriedad, entraron a una vivienda contigua causando daños a la malla que sirve de barda. A los migrantes se les había negado el acceso a las instalaciones debido a su embriaguez.

Los migrantes intentaron ingresar al albergue por la cerca del vecino, causando destrozos, y  el disgusto de los habitantes que reclaman al religioso les pague los daños. Los tres migrantes fueron detenidos por la policía y encarcelados; este fin de semana serán repatriados a su país.

Solalinde expone a sus vecinos que en la casa hay reglas que los migrantes deben respetar, una de ellas es que deben sujetarse a los horarios, así como está prohibido el consumo de bebidas alcohólicas. “Yo no solapo a nadie; todos los días sostengo pláticas con los migrantes, donde les mencionamos sus derechos y sus obligaciones”, mencionó.

La reunión que fue observada por la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH),  participaron regidores del ayuntamiento de Ixtepec quienes anotaron las quejas que los vecinos tienen no solo contra los centroamericanos, también reclamaron que el cabildo nada hace para retirar todas las cantinas que se encuentran a lo largo de las vías del tren; otras demandas son la escasa luz en el barrio, y la falta de pavimentación en la calle donde se ubican el albergue y sus viviendas.

Al exhortar a sus vecinos tengan compasión por los migrantes que huyen de su países por la pobreza, el sacerdote explicó que no está a favor de quienes cometan una agresión, por lo que avisó que las autoridades que tomaron conocimiento del caso entregaran a los tres  migrantes al Instituto Nacional de Migración para que sean deportados.

El sacerdote hizo que los vecinos sostuvieran un diálogo con los migrantes albergados a quienes reunió en la capilla. “Lo que quiero que vean es que aquí no vienen pandilleros, polleros, maleantes e integrantes del crimen organizado como ustedes afirman, nosotros apoyamos a quienes buscan mejores condiciones de vida”.

Refugio con medidas cautelares

Apenas el pasado 7 de julio, el religioso retornó al albergue tras ausentarse dos meses del país, cuando recibió amenazas de muerte de la delincuencia organizada. Para su regreso fueron implementadas medidas cautelares recomendadas por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH); cuatro policías federales se han convertido en su sombra día y noche.

A cinco años de su funcionamiento el albergue fundado en 2007 por el religioso fue bardeado, se colocaron cámaras en entradas y salidas, mientras que policías estatales armados registran el ingreso de visitantes, voluntarios, activistas, periodistas y de cientos de  migrantes que cada día llegan en tren en busca de techo y comida.

A un costado de la habitación del sacerdote, fue ubicado el alojamiento de los escoltas. El clima de hostigamiento también alcanzó al equipo de cuatro colaboradores para quienes también se  aplicaron las medidas de seguridad.