noviembre 27, 2021
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La desaparición silenciosa de Daniel Ramos Alfaro

La historia de Daniel se enmarca en MIchoacán azotado por la violencia del crimen organizado, la irrupción de las autodefensas armadas y el ingreso de las fuerzas federales. 

Redacción MVS Noticias
La desaparición silenciosa de Daniel Ramos Alfaro
Daniel Ramos Alfaro, desaparecido

Audio y texto: Rafael Cabrera

Oculta en la sierra de Michoacán, la comunidad de Betania es silenciosa. Apenas tiene una decena de casas y una escuela austera. El único sonido es el juego del viento en los árboles. Ese lugar fue el último donde se vio a Daniel Ramos Alfaro, un joven instructor del Consejo Nacional de Fomento Educativo (CONAFE). 

La historia de Daniel se enmarca en un estado azotado por la violencia del crimen organizado, la irrupción de las autodefensas armadas y el ingreso de las fuerzas federales. 

Y es, también, uno de los miles de desaparecidos en México. No hay una cifra oficial de estos casos y será hasta el primer semestre de 2015, que la Comisión Ejecutiva de Atención a Víctimas dará un número que dimensione de forma exacta el problema. 

Daniel Ramos Alfaro llevaba tres años en el CONAFE, dedicado a enseñar en comunidades rurales en la sierra de Uruapan. Su meta era conseguir una beca para estudiar la licenciatura de pedagogía. Rebeca Alfaro, su madre, recuerda:

“La última vez que vi a mi hijo fue el día 30 de septiembre. Sale de mi casa, se despide a las 6 am, me dice que va rumbo a Betania. Que el viernes regresa. “te cuidas, mijo”, “sí, mamá”, se va mi hijo. Transcurre la semana, no sé nada de mi hijo hasta el 6 de octubre, me dicen que está saliendo su foto por internet como desaparecido…”, dijo.

La búsqueda inició. La familia denunció ante el ministerio público y organizaron brigadas de rescate. En Betania, los habitantes les dijeron que la última vez que vieron a Daniel fue el 2 de octubre, y les entregaron sus pertenencias, las cuales supuestamente fueron halladas en un camino de la sierra.

De Daniel y su teléfono celular, no había rastro.

Los comuneros dieron versiones contradictorias e inverosímiles sobre el destino del joven: se pudo haber caído a una barranca, quizá una avispa lo picó y murió, o tal vez un puma lo atacó.

Otros optaron por callar. Pero hubo una versión en común en el poblado: un convoy del ejército llegó a Betania el día de la desaparición de Daniel y se fue exactamente el día que reportaron que el joven estaba perdido… Rebeca Alfaro cuenta: 

“Del dos al cinco de cada mes, hay presencia militar en Betania. Aquí lo declararon la misma comunidad, se lo dijeron al agente del ministerio público que sí  hay presencia militar del dos al cinco de cada mes. A pesar de que ellos estén  negando que ellos estuvieron en Betania”, dejó en claro.

Las versiones sobre Daniel siguieron llegando a la familia y todas apuntaban a que un camión de militares se lo llevó o que lo detuvieron.

“Después de su desaparición de Daniel, a la semana fuimos a Parácuaro a ver si sabían algo los militares de mi hijo, porque hay un cuartel militar ahí en Parácuaro. Y uno de los militares reconoció a mi hijo, le enseñamos la foto y dijo “sí, yo lo conozco, este es maestro en Betania” ¿Entonces qué está pasando? Si lo conoce quiere decir que lo vio. ¿por qué niegan que estuvieron? Entonces hay muchas versiones que los militares no dicen.

El nombre del militar que reconoció a Daniel, se desconoce. Y Rebeca Alfaro, madre de Daniel, asegura que el ministerio público ha llamado a declarar a los militares, pero se han negado a asistir, aunque una esperanza parece abrirse. 

“¿El ministerio público ha llamado a los militares o eso no ha ocurrido? – se han negado a declarar, se han negado. Apenas me llegó una noticia, que creo es buena para mi hijo, y ya está citada la cuadrilla de militares que estuvo en Betania y se supone que deben ir a declarar, pero hasta ahorita nada concreto de que quieran declarar. Ellos siempre se han negado que estuvieron aquí.” Dijo.

Hasta ahora la Secretaría de la Defensa Nacional no ha atendido una solicitud de entrevista sobre el caso. 

Para llamar la atención de las autoridades, la familia hizo marchas, pegó lonas y solicitó ayuda al CONAFE. En Facebook abrieron el grupo “Todos juntos por Daniel Ramos Alfaro”.