octubre 21, 2021
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Economía

La FED y el futuro de la política monetaria

- La FED anticipa que pronto podría empezar a desactivas sus compras de activos. El futuro de la política monetaria está en manos de la FED y el resto del mundo tendría que seguirlo. - En México, presionado por la inflación, Banxico ya elevó dos veces su tasa de interés, hasta 4.50%, y con expectativas de alzas adicionales en éste y el siguiente año.

Redacción MVS Noticias
La FED y el futuro de la política monetaria
La FED empezará pronto a reducir sus compras de activos / Pixabay
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El mundo se está recuperando de la crisis, en algunos casos de manera impresionante, como Estados Unidos, China y otros países. La política monetaria de la FED, y la acción del mismo gobierno, han sido vitales para que Estados Unidos salga en tiempo récord de la crisis. La FED está enviando sus primeras señales de que eventualmente podría empezar a subir sus tasas de interés.

El futuro de la política monetaria mundial está en manos de la FED. Cuando la FED empiece a subir sus tasas, el resto del mundo tendrá que hacer lo propio, aunque ahora mismo algunos países emergentes ya lo están haciendo, pero más empujados por el repunte de su propia inflación.

El futuro de la política monetaria: la FED está marcando la pauta

El presidente de la Reserva Federal, Jerome Powell, y las principales autoridades monetario-financieras del mundo se reunieron en Jackson Hole a debatir el futuro de la política monetaria mundial. Parece que, dentro de poco, la FED iniciaría su proceso de desactivación de sus compras de activos, que hoy son de 120 mil millones de dólares al mes. Esta será la medida natural antes de iniciar con su proceso de alzas en tasas de interés.

Estas compras han representado una gran inyección de recursos a la economía de Estados Unidos, lo que ha permitido un repunte de su PIB y una rápida reducción del desempleo. Mientras tanto, las tasas de interés en los países importantes (EEUU, la Eurozona, Japón, Reino Unido) se mantienen aún sin cambios y con expectativas de que así se mantendrán en 2022 y 2023.

Las actuales presiones inflacionarias en EEUU (5.4% anual en julio y la más alta desde julio de 2008) son consideradas por la FED como transitorias, razón por la cual la FED está en un compás de espera a que éstas empiecen a descender. En agosto, los precios de los commodities ya observaron cierto descenso, lo cual podría favorecer a la inflación. Es por ello que la FED no tiene prisa por empezar a subir sus tasas de interés.

Está claro que la FED empezará pronto a reducir sus compras de activos y los mercados ya lo están considerando. Si este famoso tapering empezara a principios de 2022, entonces terminaría hacia fines del año entrante, suponiendo reducciones de 10 mil MD cada mes. De ser así, la FED estaría lista para reiniciar su ciclo alcista para sus tasas de interés hacia fines de 2022. La FED definirá el rumbo de la política monetaria mundial.

Sin embargo, hay que considerar tres hechos importantes antes de que la FED empiece a subir sus tasas de interés. Primero, la FED estima que el PIB de EEUU repuntaría 7% en este año y se moderaría hacia 3.3% en 2022 y 2.4% en 2023. Segundo, la FED estima que el desempleo cierre 2022 en 3.8% en 2022 y en 3.5% en 2023 (igual que previo a esta crisis). Tercero, la inflación bajaría hasta 2.1% al cierre de 2022 y 2.2% en 2023.

Adicionalmente, y esto es un punto importante, la FED estima que la tasa de fondos federales se elevaría levemente, desde el actual 0.1% hasta solo 0.6% hacia fines de 2023. Esto significaría que el “enfriamiento” de la economía, el nuevo pleno empleo y la baja de la inflación a la meta de 2% se daría en condiciones “naturales” o solo inducida por la desactivación de las compras de activos.

Si las metas económicas de la FED se cumplen en 2022 y se refuerzan en 2023, la gran pregunta que tendría que hacerse el mercado es ¿por qué la FED tendría que subir sus tasas de interés a partir de fines de 2022?. Si la economía de EEUU recobra la normalidad (sin sobrecalentamiento), no habría razón para elevar las tasas de interés en cuanto termine de desactivarse la compra de activos.

Al menos, no estarían justificadas alzas sustanciales en las tasas para 2022-2023. Solamente si el crecimiento económico se mantuviera robusto durante los próximos años (alrededor de 4%) y la inflación no cediera, sería inevitable que la FED tuviera que echar mano de las tasas de interés. Todo esto se daría en condiciones en que las tasas en las economías importantes se mantienen fijas y aún sin expectativas de alzas. Un reto para la FED.

México podría seguir subiendo sus tasas si la inflación no cede

Mientras la FED cambia su tono en torno al futuro de su política monetaria (compra de activos y tasas de interés), en México, el Banco de México ha iniciado su proceso de alzas en sus tasas de interés. Presionado por la inflación, Banxico ya elevó su tasa hasta 4.50% y con expectativas de seguir este proceso si la inflación no cede lo suficiente. Por lo pronto, la inflación de la primera quincena de agosto descendió levemente, hasta 5.58% y habrá que ver si esta baja se extiende en los siguientes meses.

Dos hechos están siendo relevantes sobre esta menor inflación. Primero, el gobierno fijó precios máximos para el gas LP al consumidor, mismo que en julio había aumentado 35% anual y con tasas similares en los últimos cinco meses. Incrementos de esta magnitud no se veían desde fines de 2017. Segundo, a nivel internacional, los precios de los commodities hicieron una pausa durante la primera quincena de agosto, inclusive con reducciones en algunos casos. Sin embargo, en la segunda quincena nuevamente tendieron al alza.

La totalidad de los analistas del mercado, según la encuesta Citibanamex del 20 de agosto, estiman que Banxico elevará nuevamente su tasa de referencia en su próxima Junta monetaria de fines de septiembre. Nuevamente veríamos un aumento de 25 puntos básicos, hasta 4.75% y con expectativas de que cierre este año alrededor de 5%. Además, esperan que Banxico siga aumentando su tasa hasta 5.50% al cierre de 2023.

Esto, en condiciones en que la inflación se elevaría hasta 6.05% al cierre de este año, según la misma encuesta. Si este escenario se cumpliera, significaría que las alzas en las tasas de Banxico no habrían surtido efecto para bajar la inflación. De ser así, sería cierta la hipótesis de que la política monetaria local no sería tan potente para detener una inflación que no responde a factores locales, sino más bien es importada.

La FED está convencida de que su inflación es transitoria y espera que ésta descienda hacia el año entrante. Es por ello que no reacciona subiendo su tasa de interés y más bien se mantiene en una pausa, con una posible desactivación de su compra de activos. Esta es consistente con el hecho de que la FED ha aceptado que la inflación esté temporalmente por arriba del 2%, que es su meta de largo plazo.

En cambio, Banxico se preocupa más por la inflación y sube sus tasas de interés, enviando una señal al mercado de que hará todo lo que sea necesario para evitar un descontrol de la inflación. En los últimos dos Comités, dos de los cinco miembros de la Junta monetaria han votado (Gerardo Esquivel y Galia Borja) por dejar las tasas de interés sin cambios. El argumento es que subir las tasas en esta coyuntura, donde la inflación viene desde fuera, no surtirá el efecto deseado y más bien pudiera afectar al crecimiento de la economía.

 

Fuente: La información contenida en este reporte proviene del Inegi, Banxico, FED, BLS

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