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Viven brasileños la fiesta en Alzirao sin importar marcador

Con el 0-0 final, un estruendo de silbidos se elevó sobre la multitud de unos 25 mil hinchas brasileños decepcionados, apiñados como sardinas en lata en esta calle del barrio de clase media de Tijuca, a unas cuadras del Maracaná.

 

 

AFP Martes 17 De Junio, 2014 · 19:12 pm
Viven brasileños la fiesta en Alzirao sin importar marcador
Foto: archivo

Vistiendo la camiseta amarilla de la selección, el rostro crispado sin perder de vista la pantalla gigante de esta fiesta carioca en la calle ‘Alzirao’ de Rio de Janeiro, miles de ‘torcedores’ gritaron, temblaron y se comieron las uñas durante 93 minutos.

Pero México fue tenaz en Fortaleza, a 3 mil km de Rio, y su golero estaba iluminado.

Con el 0-0 final, un estruendo de silbidos se elevó sobre la multitud de unos 25 mil hinchas brasileños decepcionados, apiñados como sardinas en lata en esta calle del barrio de clase media de Tijuca, a unas cuadras del Maracaná.

“Con un equipo como este no vamos a ganar el Mundial”, opina un policía militar.

Y luego, muy rápido, en espacio de algunos minutos, Rio se recupera. El cantante de la escuela de samba Unidos da Tijuca sube al escenario y hombres y mujeres comienzan a bailar frenéticamente. Otros se ponen a comer y, sobre todo, a beber. Coca y cerveza, claro. Pero también tequila ofrecida por un astuto vendedor ambulante.

 

– “El verdadero Brasil” –

 Rafael Pires, un joven mulato de 21 años, dice que adora venir al Alzirao para los juegos de Brasil a raíz del ambiente bueno y seguro.

“Pero también voy al fan fest de la FIFA en Copacabana, porque ahí están las gringas y tengo éxito”, agrega riendo el joven seductor.

“Alzirao es el verdadero Brasil, el pueblo. Copacabana es para los gringos”, añade Julio Cesar Cortat, un angoleño de 21 años que vive desde hace siete en Brasil.

La historia de este lugar de encuentro imperdible de los cariocas en cada Copa del Mundo comenzó en 1978, cuenta a la AFP uno de los fundadores de la fiesta, Ricardo Ferreira.

“Tenía 15 años, y mirábamos el partido Brasil-Austria en la televisión de la casa de un amigo que era vecino. Era un partido difícil y de repente Brasil marcó un gol. Loco de alegría, prendí un fuego artificial, pero reventó la lámpara de la sala y la madre de nuestro amigo nos echó a la calle”, recuerda riendo.

Entonces tuvo la idea de ir a buscar un televisor e instalarlo en la esquina de la calle para ver el final del partido con sus amigos: “Las personas comenzaron a llegar y al final, éramos 200”.

En 1982, la alcaldía organizó el primer concurso de decoración de calles de Rio y Alzirao ganó el segundo lugar.

“La Seleçao fue eliminada después del quinto partido, éramos 700 en la calle. Luego ganamos los concursos de decoración de calle. Cada vez venían más hinchas. En 2010, cuando Brasil perdió ante Holanda en el quinto partido (cuartos de final), éramos 25 mil”.

 

– Sosías de Neymar –

 Normalmente, las calles son decoradas dos meses antes de la Copa, pero este año demoraron más. No había tanto ánimo a raíz de las manifestaciones anti-Mundial y del clima social tenso.

En la calle Alzirao nos cruzamos con Antonio Ramos, de 58 años, que lleva consigo un amuleto en una mano, y en la otra un ramo de “arruda”, una planta que para muchos brasileños aleja el “mal de ojo”.

Pero también con el delantero estrella de la selección brasileña, Neymar. En realidad, con su sosías, Thiago Mendes, alias “MC Neymar”, que posa para los fotógrafos.

Imita a la perfección todos los tics del astro. Y concede entrevistas como el propio Neymar, seguro de sí mismo: “Tengo confianza, nuestro equipo está bien preparado”, dice a la AFP.

Y enseguida hace la coreografía del “passinho de Neymar”, el funk que compuso y con el que cuenta para hacerse famoso.

Samba y luego funk, la música sincopada de los adolescentes de las favelas: la fiesta seguirá sin moderación en la calle Alzirao. Pero no toda la noche. A partir de las 22h00, la ley impide los jaleos nocturnos.