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SKA, el telescopio más grande del mundo; detectará lo invisible al ojo humano

SKA es un radiotelescopio que en lugar de la luz visible detecta las ondas en las frecuencias de radio, invisibles al ojo humano Y e extenderá a través de dos continentes. 

Redacción MVS Noticias Miércoles 7 De Septiembre, 2016 · 13:17 pm
SKA, el telescopio más grande del mundo; detectará lo invisible al ojo humano
Foto: Square Kilometer Array

La imagen romántica del astrónomo solitario quedó obsoleta, con el avance de la ciencia y tecnología, hoy la astronomía se hace trabajando en equipos internacionales, utilizando instrumentos sofisticados, como satélites y observatorios que albergan instrumentos que utilizan tecnología puntera. 

Square Kilometer Array (SKA) o Conjunto de antenas de un Kilómetro Cuadrado es un proyecto promete revolucionar la astronomía, la tecnología y la geopolítica terrestre en los próximos años. 

SKA es un radiotelescopio, es decir, un telescopio que en lugar de la luz visible detecta las ondas en las frecuencias de radio, invisibles al ojo humano. Este radiotelescopio se extenderá a través de dos continentes, África y Australia, sobre una área de recolección total de 1 km cuadrado, o, lo que es lo mismo, 1 millón de metros cuadrados. 

Foto: Square Kilometer Array

Estará formado en su primera fase (SKA-1) por más de 200 antenas parabólicas (dishes) instaladas en una remota zona de Sudáfrica, que captarán las frecuencias más elevadas, y por más de 500 estaciones de conjuntos de aperturas (aperture arrays), con más de 260 antenas por estación, de baja y media frecuencia. Ambas zonas han sido elegida por ser especialmente radioquiet, es decir, sin interferencias de señales de radio debido a que apenas hay habitantes. 

En una segunda fase, SKA llegará a desplegar 2.000 antenas parabólicas en Sudáfrica y un millón de antenas individuales en Australia. 

Se trata del telescopio más grande y sensible del mundo, y uno de los proyectos científicos internacionales más importantes de la historia. 

Foto: Square Kilometer Array

Se prevé que SKA-1 entrará en funcionamiento en 2020, y SKA-2 unos años después. El coste de la primera fase del proyecto asciende a 650 millones de euros (valor de 2013), y se prevé que entrará en plena fase de construcción en 2018. 

De momento, los países miembros del consorcio internacional que lo gestionan son: Australia, Canadá, China, India, Italia, Nueva Zelanda, Países Bajos, Reino Unido, República de Sudáfrica y Suecia.  

El director de Jodrell Bank, Tim O’Brien, se declara entusiasta del proyecto: “Gracias al área total de recolección, permitirá distinguir detalles inimaginables de objetos astronómicos muy lejanos”. Entre los campos científicos que SKA podrá estudiar, O’Brien destaca sus preferidos. 

“Por un lado, observar el amanecer cósmico. Gracias a la radiación de fondo de microondas, sabemos qué aspecto tenía el universo después del Big Bang. Sin embargo, hasta el nacimiento de las primeras estrellas y de las primeras galaxias, alrededor de 380.000 años después del Big Bang, el universo vivió su época oscura. El SKA, observando el hidrógeno atómico, podrá ver ese momento que hasta ahora solo hemos podido simular pero no ver. 

Foto: Square Kilometer Array

El profesor de astrofísica añadió que también le fascina el tema de SETI, el proyecto de búsqueda de vida extraterrestre. “Científicamente, no tenemos idea si existen extraterrestres o si se están comunicando con nosotros. Así que podrías despilfarrar toda tu vida científica y tu tiempo al telescopio buscando una señal que nunca llegará. Sin embargo, si la detectáramos, ¡posiblemente sería el descubrimiento más increíble que podríamos hacer!” 

El experto explica que SKA tiene dos sistemas ingeniosos para este tipo de observaciones. El primero, mirar en muchas direcciones a la vez. Así puedes observar específicamente tu exoplaneta a la vez que haces otra astronomía. “La otra es que puedes ir a cuestas de otras observaciones: analizando todos los datos que llegan al telescopio. No sé si detectaremos nunca alguna señal, pero sí creo que deberíamos estar mirando”, concluye. 

Como explicaba el premio Nobel Brian Schmidt, también en Manchester, “si existen otros seres como nosotros, con SKA-1 podríamos detectar los radares de eventuales aeropuertos en planetas alrededor de unas 10.000 estrellas, y con SKA-2 hasta la señal de televisión de una decena de estrellas cercanas”. 

Además, habrá la necesidad de desarrollar software y algoritmos para procesar y visualizar estos datos: SKA favorecerá la creación de muchos trabajos de alta calificación”. El Nobel Brian Schimdt, que trabaja en la Australian National University, resumía este concepto con una frase: “Hacemos investigación de base porque es interesante, pero los gobiernos la pagan porque es útil”. 

Según el director de Jodrell Bank, “SKA es de tan alto nivel, fascinante e icónico, y con tecnología tan puntera, que inspirará a muchos gobiernos y atraerá a mucha gente en el proyecto. Definitivamente, tendrá un impacto brutal en la sociedad”.

Con información de El País