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En promedio, una mujer violentada toma siete años en liberarse del agresor: expertos

Señalaron que una persona violenta tiene definiciones rígidas, antagónicas y excluyentes, de la feminidad y la masculinidad en donde el varón ejerce el poder. 

Rocío Méndez Viernes 30 De Marzo, 2018 · 07:50 am
En promedio, una mujer violentada toma siete años en liberarse del agresor: expertos
Foto: Ilustración

El que el 68 por ciento de las mujeres mexicanas de 15 años o más experimentó actitudes violentas en una relación de pareja, representa un problema social y de salud pública en el país, señala Noemí Díaz Marroquín, académica de la Facultad de Psicología(FP) de la UNAM.

En la relación de pareja pronto aparecen indicios de violencia que pueden ser poco perceptibles en un inicio y hasta confundirse con amor, señaló Díaz Marroquín, también jefa del Centro de Servicios Psicológicos “Dr. Guillermo Dávila” de la FP.

En opinión de la experta, detrás del control del agresor “hay miedo al abandono, aunque la manera de manejarlo es mediante la opresión”.

“Lo que a veces empieza en las parejas jóvenes como una violencia juguetona, son ejercicios de violencia y poder de uno sobre otro que se incrementarán”, advirtió la especialista.

La violencia en las parejas aparece en todos los niveles sociales, y no siempre se detecta con facilidad; sólo se ve la violencia abierta y se le minimiza con ideas como la de que “el amor lo cambia todo”, pero no es así; con el tiempo la situación irá en aumento.

Según la investigadora, una persona violenta tiene definiciones rígidas, antagónicas y excluyentes, de la feminidad y la masculinidad en donde el varón ejerce el poder, y a ellas les corresponde la sumisión y obediencia.

El agresor tienen poco control de sus impulsos, responden en forma violenta ante las frustraciones cotidianas y esta agresión se descarga con las personas más vulnerables de su entorno, como la pareja e hijos.

En general, los individuos violentos vienen de contextos en donde se ha legitimado el uso de la fuerza para resolver los conflictos; lo han aprendido de su entorno social y familiar. “Esto no significa que todas las personas que fueron criadas en estos ambientes vayan a reproducir dichas conductas”, aclaró.

Una vez que la mujer se percata de que vive una relación violenta tarda en promedio siete años en salir de ella.

Creencias culturales y normas sociales suponen que las relaciones deben ser jerárquicas. Pero, ¿por qué no resolver las diferencias en forma democrática, consensuada, respetando la otredad? Esto es fundamental para las buenas relaciones en sociedad y en familia, concluyó.