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El psicópata no distingue entre correcto e incorrecto; deberían ser tratados en institución

Se afirma que hay psicópatas primarios (de nacimiento) y secundarios (afectados a partir de traumas en los primeros tres años de vida).

Rocío Méndez Sábado 6 De Junio, 2015 · 14:14 pm
El psicópata no distingue entre correcto e incorrecto; deberían ser tratados en institución
Foto ilustración

Un psicópata carece totalmente de empatía y no distingue —en términos emocionales— el bien del mal, aclara Manuel Cancio Meliá, catedrático de Derecho Penal de la Universidad Autónoma de Madrid, España.  

La neurociencia “no debe afectar los pilares de la legalidad ni derruir los fundamentos del concepto culpabilidad,” advirtió el experto al cuestionar desde el Instituto de Investigaciones Jurídicas, IIJ-UNAM: “Si un psicópata comete un asesinato, ¿debe ser eximido por padecer una psicopatía?.  

La psicopatía es una manifestación de la personalidad que no admite terapia farmacológica o conductual pues, para algunos expertos, someter al sujeto a tratamiento es contraproducente y equivale a enseñar al afectado a sustraerse de la detección de su condición.   

Para el académico concurren en el enfermo factores natos hasta historias personales. Se afirma que hay psicópatas primarios (de nacimiento) y secundarios (afectados a partir de traumas en los primeros tres años de vida).

  La psicopatía parece no tener etiología social de ninguna clase, sino una constante antropológica, pues en todas las épocas y culturas un porcentaje estable de la población está constituido por sujetos con estas alteraciones.

Por ejemplo, en Estados Unidos se estima que de 15 a 25 por ciento de la población reclusa y los autores de infracciones especialmente graves estarían afectados por esta condición, subrayó.  

“Estos sujetos saben distinguir lo permitido de lo prohibido, el problema es que no son capaces de hacerlo entre lo que es correcto y lo incorrecto. No experimentan arrepentimiento, es decir, no sienten ni padecen”, refirió.   Si un médico puede determinar en un juicio que un individuo es un psicópata, esa persona es inimputable, pues tiene un problema que lo aparta del resto de la humanidad, explicó.  

“La empatía es la base del hombre social, ésta nos ha hecho exitosos como especie. Solemos colaborar porque sentimos afecto, algo que les falta a ellos”.  

Un enfermo mental no debería ser encerrado 20 años en una cárcel, sino ser albergado en una institución hasta dejar de ser peligroso (ello no implica que haya cura). Si lo retiramos del sistema penal y lo referimos a centros especializados, las leyes obtendrán racionalidad, algo de lo que estamos profundamente necesitados, concluyó.