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Contaminantes vehiculares se reducen… aumentan los de solventes

Sí es posible tener cielos limpios; sin embargo, el problema es que las grandes ciudades, como la CDMX, la eliminación de contaminantes se ha estancado.

Rocío Méndez Domingo 5 De Septiembre, 2021 · 14:13 pm
Contaminantes vehiculares se reducen… aumentan los de solventes
Foto: Cuartoscuro
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En vísperas del Día Internacional del Aire Limpio por un cielo azul, a celebrarse este martes 7 de septiembre, Óscar Peralta Rosales, investigador del Centro de Ciencias de la Atmósfera (CCA) de la UNAM alerta que los contaminantes vehiculares en el aire se redujeron en el último año, pero fueron reemplazados por solventes y derivados orgánicos provenientes de productos de limpieza y desinfección, los cuales reaccionaron con el aire y generaron casi la misma cantidad de ozono que antes de la emergencia sanitaria.

El especialista del departamento de Ciencias Ambientales precisó que a partir de la disminución de la circulación de vehículos se redujeron sus emisiones, al igual que las industriales y gases contaminantes; sin embargo, “lo curioso es que esas emisiones, en términos de química, fueron reemplazadas por los compuestos orgánicos. Al final de cuentas se desencadenaron reacciones que llevaron a la generación de casi la misma cantidad de ozono que el año pasado y el antepasado”.

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El especialista en el estudio de los aerosoles atmosféricos, Peralta Rosales, indicó que las elevadas concentraciones de contaminantes provienen de los limpiadores, geles que contienen alcohol, los cuales son volátiles y por lo tanto van al aire donde reaccionan con compuestos como los óxidos de nitrógeno, con ayuda de la luz solar y acaban formando ozono en la ciudad.

Desde hace tiempo el ozono ha sido utilizado como una métrica para medir la calidad del aire, por lo que es difícil determinar qué pasará ahora que han regresado las actividades escolares y más automóviles circulan.

Probablemente, estimó el investigador, se llegue a un nuevo equilibrio de reacciones.

La Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios ha señalado que el ozono generado a nivel de suelo (y no debe ser confundido con la capa de ozono en la atmósfera superior) es uno de los principales componentes de la niebla tóxica y, en exceso, causa problemas respiratorios, provoca asma, reduce la función pulmonar y da origen a problemas pulmonares.

A este contaminante se debe sumar las emisiones de dióxido de nitrógeno (producido por la calefacción, generación de electricidad y motores de vehículos) y el dióxido de azufre (generado por la combustión de carbón o petróleo y sus derivados) que también disminuyen la función pulmonar, afectan al sistema respiratorio, e incrementan los ingresos hospitalarios por cardiopatías.

Aunado a lo anterior, debido al factor aire o viento los contaminantes tienden a dispersarse y transportarse hacia otras entidades, por ejemplo, un estudio de Peralta Rosales encontró que contaminantes de Toluca suelen llegar a la Ciudad de México en cierta temporada del año, mientras que los generados aquí pueden desplazarse hasta Estados Unidos.

El investigador enfatizó que es posible tener cielos limpios; sin embargo, el problema es que las grandes ciudades, como en la capital mexicana, la eliminación de contaminantes se ha estancado.

Foto: UNAM

Para ello se requiere reducir las emisiones de los vehículos automotores, de las casas, fábricas, incrementar las áreas verdes, controlar la invasión de predios, recuperar zonas de recargas de acuíferos, mejorar el transporte público, aumentar las ciclovías.

En conjunto, trabajando de forma coordinada, podemos mejorar significativamente la calidad del aire, finalizó Peralta Rosales.

De continuar con la tendencia de pérdida de vegetación por el avance de la mancha urbana en la Ciudad de México, se perderán importantes zonas de conservación y con ello disminuirá el efecto refrescante que generan para la metrópoli, además del incremento en la temperatura que el asfalto y el concreto generan, indicó Víctor Magaña Rueda, investigador del Instituto de Geografía.

Durante la conferencia “Riesgo Climático en ambientes urbanos”, señaló que en el caso de la capital mexicana la mancha urbana sigue en aumento lo que implica el desarrollo de zonas habitacionales atomizadas que generan islas de calor urbanas, con aire más caliente en ciertas zonas; esto puede ser perjudicial para la salud, apuntó.

“Gracias a los datos con que contamos, hoy sabemos que la temperatura en la Ciudad de México ha aumentado en tres o cuatro grados en 100 años”, afirmó el experto.

Asimismo, el aumento en la frecuencia de tormentas, que ocurren en un ambiente urbano, tiene mayores consecuencias en zonas vulnerables.

Cada vez hemos aumentado el área urbanizada, lo cual implica menos vegetación y más asfalto, situación que impermeabiliza las superficies y ocasiona que las fuertes lluvias escurran hacia las partes bajas del valle.

En 2020 la Asamblea General de las Naciones Unidas estableció el 7 de septiembre como el Día Internacional del Aire Limpio por un cielo azul, gracias al interés de la comunidad internacional por aumentar los esfuerzos para mejorar la calidad del aire y proteger la salud humana.

A través de su sitio de internet, la ONU informó que el lema de este año es “Aire saludable, planeta saludable” y enfatiza los efectos de la contaminación del aire en la salud, particularmente durante la pandemia de la COVID-19.