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Recuerda Kodama que amistad con Alfonso Reyes marcó a Borges

La viuda de Borges explicó, durante una de las mesas más concurridas de la Feria Internacional del Libro (FIL) de Guadalajara, que Reyes era embajador de México en Argentina cuando Borges “estableció con él una relación de gratitud y admiración que lo acompañó toda su vida”.

 

Notimex Martes 2 De Diciembre, 2014 · 22:29 pm
Recuerda Kodama que amistad con Alfonso Reyes marcó a Borges
María Kodama, viuda de Borges

El escritor argentino Jorge Luis Borges quedó marcado por su relación con Alfonso Reyes, quien le abrió la puerta a la cultura mexicana que después se enriqueció con su amistad con otros autores como Juan Rulfo y Juan José Arreola, recordó hoy aquí María Kodama.

La viuda de Borges explicó, durante una de las mesas más concurridas de la Feria Internacional del Libro (FIL) de Guadalajara, que Reyes era embajador de México en Argentina cuando Borges “estableció con él una relación de gratitud y admiración que lo acompañó toda su vida”.

Agregó que Reyes era un excelente traductor, lo que desde el principio interesó al autor argentino que se vinculó con él de una manera intensa que fue creciendo con el paso del tiempo.

“Borges iba a la embajada de México, charlaba con él, y a través de esas conversaciones y la inteligencia de Reyes se forjó esa amistad. Borges siempre agradeció la voluntad que Reyes tenía con respecto a su obra, por los comentarios que le hacía, eso perduró para siempre”, dijo.

Kodama contó que después vino la amistad de Borges con Rulfo y otros autores como Arreola, “que era un personaje que le gustaba mucho porque era muy frontal”.

Sin embargo, subrayó, “la relación de Borges con México siempre fue a través de esa primera experiencia que tuvo con Alfonso Reyes, y como toda primera experiencia, lo marcó”.

La admiración interminable de los lectores hacia el autor quedó plasmada en la multitud que colmó la sala en la que Kodama protagonizó el “conversatorio”, palabra que provocó una graciosa confusión porque no se usa en Argentina.

“No tenía muy claro qué era un conversatorio”, reconoció la escritora y provocó las risas del público que escuchó atento su breve lectura sobre la relación de Borges con el libro, al que consideraba el instrumento más asombroso del hombre, “una extensión de la memoria y de la imaginación”.

Luego vinieron las preguntas por parte de admiradores de la extensa obra borgeana que la consultaron, por ejemplo, por el interés de ambos en el idioma islandés.

“Borges admiraba Islandia porque fue el primer país que tuvo una democracia, lo más importante es que no deseaban ser un imperio, no querían imponer su cultura a otros pueblos”, señaló.

En respuesta a otra pregunta, Kodama afirmó que Borges jamás añoró el Premio Nobel, porque para que se lo dieran debía ceder a presiones por parte del Comité.

“Él supo que nunca se lo iban a dar. Lo quise todavía más, admiré en él algo que realmente es admirable: no traicionarse a sí mismo, sin importar lo que se pierda, si algo faltara para que yo continuara junto a él era darme cuenta de que jamás iba a traicionar sus ideas”, explicó.