¿Deseas recibir notificaciones?
Radio
Webcam
Buscar
Obscuro
Link Copiado
A A

El esfuerzo de preservar la tradición del tejido con telar de cintura

Las mujeres que integran la cooperativa “La Flor de Xochistlahuaca”, continúan haciendo el trabajo que les han heredado por generaciones.

Redacción MVS Noticias Miércoles 2 De Diciembre, 2020 · 13:12 pm
El esfuerzo de preservar la tradición del tejido con telar de cintura
Los proyectos que plantea el programa son de alcance comunitario y regional / Foto: Cuartoscuro.com
Escucha la nota:

Información de Cuartoscuro

Mujeres indígenas de Xochistlahuaca, continúan manteniendo el tradicional tejido de telar de cintura y hacen un gran esfuerzo por preservar la pigmentación de hilos de manera natural, donde incluso, llegan a utilizar los pétalos de la flor de cempaxúchitl para esto.

En esta contingencia, sus ingresos se vieron reducidos casi en un 80 por ciento, pero a pesar de esto, las mujeres que integran la cooperativa “La Flor de Xochistlahuaca”, continúan haciendo el trabajo que les han heredado por generaciones.

La señora Alicia Galindo Antonio, miembro de esta cooperativa, dijo que en sus inicios ‘La Flor de Xochistlahuaca’ tenía 33 integrantes, pero poco a poco algunas emigraron, quedándose solo 24 y estas, forman parte de otros colectivos que conforman esta cooperativa.

Información relacionada: Productores de Xochimilco venderán Nochebuena en siete centros comerciales

Trabajando con tres algodones de color diferentes, siendo estos: blanco, café y verde, los cuales se cultivan de manera natural. Recordando que, la señora Florentina (fundadora de esta cooperativa), fue la que trajo las variantes de color de esta planta.

“Antes era puro blanco, lo que usaba la gente más grande y doña Florentina fue a España y ella trajo la semilla de algodón verde, pero se lo trajo muy escondido porque no la dejaba pasar la aduana, no sé cómo, pero ella lo trajo y el color café de Guatemala, por eso tenemos de tres colores”, dijo entre risas, ya que al preguntarle si se había traficado con estas plantas, respondió que “sí, de cierta manera, porque se lo trajo muy escondido”.

Explicó que, en este grupo de mujeres, se continúa trabajando con la pigmentación de hilos de algodón de manera natural, es decir, usando plantas, flores, frutos, hojas y cortezas; como hojas de mango, zapote negro, cúrcuma, corteza de árbol de manche, Bugambilias, pétalos de flor de cempaxúchitl, cebolla morada, almendras y frijoles, además de muchas otras silvestres.

Dijo que, al modo de alquimistas, han estado combinando estas plantas para obtener otros colores diferentes a los básicos.

Para este día de muertos, debido a la contingencia sanitaria, en redes sociales este colectivo lanzó una convocatoria para que se les donará, luego de levantar sus ofrendas, las flores usadas en estas (principalmente la de cempaxúchitl), pero la respuesta de la comunidad de Xochistlahuaca fue nula, esto debido al cierre del panteón por parte de las medidas sanitarias que evitan la aglomeración de personas.

Indicó que ellas, año con año, acuden al panteón a recoger todas las flores secas para tener material para pigmentar, pero ante el cierre de este, no pudieron recolectar nada de flor y solo utilizaron las propias.

Cada una de las miembros de ‘La Flor de Xochistlahuaca’, dijeron sentirse muy orgullosas de continuar preservando el tradicional tejido de telar, además de que han participado en diversos eventos nacionales e internacionales, por su labor, preservación y enseñanza de esta ancestral técnica. Las mujeres de origen amuzga, tardan de 3 meses o hasta un año en elaborar un huipil bordado.

La señora Ángela Bautista Cruz de 72 años de edad, quien es de los miembros más viejos de este colectivo, narró que “a los 8 años, empecé a tejer mi mamá me enseñó a tejer, ahora estoy en este grupo y empecé a pintar el hilo, eso empecé a hacer con hojas, con cáscara, y frutas eso hago hilos que ocupo para hacer ropa para vender y hago hilos para vender, esas cosas hago, aprendí a pintar hilo y me gusta lo que hago, la cantidad de hilos que puedo hacer con hojas, cáscara y frutas y puedo elaborar también el hilo”.

Mientras que, su miembro más joven, Maribel de Jesús Merino de tan solo 15 años, uno de estos dentro del colectivo, dijo que “aunque soy muy joven, me gusta estar con ellas para que yo pueda aprender lo que ellas hacen, aprender los trabajos de nuestras abuelas debemos de aprender esos trabajos, y todos los jóvenes debemos de aprender estos trabajos… A mí me gusta el telar de cintura, pintar el hilo y quiero aprender hacer el hilo, me gusta cuando les gusta mi trabajo, un huipil, cuando una persona te compra da mucho gusto, si te compran tu grupo es porque les gusta tu trabajo…mi familia me dice que es bonito aprender este trabajo porque es un trabajo de los indígenas, por eso me gusta estar con estas personas y mi familia también están de acuerdo yo estoy muy interesada en este trabajo un trabajo indígena”.

Cabe destacar que, para estas entrevistas, se contó con la ayuda de un traductor, ya que las mujeres son indígenas “Ñomda’a” también conocidos como Amuzgos y hablaron en su