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Comic-Con, la fiesta de los ‘geeks’ en California

Es la fiesta de los geeks, como se llaman a sí mismos con orgullo: cuatro días en los que es completamente normal vestir capa y antifaz, llevar la cara cubierta de maquillaje u oculta bajo una máscara de látex, o improvisar una pelea de sables de luz digna de los Jedis.

Sábado 23 De Julio, 2011 · 16:40 pm
Comic-Con, la fiesta de los ‘geeks’ en California
Comic-Con, la fiesta de los 'geeks' en California

El Comic-Con de San Diego, en el sur de California, es la convención del cómic más grande de Estados Unidos. Y es mucho más que tiras de dibujos lo que vienen a buscar las casi 130.000 personas que agotaron los boletos en cuestión de horas, cuando salieron a la venta el pasado febrero.

La ciencia ficción, el animé japonés, las historietas clásicas, los personajes de series y películas, los videojuegos y otros mundos de fantasía conviven en los pasillos del centro de convenciones, que muchos fanáticos recorren disfrazados.

Hay de todo: Harry Potters por doquier a apenas días del estreno de la última película de la saga, los siempre vigentes soldados de Star Wars, ignotas princesas, familias Picapiedras, Campanitas y Blancanieves, un Darth Vader en la fila del baño o un Hulk hambriento junto al carro de los pretzels.

Otros, simplemente, se disfrazan de personajes sin nombre pero con estética propia de la cultura pop que vienen a celebrar.

“A todos nos gusta este momento de libertad. Cuando voy con este traje, los niños se lo creen y piden sacarse fotos”, le dice a BBC Mundo Eduardo, un Hombre Araña Negro que invirtió ocho días y US$500 en armar su vestuario.

“Nadie juzga a nadie y, aunque te vistas del más oscuro de los personajes, siempre habrá algún fanático que sabrá quién eres”, coincide Marisol Ruiz, española-estadounidense y niña bruja de una serie japonesa.

Negocio cambiante

No sólo en el centro de convenciones la vida es cómic: en la ciudad no queda un hotel disponible ni un puesto de estacionamiento en 20 cuadras a la redonda. Los comerciantes no se quejan por el gentío, pues se estima que la feria, que va por su edición número 42, dejará a San Diego ingresos por US$163 millones.

El turismo resulta un negocio redondo alrededor de otro que ya no lo es tanto: la venta de libros de cómic, que en Estados Unidos goza de buena salud en relación a otros países, ha sufrido los embates de la era digital.

Según un informe de la consultora ICV2, las ventas de las revistas de formato estándar han caído 2% en lo que va de 2011, en un declive sostenido de tres años para un mercado de US$635 millones anuales.

Según varios expertos consultados por BBC Mundo en la convención, el promedio de ventas de un cómic popular hace unas décadas era de medio millón de ejemplares, mientras que hoy las casas editoriales se contentan con una quinta parte de eso para considerar que tienen un éxito entre manos. ¿Los responsables? Las más elaboradas novelas gráficas y la competencia con otros formatos digitales y multimedia.

Sin embargo, el negocio -según señalan los expertos- no pasa sólo por los libros de viñetas, sino por toda la mercadería asociada a los personajes que está a la venta en los stands.

La otra fuente de ingresos seguros la proveen los coleccionistas, que llegan en busca de rarezas y pagan decenas de miles de dólares por libritos que otrora costaron centavos. Entre los más caros está un “Action Comics Nro.1”, que se cotiza a US$550 mil y trae la primera aparición de Superman, y “Detective Comics 27”, que marcó el debut de Batman, a US$600 mil.

“Aunque parezca raro, a nosotros nos ayuda la recesión. La gente tiene miedo de poner dinero en los bancos y está optando por otros bienes tangibles que creen que no van a perder valor, como oro, obras de arte, estampillas y, claro, cómics”, le dice a BBC Mundo Vicent Zurzolo, director de Metrópolis Collectibles.

Su empresa es dueña de un récord Guinness en el negocio del cómicvintage: US$1,5 millón por el libro debut de Superman (1938). Según dice, en los últimos 3 años los precios han subido muchísimo y han ayudado a inyectar dinero en el negocio editorial.

Con Hollywood

La otra sociedad de mutua conveniencia la celebra Comic-Con con el cercano Hollywood. De un tiempo a esta parte, la industria del cine prepara con cuidado sus lanzamientos para aprovechar la vidriera de la feria, que se ha vuelto un multitudinario evento de mercadeo.

Muchas películas que tienen algún punto de contacto con el mundo de la historieta han pasado por aquí. Este año, las más esperadas han sido “Capitán América”, inspirada en el cómic de la casa Marvel, y “Cowboys y Aliens”, protagonizada por Harrison Ford y Daniel Craig. Pero también hubo posibilidad de echar un vistazo al próximo Hombre Araña, que llegará en 2012, y, por primera vez, la feria atrajo al director Steven Spielberg, en ronda de promoción de “Las Aventuras de Tintín”.

Para las series de TV, el momento de Comic-Con no podría ser más propicio: marca el compás de espera hasta las próximas temporadas de muchas producciones -“Dexter”, “Shameless”, “The Big Bang Theory” o “Juego de Tronos”, entre otras- y aquí se anticipa a los fans lo que podrán ver en pantalla en breve.

Ahora, sobre este matrimonio entre el cómic y el cine y la TV hay miradas encontradas.

“Creo que el alto perfil que le dan las películas y las series a los personajes de historieta genera un empujón a nuestro negocio. Los fanáticos no dejan de comprar revistas porque salgan los filmes, más bien se generan nuevos fanáticos”, señala Zurzolo.

“Hollywood empezó a prestar atención a Comic-Con porque aquí hay gente divirtiéndose pero a la vez dispuesta a gastar dinero. Esta es la gente que compra música y va al cine y compra videojuegos, está aquí buscando estímulos y los estudios vienen a ofrecérselos”, le comenta a BBC Mundo Robert Quijano, coleccionista y comerciante de Texas.

Otros, en cambio, convirtieron su escepticismo en una muestra paralela: en la misma San Diego, a apenas cuadras del centro de convenciones, tiene lugar Tr!ckster, un evento organizado por dibujantes independientes que consideran que el cómic debe volver a sus raíces.

“En un mundo de cine globalizado donde no hay más que franquicias y sagas y refritos de ideas, es refrescante impulsar a la gente a que cree nuevas cosas”, dice su organizador, Scott Morse.

Unos y otros parecen coincidir en una cuestión: que el cómic, sólo o con una “pequeña ayuda” de la maquinaria de Hollywood, tiene seguidores para rato.