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Bahía de Halong, centro turístico y maravilla natural del lejano oriente

Una de las siete maravillas naturales del mundo, la bahía de Halong, se encuentra en Vietnam, país donde cruzar la calle es todo un desafío por la multitud de motociclistas que circula todos los días, y con un sorprenderte crecimiento económico, superior al 7.0 por ciento anual.

Notimex Lunes 2 De Noviembre, 2015 · 09:43 am
Bahía de Halong, centro turístico y maravilla natural del lejano oriente
Foto: noticiasggl.com

A 40 años de la guerra con Estados Unidos, Vietnam forma parte de los “tigres asiáticos”, por su dinamismo económico, es el segundo exportador de arroz y de café del mundo y le apuesta al turismo, con una meta anual de siete millones de visitantes.

Y en ese rubro, Vietnam ofrece a los turistas la hermosa Bahía de Halong, que significa “Dragón descendiente”. Declarada Patrimonio de la Humanidad en 1994, ocupa una superficie de unos mil 500 kilómetros en la que se ubican más de dos mil islas e islotes, en su mayoría de piedra caliza que emergen del mar, cubiertas por una espesa vegetación.

Este paisaje de islotes kársticos, donde se combina belleza, naturaleza, leyenda y magia, es una de sus principales apuestas en materia de turismo y pese a contar con una incipiente infraestructura para los visitantes, recibe diariamente a miles de turistas que se embarcan para recorrer esta bahía ubicada en el Golfo de Tonkin.

La piedra caliza ha cambiado a través de 500 millones de años de formación, en diferentes condiciones y ambientes, en especial el clima húmedo tropical que ha formado un biosistema tropical siempre verde. Este lugar es el hogar de 14 especies de flora endémica y 60 especies de fauna endémica, como gallos, antílopes, monos y lagartos.

La gruta de Sung Sot

De los más de dos mil islas o islotes, una gran mayoría son formaciones huecas y en otras existen grutas como la llamada Sung Sot, y para llegar a la misma hay que subir más de 50 metros de escalones. En su interior, las estalactitas y estalagmitas dan forma a diferentes figuras, y una vez que se llega arriba, el lugar ofrece una vista inigualable de la bahía.

También hay dos grandes islas: Tuan Chau y Cat Ba, con instalaciones turísticas como hoteles y playas. Una de las mayores atracciones son las casas flotantes de los habitantes, quienes se mantienen a través de la pesca y la acuicultura marina. Sus pequeñas barcas surcan la bahía y a veces se acercan a los barcos de turistas a vender productos.

La leyenda que ronda en la bahía desde hace años, es que ante la invasión marítima de los chinos a Vietnam, el gobernante del cielo, el Emperador de Jade, decidió enviar una familia de dragones celestiales a ayudar a los vietnamistas.

Los dragones iniciaron su ataque escupiendo joyas y jade para hundir los barcos chinos y formar una muralla con ellas, mismas que se convirtieron en islas e islotes que dan forma a la bahía.

Por ello, la mayor parte de las embarcaciones lleva una cabeza de dragón de madera al frente; los turistas contratan los camarotes para pernoctar y durante tres días recorren la mayor parte de las islas.

Otro escenario que disfrutan o sufren los turistas en Vietnam, es el enjambre de motocicletas que circula por la ciudad, que incluso rompieron el record Guinness, ya que son más de cinco millones de este tipo de transporte para una población de seis millones, en su mayoría jóvenes, pues el 70 por ciento de población es menor a 35 años.

Así, las motocicletas se convierten en protagonistas de la ciudad, se ven y salen por todas partes, hasta cuando el turista camina se suben a las banquetas y se siente el roce de las mismas cuando pasan cerca.

Tienen prioridad ante todos, y cruzar la calle es todo un arte que el visitante aprende de inmediato o se olvida de llegar a la otra acera, tiene que hacerlo con la mano arriba y con decisión, esperando que el conductor de la moto no se aviente, por lo que no se debe entrar en pánico ni tratar de correr.

Son transportes personales y hasta de carga y es sorprendente ver como violan las leyes de la física, ya un solo vehículo transporta hasta siete personas y trasladan desde refrigeradores, ataúdes, hasta animales en jaulas o muertos, todo lo que se pueda imaginar lo llevan sobre su moto.

Es todo un espectáculo ver las calles atiborradas de motociclistas. También son vehículos familiares donde el niño va parado, agarrándose del manublio, el papa conduciendo, la mama con un menor en brazos, e incluso con otro pequeño sentado atrás de la madre, agarrándose con sus pequeñas manos, y a veces hasta van dormidos. Por ello los accidentes llegan a ser fatales, ya que los pequeños no usan casco y tampoco quienes conducen el vehículo.

Por la noche miles de motociclistas sacan sus unidades para dar vueltas por el lago Hoam Kiem. Durante el día, las mujeres conducen sus unidades portando un sombrero, tapándose la cara con un pañuelo, además de usar guantes y calcetines, para cubrirse del sol y evitar que su piel blanca se oscurezca bajo los 40 grados centígrados que se registran en esta ciudad.

Vietnam gourmet

La comida vietnamita se compone en su mayoría de fruta, verduras y legumbres, pollo, cerdo y pescado, y se prepara en caldos que se venden en las calles, y claro, como en todo país asiático se come perro asado o serpientes.

Los rollos vietnamistas se rellenan de cangrejo, cerdo o pollo, a veces llevan fruta y se enrollan de papel de arroz. Una de las comidas clásicas es el phá, una sopa de verduras que se acompaña de ternera y pollo, acompañada de hierbas aromáticas.

El bun chá es una sopa tradicional, la cual se prepara con fideos de arroz y se combina con cerdo a las brasas o pescado. En el mercado se encuentra todo tipo de comida exótica.

Uno de los lugares más visitados en Hanoi es el mausoleo de Hon Chi Minh, y el lugar en donde vivió sus últimos días: el museo de la Guerra, la antigua casa que se mantiene intacta. Ir al lago y atravesar el puente Huc, para entrar al templo Ngoc Son, es otro atractivo de esta ciudad.

Así, Vietnam se ha convertido en uno de los polos de atracción turística para los europeos, principalmente, quienes quieren conocer a fondo este país que sufrió una de las guerras más injustas de la historia, pero que a los más jóvenes de esta nación asiática no les interesa hablar.