SEGURIDAD

'Antes había paz, ahora tenemos miedo'

Tras el operativo por la detención de Ovidio Guzmán en Culiacán, los pobladores comienzan a retomar la vida diaria, pero el temor persiste.

En las calles de Culiacán aún hay huellas del operativo de la detención de Ovidio Guzmán.
En las calles de Culiacán aún hay huellas del operativo de la detención de Ovidio Guzmán.Créditos: EFE
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Autos calcinados, calles desiertas, restos de los enfrentamientos, pero sobre todo miedo, es lo que queda en las calles de Culiacán tras el amanecer de terror, ese mismo previo a la llegada de los Reyes Magos.

Pocos se imaginaron un amanecer como el de este 5 de enero, con ruido de balas, motos y autos corriendo a toda velocidad y el olor a quemado, pero más que eso, el olor a violencia, a esa a la que los 'culichis' estaban acostumbrados, pero que este jueves fue diferente, lo que en su intuición les decía que algo pasaba, que las cosas eran diferentes a las de aquel 17 de octubre de 2019.

María, como ella solo pidió ser identificada, lo vivió en carne propia cuando al salir de su casa hacia un parque vio, antes que los medios y las imágenes de las noticias, los autos y camiones en llamas, el pasar de motos con individuos encapuchados, los bloqueos y la gente que, como ella, no sabían lo que pasaba.

"Cuando llegamos al parque mi esposo y yo, vimos que estaba cerrado, un hombre nos hizo una seña para que nos fuéramos, caminamos rumbo a un Walmart y una tienda Sam's que están por ahí pero estaban cerradas, había poca gente en las calles y humo por varias zonas, fue cuando una persona nos dijo: 'ya agarraron al hijo del Chapo'.

En ese momento, dice, la sangre se le heló y de inmediato ambos, María y su esposo, apresuraron el paso para llegar a casa no sin antes estar atentos en el camino y con mirada desconfiada de cualquier coche que pasaba, 'no nos fueran a agarrar'.

A su paso camino a casa en la zona sur de la ciudad, las huellas de la resistencia de las fuerzas afines a Ovidio Guzmán eran evidentes, camiones incendiados, autos en llamas, bloqueos, miedo...pero para esos momentos el 'Ratón' ya estaba en manos de las fuerzas federales.

Sin más, llegó a su casa y los balazos, el humo y el terror seguía mientras el mensaje del gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, era el de permanecer en casa, no salir únicamente para lo estrictamente necesario y así lo hizo.

La situación es tensa aún

Pero la situación, en su opinión sigue tensa, un día después de la jornada violenta.

"Tuve que salir a una cita médica que tenía en el ISSSTE con el especialista, una cita que ya tenía desde hace antes, pero al llegar al hospital vi que estaba cerrado y tuve que regresar a casa, todo seguía cerrado y salí con miedo porque la gente del hijo del 'Chapo' dice que si no lo sueltan en 72 horas van a comenzar a quemar tiendas y cosas y eso tiene a la población con temor', dijo maría.

De hecho, ese zona, la del hospital, si tiene vigilancia, ya que a su paso vio a solados del Ejército y policías estatales, pero por el área de su casa, no hay vigilancia pese a tratarse de un área donde está la salida a Mazatlán y Los Mochis.

Pese a que Ovidio Guzmán ya está detenido y que el llamado del gobernador Rocha Moya y del propio presidente Andrés Manuel López Obrador es a que se retomen las actividades en la ciudad y que hay protección de las fuerzas federales y estatales, todavía hay miedo de salir a la calle.

Antes de los hechos de ayer, asegura María, había tranquilidad dentro de las balaceras que se daban entre ellos, eran cosas entre ellos, no había miedo en la gente como ahora.

Los hechos de este jueves, cuando Culiacán amaneció literalmente bajo fuego, el de las llamas y el de las balas, trastocaron la vida de los pobladores como María, pero la vida sigue y deben ir adelante, aunque como ella dijo: 'Antes había paz, ahora tenemos miedo'.