Carnaval de Mazatlan se convierte en un combate con huevos rellenos de harina: cronista

El cronista de Mazatlán, Enrique Vega Ayala, recordó que originalmente “la festividad era de manera espontánea y la hacía la población del puerto bajo una modalidad conocida como la francesa o de los juegos de harina”.

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El Carnaval de Mazatlán, considerado como uno de los más antiguos de México y el cual ha evolucionado de ser un combate con huevos rellenos de harina a ser un festejo de fama mundial, inicia hoy en esta ciudad.

En entrevista con Notimex, el cronista de Mazatlán, Enrique Vega Ayala, recordó que originalmente “la festividad era de manera espontánea y la hacía la población del puerto bajo una modalidad conocida como la francesa o de los juegos de harina”.

Detalló que este festejo consistía en que la gente salía a las calles “digamos que a combatir unos con otros con cascarones rellenos de harina o colorantes, o con sacos de tela con harina”.

“A finales del siglo XIX la ciudad se dividía en dos bandos que eran los del muelle o la gente que vivía por esa zona y los trabajadores o personas que vivían alrededor del abasto del mercado. Ellos circulaban por las calles jugando al carnaval, en lo que unos se perseguían a otros disputándose banderines, el juego era llenarse de harina o de colorantes en una guerra”, precisó.

Sin embargo, manifestó que estas acciones divertían a la gente pero también generaba problemas, porque las reacciones no siempre eran agradables y podían suscitarse pleitos o grescas entre los que jugaban a la harina.

Aseguró que debido a esta situación las autoridades dijeron: “Se acabó y ahora se va a hacer así, pero vamos a participar todos, a la gente que le gusta jugar a la harina lo hará pero junto con toda la población pero en una fiesta más amable, cordial, agradable, con música en las calles”.

Respecto a la duración de la fiesta en este tiempo, Vega Ayala reveló que “era del martes previo al miércoles de ceniza, aunque en algunas ocasiones el domingo también lo utilizaban, pero tradicionalmente era el martes el día del carnaval y este formato se terminó en 1897 y al año siguiente la autoridad después de muchos intentos logró prohibirla suplantando la fiesta con otra modalidad”.

De acuerdo con documentos históricos del municipio, el historiador explicó que las autoridades a lo largo de todo el siglo XIX argumentaban daños a la salud y problemas de violencia, entre otros para prohibir la fiesta, pero la gente salía espontáneamente y la celebraba aun pasando por encima de las recomendaciones.

Apuntó que “a veces mejor si pasaban por encima de la autoridad por supuesto, porque el Carnaval es eso, es una trasgresión a muchas reglas y así lo era en sus orígenes, entonces es en 1898 cuando cambian la forma, sustituyen el juego de la harina por el confeti y la serpentina”.

“La gente que salía a las calles a jugar se disfrazaba con unas túnicas largas y usaban máscaras, de hecho esto permanece todavía como parte de la tradición y a los que las usan les dicen ‘los mascaritas’, eso se quedó y en 1898 prohibieron todo eso, pero las máscaras y ese tipo de túnicas persistieron pero ya bajo la modalidad digamos civilizada del juego del confeti y la serpentina”, detalló.

Comentó que estos fueron suplantados en los juegos por la calle de procesiones o desfiles de comparsas de gente disfrazada, de fantasía o en fachas y en carros adornados con flores o con papel, ese fue el cambio que se hizo en 1898 y desde entonces se ha realizado el Carnaval de Mazatlán de manera organizada.

Aclaró que a partir de esa fecha la fiesta ya no era espontánea como lo fue antes, sino que se organizaba por alguna junta o un comité avalado por la autoridad, incluso financiada por el erario público y hasta la fecha mantiene esa estructura.

“Aunque se le han agregado algunos elementos pero el desfile de carros alegóricos, los disfraces, y la regiduría de la fiesta a cargo de un rey originalmente y después de una pareja real, y ahora de la reina del carnaval continúan”, consideró.

“Generalmente la fiesta se hacía por el centro de la ciudad, y es hasta la segunda mitad del siglo XX cuando ya se abre todo el malecón con 11 kilómetros que están frente al mar exactamente son los que se usan desde por allá de los finales de los años 50 y finales de los 60 como escenario para los desfiles y ahora el escenario principal es el paseo de las Olas Altas y el Claussen”, dijo.

Vega Ayala señaló que primero el Carnaval fue una fiesta local, luego regional, y gracias a la televisión también en los años 70 del siglo XX cobra cierto auge.

“Le vamos a llamar la etapa de internacionalización a través de los programas de televisión por lo que su transmisión incluso llegaba hasta buena parte de América Latina y de ahí empezó a reconocerse la existencia del carnaval como una fiesta importante de presencia nacional e internacional”, señaló.

Recordó que el primer personaje que presidió la fiesta fue un rey, los dos primeros años en 1898 y 1899, pero en 1900 invitaron a una mujer Wilfrida Farmer que era de origen estadunidensem, pero vivió en esta ciudad desde niña por lo que era prácticamente mazatleca.

A ella la invitaron a participar y a los 16 o 17 años para acompañar como consorte al rey Teodorico I.

Este fue un hecho histórico, abundó, debido a que por primera vez se anunció que una mujer iba a presidir junto al rey la fiesta del carnaval, pero después de eso la presencia de las mujeres ganó fuerza porque ya no fue por designación o por invitación que se nombró a la reina, sino que se empezó a usar como todavía se estila.

Vega Ayala añadió que este tema despertó tanta pasión y ánimo entre la población, la competencia por los reinados que prácticamente el personaje del rey pasó a segundo término desde la primer década del siglo XX, el rey quedó en un segundo plano más bien como acompañante de la reina, pero siempre había un rey hasta por ahí por los años cuarenta.

Insistió que el auge de las reinas de belleza impactó muchísimo en Sinaloa por allá de los años 60 y 70, en la modalidad se cambió a concurso por lo que había varias competidoras que participaban, pero tenía más impacto en la votación la forma en que ellas articulaban sus discursos, esto tenía un mayor peso incluso que sus propias características de carisma o de belleza.

Aunque destacó que no todas las reinas de este carnaval son necesariamente originarias de Mazatlán, “los mazatlecos nacimos en cualquier parte, así dice la gente”, con residir aquí ya pueden participar en el certamen, así como deben cumplir otros requisitos como tener cierta edad y ser solteras.

Puntualizó que este carnaval de este tipo sí es el más antiguo de México, de los organizados por un comité estructural, aunque también tenemos la etapa previa de los carnavales espontáneos en los que había un comité y un presidente que hacía un programa.

La edición 118 del Carnaval Internacional de Mazatlán se efectuará del 4 al 9 de febrero bajo el lema “Mazatlántida, la alegoría que emergió de las olas” y contará con una variedad de actividades culturales, artísticas, y de entretenimiento.