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Venta de cachitos igual que la vacuna contra el coronavirus

De la tinta de Mina Magallón

Mina Magallón Martes 10 De Marzo, 2020 · 08:00 am
Venta de cachitos igual que la vacuna contra el coronavirus
Presidente de México, Andrés Manuel López Obrador / Especial

De acuerdo con la carta de 9 de junio de 2014, emitida por The Boeing Company a la Administración Federal de Aviación (FAA), oficina de aeronáutica del gobierno federal americano, con número de registro W-7040-14TB-054, el avión presidencial se pagó en su totalidad en 2014 durante la administración del entonces presidente Enrique Peña Nieto, quien recibió el avión libre de todo gravamen.  (Anexa documento)

Igualmente, en los registros aeronáuticos internacionales de la International Registry of Mobile Assets no aparece ningún gravamen, ninguna garantía, prenda, fianza o hipoteca sobre el avión presidencial.  No aparece registro de ningún financiamiento.  (Anexa documento)

Cirium, publicación digital líder en EEUU, informó que el avión presidencial fue construido en 2010 por la compañía Boeing con número de serie 40695, subserie 787-8 (LN 1-22) y que en el historial de vuelos del avión se registraba que Boeing había autorizado el 25 de enero de 2014 un vuelo de prueba por la Fuerza Aérea Mexicana y que el 10 de agosto de 2014 Boeing había recibido la orden de compra por la Fuerza Aérea Mexicana(Anexa documento)

El 29 de octubre de 2014, Flightglobal.com, compañía inglesa, publicó que ya se habían empezado a hacer las adecuaciones al avión presidencial tanto de ingeniería y sistemas, así como de su estructura de acuerdo con las especificaciones de la Fuerza Aérea Mexicana.  (Anexa documento)

El 15 de diciembre de 2015, Ascend, compañía consultora, registrada en Inglaterra bajo el número 151537, dedicada a la evaluación de aeronaves, reportó al Lic. Teódulo Ramírez Torales, de Banco Nacional de Obras y Servicios Públicos, SNC (Banobras), con carta número de referencia 215C384 firmada por el Sr. Daniel Hall, que el gobierno mexicano había comprado la aeronave Boeing 787-8 y que el precio de adquisición del avión presidencial fue de doscientos dieciocho millones setecientos mil dólares ($218,700,000.00) pagados a Boeing en su totalidad por el gobierno mexicano, usando como referencia el tipo de cambio de fecha al 1 de agosto de 2014 de 13.209240 el precio de adquisición fue de dos mil ochocientos ochenta y ocho millones ochocientos sesenta mil setecientos ochenta y ocho pesos ($2,888,860,788.00),

Continua Ascend informando que se estimaron los costos de adecuaciones al avión entre $75 y $125 millones de dólares.  Tomando el valor más bajo que estimó Ascend de $75 millones de dólares, usando como referencia el tipo de cambio de fecha al 20 de octubre de 2014 de 13.537469 (fecha en que se anuncia se comenzaron las adecuaciones del avión) el costo mínimo fue de mil quince millones trescientos diez mil ciento setenta y cinco pesos ($1,015,310,175.00), dando un precio total para el avión presidencial según el valuador de Ascend de doscientos noventa y tres millones setecientos mil dólares ($293,700,000.00), usando como referencia el tipo de cambio de fecha al 1 de agosto de 2014 de 13.209240, el precio total del avión fue de tres mil ochocientos setenta y nueve millones quinientos cincuenta y tres mil setecientos ochenta y ocho pesos ($3,879,553,778.00), esto sin contar las adecuaciones al hangar presidencial, la supuesta compra de motores, las comisiones, etc etc.  (Anexa documento)

Por fin, el 9 de febrero de 2016 el avión presidencial llegó a México con el número de serie 40695 y registro número TP-01/XC-Mex y en una gran ceremonia llena de pompa y circunstancia, el Sr. James Colleary, presidente de la compañía Associated Air Center (AAC) de Dallas, Texas, entregó el avión con las nuevas instalaciones de sistemas, ingeniería, adecuaciones de estructura, equipamiento de cabina, certificaciones y un paquete de refacciones, pero cualquier garantía que se otorgó se esfumó cuando la compañía AAC cerró sus puertas en 2017.  Hoy en día no existen ninguna garantía sobre los trabajos realizados.  (Anexa documentos)

Desafortunadamente o más bien diríamos típico del sistema mexicano, ningún documento oficial se pudo localizar, no existe manera de romper los candados y hacer que la información sobre el precio del avión, el supuesto financiamiento, el costo de configuración y el costo de la remodelación del hangar sea pública, todo es secreto como si estuviéramos viviendo en la época de la Santa Inquisición.  En el 2014 y 2015 el entonces presidente Enrique Peña Nieto presentó a la Cámara de Diputados el proyecto de egresos de la Federación para el ejercicio fiscal respectivo para su examen, discusión y aprobación, pero no pudimos encontrar en ninguna de las miles de sus hojas que se mencionara el gasto para la compra del avión, o se mencionara el nombre de la compañía Boeing. Consultar:

Proyecto de Decreto de Presupuesto de Egresos de la Federación para el Ejercicio Fiscal 2014

Presupuesto de egresos de la Federación para el Ejercicio Fiscal 2015

¿Por qué no podemos ver el contrato de compraventa que firmó el gobierno mexicano con Boeing el 10 de agosto de 2014?  ¿Por qué no podemos ver el contrato de remodelación que firmó el gobierno mexicano con la compañía de Dallas para las adecuaciones al avión?  ¿Por qué no podemos ver el contrato que se firmó para la remodelación del hangar presidencial?  ¿A quién le está pagando Banobras el supuesto financiamiento del avión presidencial?  Seguro a los mismos que se dividieron el pastel.  ¡Eso sí es ganarse la lotería con un solo cachito!  Nosotros solo nos imaginamos las comisiones, los sobreprecios, los cachitos en que se dividían los ganones involucrados en la compra, adecuaciones, remodelación del hangar presidencial y nosotros como el chinito “nomas milando”.

Vemos, pues, que lo único que tenemos que hacer para dar el primer paso para de verdad combatir la corrupción y que no nos den atole con el dedo, es exigir que el gobierno del presidente López Obrador cumpla con lo que estipula la ley de transparencia para garantizar la máxima publicidad y someter la labor de la autoridad al escrutinio público abriendo los expedientes del avión presidencial al público.  La venta de cachitos como “vacuna” contra la corrupción que anunció López Obrador es como si hoy se anunciara que se están vendiendo cachitos para obtener la vacuna contra el coronavirus.

En la siguiente nota comentaremos que para el colmo de todos los males un denunciante (whistlerblower) presentó una declaración el 6 de noviembre de 2019 que este tipo de avión de la Boeing, el 787, tiene muchos riesgos por todos los defectos en la construcción y que deberían de ser prohibidos sus vuelos, por lo que el Departamento de Justicia en EEUU (similar a la Fiscalía General de la República) empezó a investigar si es cierto lo que dice el denunciante sobre el peligro que representa volar el avión presidencial 787-8.

Correo:  mgmagallon@aol.com

Twitter:  @MinaMagallon

Facebook:  Mina Magallon

*Las opiniones expresadas en esta sección son de exclusiva responsabilidad del autor y no necesariamente representan la opinión de MVS Noticias