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Una pareja perversa

Sergio Almazán 26/Ene/19 10:16
Una pareja perversa
Andrés Manuel López Obrador presentó a Jenaro Villamil al frente de los medios públicos federales

De la tinta de Sergio Almazán

Los medios y el poder mucho se ha estudiado y muchas teorías se han desarrollado. Pero la realidad es que cada vez más la política se ejerce en las redes sociales. Críticos, futurólogos, analistas han hablado por décadas de los mensajes políticos y su impacto ideológico-social en los pueblos. Peña Nieto por ejemplo, gastó en su último año de gobierno 10 mil 725 millones de pesos en publicidad y las encuestas como los resultados electorales no favorecieron ni su imagen ni a su partido. ¿Dónde perdió efecto aquello que los estudiosos llaman mensaje simbólico y orden público? Quizá sería que la realidad mediática vs. la realidad social eran abismales.

Tal como lo hizo cuando fue jefe de gobierno del entonces Distrito Federal en aquel periodo ríspido con el entonces presidente Fox en el año 2000, hoy repite la fórmula: su conferencia matutina en lugar del despliegue de publicidad gubernamental en los medios. Revelando la perversa relación de muchos medios masivos con el Estado que hoy se colapsan y sufren sus empleados despidos masivos–como hemos visto en las últimas semanas con empresas televisivas, de impresos y radiofónicas–. Tal como advirtió a finales del siglo XX el sociólogo francés Pierre Bourdieu: El poder encontró en los espacios mediáticos un mecanismo más eficiente que el ejército, impone un orden simbólico de la realidad a través de un esquema llamado noticieros y un personaje llamado periodista. Si nos atenemos a esa idea del pensador francés, se responde sola la ecuación: no inversión de publicidad política despido de periodistas.

De ser así la relación poder-medios estamos ante un matrimonio perverso de mutuo engaño. Peña Nieto siempre supo de su bajo índice de aceptación, lo mostraban a diario las encuestas y las expresiones de los ciudadanos; los memes, las redes sociales y los reportajes. Los sabían los medios pero como pareja de infieles, ambos se engañaron.

Bajo la figura de un organismo descentralizado del Estado, en días pasados López Obrador presentó a quien dirigirá el Sistema Público de Radio y Televisión que aglutinará todos las estaciones de radio, televisión y sistemas de información del gubernamentales, encabezado por Jenaro Villamil, un periodista de amplia trayectoria y que nunca ha sido crítico a la política del actual presidente. Aún cuando el jefe del ejecutivo asegura que el sistema tendrá autonomía, buscará una visión critica y plena libertad, la apuesta resulta interesante y de cumplirse estaríamos creando las bases de una sociedad y un poder democrático. Como dijo recientemente, Alfonso Cuarón: “pago por ver”.

Una de las grandes transformaciones que demandamos los ciudadanos y marcan los tiempos actuales está en el campo de los medios de información no sólo del Estado y los privados que debemos ejercer un profundo y consciente compromiso con la realidad, las necesidades, las diversidades, atendiendo desigualdades sociales en materia de formación, acceso a servicios y democracia en materia informativa.

La tecnología, como la inmediatez de la información exige de los medios, del Estado y los consumidores mayor veracidad, profundidad, crítica y diversidad de ofertas informativas con mayor compromiso e investigación. La realidad global nos exige una visión ampliada, seria y democrática ante la noticia, la información y la crítica.

Esta es una enorme oportunidad si en verdad se construye desde la autonomía, la crítica, la democracia y el vínculo con la realidad social, sin injerencia del Estado ni autocensura de su dirigente, estaremos alcanzando la mayoría de edad mediática y social.

Abramos la discusión: @salmazan71