¿Deseas recibir notificaciones?

Toloache contra chequera

De la tinta de Héctor Zagal.

Héctor Zagal 31/Mar/19 09:22
Toloache contra chequera
Sabías que los matrimonios tendían a concertarse entre iguales, ricos entre ricos, nobles entre nobles y así - Ilustrativa

El otro día visité el mercado de Sonora en la CDMX para comprar jabón del estudiante que revendo, a su vez, entre mis alumnos. Este jabón, elaborado con ingredientes secretos, permite aprobar exámenes sin estudiar. Basta bañarse con él un día antes del examen y, ¡pum!, ¡adiós extraordinarios! Sus resultados son maravillosos.

Como tenía un poquito más de tiempo, visité  la sección de filtros de amor. No porque lo esté buscando, sino por mera curiosidad. Como usted saben, yo no conozco el amor. Encontrar a la media naranja es una de las preocupaciones primordiales de la mayoría de las personas. En un instinto básico entre los animales humanos y no humanos. Es tan fuerte este instinto, que los machos de algunas especies, matan a su adversarios para aparearse.

Yo siempre he dicho que para qué tanta violencia y angustia, si todo puede arreglarse en un contrato. Esto del matrimonio por amor es algo relativamente nuevo, digamos que es un mito romántico del siglo XIX. Durante siglos, la gente se casaba con quién le convenía. Se negociaban los matrimonios de la misma manera que se negociaba un contrato. Lo importante era que los contrayentes estuviesen de acuerdo; el amor, ya vendría después.

Por tratarse de un contrato negociado, los matrimonios tendían a concertarse entre iguales, ricos entre ricos, nobles entre nobles y así. Incluso hoy, la desproporción en belleza o riqueza en una pareja, levanta sospechas. ¿Han escuchado hablar de los ‘sugar daddies’? Son comunes y no tan vilipendiados como su contraparte femenina, las ‘sugar mommies’. Misoginia pura.

Por lo general, el oficio de los encantamientos de amor se ha atribuido a las mujeres. Sin embargo, tenemos noticia de que Apuleyo, escritor romano del siglo II d.C., fue acusado de haber hechizado a su esposa, una viuda adinerada que había permanecido sin pareja durante varios años.

Creo que el amor es una combinación afortunada (y rara) de varios factores, como empatía, entrega, respeto. Aunque mi amigo Obdulio, un pelafustán en toda forma, dice que el mejor hechizo y el afrodisíaco más poderosos es una jugosa cuenta bancaria.  ¿Qué opinan?

Sapare aude! ¡Atrévete a saber!

@hzagal