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Sudamérica bajo fuego

Arturo Espinosa Silis Miércoles 23 De Octubre, 2019 · 10:27 am
Sudamérica bajo fuego
Con más del 95% de los votos computados, todo parece indicar que Evo Morales se va a reelegir por tercera ocasión / Foto: Reuters

América Latina es una región convulsa política, social y económicamente hablando, aun así, es especialmente llamativa la cercanía y frecuencia con la que han surgido estallidos sociales en diversos países de la región en las últimas semanas.

Ahora mismo, estamos a la mitad de un súper ciclo electoral, pues desde el 11 de agosto que se llevaron a cabo las elecciones primarias en Argentina y hasta el 15 de diciembre que se llevaría a cabo una segunda vuelta electoral en Bolivia, habrá elecciones regionales y presidenciales en Argentina, Bolivia, Colombia y Uruguay.

Las primarias argentinas dejaron ver las primeras sorpresas: la fórmula Fernández-Fernández no solo obtuvo una mayoría de votos, sino que su ventaja respecto de la fórmula encabezada por el actual Presidente fue de 15 puntos, mucho mayor a lo que se esperaba. Los resultados de las PASO argentinas fueron sorpresivos, pero también detonaron una crisis económica; sí una más, en ese país.

El domingo pasado hubo elecciones en Bolivia. Hasta el momento, con más del 95% de los votos computados, todo parece indicar que Evo Morales se va a reelegir por tercera ocasión y, aunque la Constitución lo prohíba, tendrá un cuarto mandato como Presidente de aquel país. Lo escandaloso no es el resultado en sí mismo, sino la forma en la que éste se da, ya que como escribí la semana pasada, Evo Morales hizo múltiples intentos por diferentes vías para violar la prohibición constitucional de gobernar más de dos periodos consecutivos.

Para agregar insulto al oprobio, el domingo, una vez que comenzó el conteo de los votos, las tendencias iniciales indicaban una elección cerrada entre Evo y el expresidente y ahora candidato Carlos Mesa, inclusive a ratos, Mesa llegó a superar los votos obtenidos por Morales, por lo que todo indicaba que habría una segunda vuelta electoral. Sin embargo, el sistema de resultados preliminares «se cayó» –sí, como en México en 1988– y se dejaron de actualizar los datos y también se suspendió la transmisión en vivo del cómputo de las actas. Cuando se reanudó la transmisión de datos, Evo Morales ya tenía mayoría en las preferencias de votos y la posibilidad de la segunda vuelta electoral se ve casi imposible. Desde luego, esto desató protestas e inconformidades en Bolivia, no solo de la oposición sino de la ciudadanía en general.

Y mientras todo esto sucedía, en las últimas dos semanas en Ecuador y Chile se vivieron estallidos sociales por la adopción de duras medidas económicas y alzas en los precios del transporte público respectivamente. Ante las protestas, los gobiernos de ambos países optaron por tomar medidas excesivas para contenerlas, en ambos casos incluso se decretó estado de excepción y toque de queda para tratar de retomar del orden y la seguridad en las calles. La manera en la que la ciudadanía se ha volcado a las calles en ambos países y la forma tan violenta de reaccionar de los gobiernos ha llamado la atención, pues por una parte el descontento social es mucho y por otra la represión y el autoritarismo ha sido desmedido.

Aunque la crisis política en Perú ya tiene más tiempo −desde la destitución de Pedro Pablo Kuczynski y la detención de casi todos los expresidentes vivos y de los principales liderazgos de la oposición−, en este octubre llegó al punto más ríspido de este conflicto, ya que se dio la disolución del Congreso por parte del presidente Martín Vizcarra y la convocatoria a elecciones legislativas anticipadas, medida que fue respondida por el Legislativo con la destitución de Vizcarra.

Innegablemente Latinoamérica es una región convulsa, prácticamente siempre lo ha sido, pero tal parece que el abuso del poder −que ha sido una constante−, la corrupción rampante en muchos países y la enorme desigualdad estructural que existe en toda la región, empiezan a cobrar factura a los diferentes gobiernos que viven en un mundo muy alejado a la realidad ciudadana.

Lo peor, es que esta historia de estallidos todavía no se acaba, pues no solo todos estos conflictos siguen vivos, sino que faltan las elecciones presidenciales del próximo domingo en Uruguay y Argentina. ¿Qué será de la región en noviembre?

 

@EspinosaSilis