¿Deseas recibir notificaciones?
Radio
Webcam
Buscar
Obscuro
Link Copiado
A A

Sin vergüenza

De la tinta de Sergio Almazán Muñoz.

Sergio Almazán Sábado 25 De Julio, 2020 · 07:00 am
Sin vergüenza
Integrantes de la comunidad LGBTTTI+, piden espeto a la diversidad / Pixabay (Ilustración) 

“Nadie debe avergonzarse de sus deseos” advierte el sociólogo español Joseph Vicent Marqués y es quizá una de las afirmaciones que ha llevado en las últimas décadas a plantear a la Organización Mundial de la Salud (OMS), a las instancias de Derechos Humanos y protección a la infancia, a organismos de psicología y gobiernos a replantear el respeto a la autodeterminación sexual, social y de identidad de género

 

Tipificar como un delito las llamadas “terapias de conversión sexual” marcan en las leyes de México y el Código Penal un hito en la protección de los derechos humanos para la comunidad de diversidad sexual. No se trata de decir “que haga lo que quiera… es su cuerpo”, se trata de ir más allá: garantizar y proteger la libre autodeterminación de cada individuo a vivir de forma plena, responsable, respetuosa y con garantías su orientación sexual e identidad de género. Lo que convierte a nuestra ciudad de México en una sociedad de leyes de vanguardia donde reconoce el grave problema que ha sido por décadas aquellas acciones violentas, a nombre de la moral, de las costumbres en turno o simplemente por violencia a la integridad humana–sumada a la charlatanería, abuso de poder institucional– aquellas acciones profesionales de terapias violentas que atentaron con la integridad y derechos humanos de miles de personas a las que se les condenó imponiéndoles una conducta fuera de su autodeterminación.

 

Lo que se votó la mañana de ayer en el Congreso Local de la Ciudad de México no fue una ley mordaza que limite la acción de culto, la práctica y ejercicio de profesionales de la salud y la psicología sino más bien, de evitar que a nombre de disciplinas de salud, de la fe o la psiquiatría se abuse de su posición y postura para querer limitar, sojuzgar y violentar a la determinación del ejercicio pleno, saludable y consciente de su sexualidad e identidad de género de cada persona. Partiendo de un principio que desde los años 90 del siglo XX, la OMS ha definido que la diversidad sexual no es una enfermedad, por consiguiente, no hay nada que “curar” o “redireccionar” como ha ocurrido con muchos “orientadores de la salud y de la fe” han querido hacer creer que se trata de un mal que se cura.

Por ello, estad decisión es un llamado a padres, profesores, profesionales de la salud, religiosos, autoridades e instancias educativas a tomar en serio y con perspectiva de inclusión un rezago cultural-social e ideológico que se tiene con respecto al reconocimiento, respeto y garantía de derechos humanos y la vida a la comunidad LGBTI+ a la que por desgracia sigue siendo objeto de violencia, crímenes y vejaciones por parte de varias instituciones que deberían proteger los derechos de las personas

 

¿Qué sigue para la sociedad?… Conocer, difundir, crear conciencia colectiva y denunciar aquellas tantas ofertas y charlatanerías que violenten un derecho humano: la integridad individual. Sigue además crear las condiciones en la familia, en las escuelas, en las instituciones religiosas, políticas, laborales, de la salud para hacer efectivo el principio: la autodeterminación es un derecho y no es negociable. Ser, desear, amar y expresarlo es un derecho que se agota donde comienza el respeto al otro. Nadie debe avergonzarse de su deseo, pero tampoco nadie debe imponerlo sobre los demás.

Por décadas la violencia como los crímenes por homofobia han sido temas de las agendas públicas que han quedado al margen de las políticas de Estado, escondidos en los archivos de ministerios públicos, de cárceles, de escuelas y empresas donde a “nombre de las buenas costumbres y conductas” se han atropellado los Derechos humanos; encubriendo a charlatanes que han provocado tanto dolor y marcado la vida de personas con terapias de reconversión. Es momento, de no dar pasos atrás, estamos frente a una verdadera transformación como sociedad para que nunca más sea una vergüenza ser lo que somos o sentimos.

Abramos la discusión: @salmazan71

*Las opiniones expresadas en esta sección son de exclusiva responsabilidad del autor y no necesariamente representan la opinión de MVS Noticias