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Sin certezas frente a la pandemia

De la tinta de Arturo Espinosa Silis.

Arturo Espinosa Silis Miércoles 15 De Julio, 2020 · 11:09 am
Sin certezas frente a la pandemia
Reapertura gradual de actividades en la Ciudad de México, en medio de la pandemia por Covid-19 / Reuters

Oficialmente, en México llevamos 115 días desde que se declaró la emergencia con motivo de la pandemia ocasionada por el COVID-19. Las medidas adoptadas desde un principio fueron suspender todo tipo de actividades salvo aquellas que el gobierno federal consideró como esenciales; entre éstas estuvieron las elecciones en Coahuila e Hidalgo, previstas para el pasado 7 de junio. Adicionalmente a la función electoral, también se suspendieron las actividades jurisdiccionales y legislativas, entre muchas otras.

Con el paso del tiempo, ha sido necesario retomar diversas actividades –principalmente las económicas– diferentes países han adoptado medidas para regresar a las actividades de manera ordenada y con medidas de salud estrictas.

En México, después de un par de meses de jornada nacional de sana distancia se determinó incorporar algunas actividades a la categoría de esenciales e ir avanzando gradualmente en la reapertura de comercios y establecimientos. La presión económica por los empleos perdidos, por la falta de ingresos en la economía familiar, aunados a los pírricos apoyos gubernamentales para mantener a flote negocios y empresas han empujado a las autoridades a la reapertura.

Para retomar estas actividades se determinó implementar un semáforo en el que de acuerdo al color de éste en cada entidad –color asignado en función de unos criterios que no terminan de quedar claros pues cada semana parecen variar–, se definirá qué actividades se retoman y cuáles permanecen suspendidas o realizándose desde casa; lo cual genera un cansancio mental tan sólo por tratar de ir al día con las medidas en cuestión de la semana.

La pandemia por sí misma genera mucha incertidumbre respecto de las condiciones de salud, económicas y en general en la vida personal y familiar; sin embargo, a pesar de esta incertidumbre, hemos visto cómo gobiernos y autoridades de otros países han tomado decisiones para el corto y mediano plazo. Así, a partir de medidas de distanciamiento social, del uso de cubrebocas y caretas para proteger nariz, boca y ojos, han buscado retomar actividades buscando mitigar el riesgo para sus poblaciones.

En México parece que ni los gobiernos –federal o locales–, ni ninguna otra autoridad está dispuesta a asumir la responsabilidad de tomar decisiones para retomar actividades, tanto en el corto como en el mediano plazo, bajo los nuevos parámetros en los que vivimos actualmente. Nadie muestra disposición para brindar a la población un poco de claridad sobre qué se puede esperar para los próximos meses; por ejemplo: ¿habrá clases presenciales o virtuales para el ciclo escolar 2020-2021?, ¿continuaremos trabajando desde casa o regresaremos a las oficinas? y ¿cómo realizar diversos trámites gubernamentales?, sólo por mencionar algunas de las preguntas más básicas.

Mientras en otros países del mundo ya se definieron nuevas fechas para las elecciones, en México las elecciones de 2020 siguen suspendidas, la autoridad electoral no logra definir cuándo se llevarán a cabo, aun cuando diferentes organizaciones internacionales han elaborado guías y protocolos para llevar a cabo elecciones en tiempos de pandemia, la actividad jurisdiccional electoral únicamente resuelve asuntos urgentes –y en algunos casos ni eso–, la justicia cotidiana a nivel local en muchas entidades sigue suspendida, la actividad legislativa únicamente se realiza de forma selectiva acorde a los intereses políticos de la mayoría. Únicamente la Suprema Corte de Justicia de la Nación y el Consejo de la Judicatura Federal han adoptado medidas para seguir con sus actividades cuidando la salud de sus integrantes, así como la de los justiciables.

En el mundo hay varias experiencias exitosas y casos de decisiones equivocadas, que pueden servir como criterios orientadores para sobre qué hacer y qué no al momento de retomar actividades, y para poder dar algunas certezas a la ciudadanía sobre cómo será su vida las próximas semanas, meses o incluso años –según algunos pronósticos.

En México parece que nuestros gobernantes y autoridades prefieren que vayamos semanalmente definiendo criterios y actividades, y en ocasiones ni eso es posible. Desafortunadamente todo parece indicar que aquí nadie asumirá esa responsabilidad ante el temor de tener que pagar los costos políticos, por lo que han preferido dejar a la ciudadanía bajo una incertidumbre permanente.

 

@EspinosaSilis

*Las opiniones expresadas en esta sección son de exclusiva responsabilidad del autor y no necesariamente representan la opinión de MVS Noticias