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¡Salud por la modernidad!

La modernidad invadió la estética capitalina hasta en la manera de embriagarse. Pero, ¿saben qué también era percibido como un signo de modernidad?

Héctor Zagal Domingo 28 De Febrero, 2021 · 11:07 am
¡Salud por la modernidad!
Ciudad de México en la época del porfiriato / Foto: eltecolote.mx

Dejando de lado la política, la época porfiriana se destacó por su estética europea. Si bien las modas europeas se adaptaron al gusto, ingenio y posibilidades del país, es posible descubrir la inspiración extranjera en el trazo de la ciudad. Los kioscos, bulevares y pabellones adornados de árboles son prueba de ello. La modernidad se materializaba en vías de ferrocarril, caminos y puertos. Las calles de la ciudad brillaban de noche y se construyeron residencias, teatros, cafés y restaurantes con la suavidad y exuberancia del art nouveau. Esta impronta europea llegó hasta la mesa, pues la gastronomía oficial dejó de lado los tacos y tamales para dar paso a las crepas, espárragos y salsas blancas.

(Claro que todo ese sucedía sólo en la mesa de los ricos. Los pobres, que los había muchos, no se beneficiarion del desarrollo económico del Porfiato. Pero el tema merece otro artículo)

Para ser justos, este afrancesamiento gastronómico venía cocinándose desde décadas antes del Porfiriato. El cambio en la manera de comer y de beber se dio con un proceso de “embellecimiento” de la ciudad de México. El pulque y los aguardientes fueron desplazadas por vinos extranjeros y licores exóticos. Pero no sólo eso, sino que las vinaterías y fondas, donde el pulque corría libre y no faltaba una mujer vendiendo tacos, sopes y pambazos, fueron marginadas a la periferia, a los barrios pobres. ¿Cómo lucía una de estas vinaterías? Toscas y grasientas mesas de madera, quemadas por los cigarros olvidados. Taburetes duros sin adorno alguno. Velas chorreadas alumbraban el cuartucho y por las mesas desfilaban vasos toscos, copas rotas y botellas cubiertas de grasa. El piso, se podrán imaginar, estaba peor: una alfombra improvisada de escupitajos, aserrín y colillas. Esta imagen la recoge Salvador Novo en su “Cocina mexicana. Historia gastronómica de la Ciudad de México” (1967).

¿Qué llegó en lugar de estas vinaterías? Los salones, importación (ésta sí) yanqui. Aquí se bebía con elegancia. En limpio, al menos. La barra, impecable; elegantes sillas de bejuco alrededor de mesillas cubiertas de mármol; y camareros (¡!) sonrientes y amabilísimos surcaban el local. Aquí se servían cocteles, esa nueva manera de consumir bebidas espirituosas y disfrutar de bellos y dulce colores líquidos. Y como a los borrachos elegantes también les da hambre, podía encontrarse una barra donde descansaban pavo al horno, bacalao, milanesas con ensalada, barbacoa, rajas con queso y pan rebanado.

En las vinaterías se jugaba con una sucia baraja llena de marcas para hacer trampa al oponente. En los salones, el dominó y los dados divertían a los varones. Y claro, hasta la charla era distinta (sic). Las vinaterías eran lugares donde se hablaban leperadas y se lloraban las desgracias de la injusticia y la pobreza. En los salones se discutía de política, negocios y algún chismecillo jugoso que pudiera servir de nota periodística.

La modernidad invadió la estética capitalina hasta en la manera de embriagarse. Pero, ¿saben qué también era percibido como un signo de modernidad? La templanza y la prohibición de las bebidas alcohólicas. Después de que estallara el conflicto revolucionario contra el régimen de Porfirio Díaz, una de las grandes preocupaciones sociales fue el alcoholismo en la población mexicana.. El alcohol, por supuesto, figuraba en los primeros lugares de males sociales. Lamentablemente, muchas familias sobrevivían de la producción, transporte y venta de bebidas como pulque y aguardiente. En algunos estados de la república, se prohibió la vente de bebidas alcohólicas. Pero la prohibición generó un sistema de corrupción que alcanzó a todos los niveles de gobierno.

¿Ustedes que piensan? ¿Cuál es la mejor manera de prevenir la adicción al alcohol?

¿Cómo ven?

Sapere aude! ¡Atrévete a saber!

@hzagal

*Las opiniones expresadas en esta sección son de exclusiva responsabilidad del autor y no necesariamente representan la opinión de MVS Noticias