¿Deseas recibir notificaciones?
Radio
Webcam
Buscar
Obscuro
Lo más buscado:
Link Copiado
A A

¿Rendición de cuentas o eterno monólogo?

De la tinta de Arturo Espinosa Silis

Miércoles 28 De Agosto, 2019 · 10:55 am
¿Rendición de cuentas o eterno monólogo?
Estamos a unos cuantos días del 1 de septiembre y con ello, de que el Presidente de la República, Andrés Manuel López Obrador, presente al Congreso federal su Primer Informe de Gobierno

Estamos a unos cuantos días del 1 de septiembre y con ello, de que el Presidente de la República presente al Congreso federal su Primer Informe de Gobierno. Es muy probable que ya tengamos una idea clara del contenido de éste, no solo porque casi diario la conferencia mañanera que se ofrece tiene tintes de informe de gobierno, sino porque es el tercer ejercicio de este tipo que Andrés Manuel López Obrador ha realizado en menos de un año de su administración; sin embargo, éste será el primero que tenga sustento constitucional.

Al cumplirse los primeros 100 días de gobierno el Presidente emitió un primer informe sobre las acciones que había emprendido en este primer trimestre. A un año de la elección que lo convirtió en Presidente de la República, el 1 de julio de 2019, López Obrador nuevamente llevó a cabo otro informe de labores en el Zócalo de la Ciudad de México, esta ocasión bajo el pretexto de conmemorar un año de la victoria electoral, lo que explicaba el tono de verbena que tuvo el evento.

Con las conferencias matutinas que da entre semana y estos dos eventos informativos masivos resulta difícil sostener, en principio, que el presidente López Obrador es reacio a rendir cuentas, pues los hechos parecieran demostrar lo contrario. Sin embargo, los ejercicios que realiza de rendición de cuentas –que en realidad poco tienen de esto último- los desarrolla a su manera y con escaso margen para la interlocución con la ciudadanía o con el resto de las fuerzas políticas. Él controla el discurso, los datos, las cifras y la información que proporciona, y en el caso de que llegue a ser cuestionado o interpelado sobre el contenido de su mensaje tiene una gran habilidad para desoír el cuestionamiento o para descalificarlo.

Aunque este 1 de septiembre será la primera ocasión en que deberá presentar un informe de labores obligado por la ley, ésta tampoco será una oportunidad para que pueda ser realmente cuestionado o que el contenido de su informe sea debatido con otros actores políticos. Desafortunadamente desde 2006 la Constitución únicamente obliga al Presidente a presentar ante el Congreso un informe por escrito. En 2005, Vicente Fox fue el último presidente que acudió al Congreso de la Unión a presentar su informe y mandar un mensaje a la ciudadanía en presencia de la totalidad del Poder Legislativo federal, incluidos los partidos de oposición.

Parece increíble que en un país que se precia de ser democrático –donde nos sentimos orgullosos del pluralismo político logrado en los cargos de elección popular, de la alternancia conseguida en los gobiernos locales y en el federal–, el Presidente de la República no tenga la obligación ni el interés de ir a la sede de otros de los Poderes a rendir su informe de labores, y que no exista diálogo con la oposición respecto del desempeño del gobierno en turno. Es en verdad decepcionante que el máximo ejercicio de rendición de cuentas del país termine siendo un documento que las y los legisladores conocen y analizan en privado y que en el mejor de los casos se cite a comparecer a las y los secretarios de Estado. Es en verdad una tristeza que lo más a lo que podemos aspirar desde la ciudadanía sea a escuchar un monólogo del Presidente, quien en su foro predilecto, da un mensaje al que acuden invitados que él mismo elige.

Andrés Manuel López Obrador llegó al poder con la promesa de transformar al país desde sus cimientos, ofreciendo lo que él llamó “un cambio verdadero” y con esa promesa ofrecida contó con el voto abrumador de la ciudadanía. Morena como partido político también recibió un apoyo mayoritario para que, en conjunto con el Presidente, pudieran lograr el cambio que permitieron. La primera cita constitucional de este gobierno con la ciudadanía seguirá el formato de siempre, evitará una auténtica rendición de cuentas y seguirá siendo un monólogo en el que no exista diálogo entre poderes y mucho menos con la ciudadanía.

@EspinosaSilis