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Reelección presidencial… ¿indefinida?

De la tinta de Arturo Espinosa Silis.

Arturo Espinosa Silis Miércoles 30 De Septiembre, 2020 · 10:46 am
Reelección presidencial… ¿indefinida?
La reelección es un tema históricamente ríspido en América Latina / Freepik

Esta semana, la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) lleva a cabo las audiencias sobre la opinión consultiva presentada por Colombia respecto de la reelección presidencial indefinida. Esencialmente, el Estado colombiano plantea dos cuestionamientos i) ¿es la reelección un derecho humano? y ii) ¿cuáles son los límites válidos que se deben imponer a la reelección presidencial?

En América Latina la reelección es un tema históricamente ríspido. Si bien varios países la permiten de manera limitada, en los últimos años se han dado una serie de fallos jurisdiccionales en la región en los cuales, bajo el argumento de que la reelección es un derecho humano, cualquier prohibición o limitación a ésta, se ha declarado inconstitucional e inconvencional. Esto ha traído como consecuencia que se permita la reelección presidencial sin reglas, ni límites.

Una tendencia casi natural del ejercicio del poder es el deseo de buscar su acumulación y la perpetuación en el mismo, y ambas se acentúan cuando no hay límites –o contrapesos reales– que contengan esta búsqueda insaciable del poder. Por ello, la reelección presidencial indefinida, (planteamiento, interpretación, e implicaciones) se discuten esta semana en la CIDH, pues esta figura constituye un enorme riesgo democrático.

Una de las características de los Estados constitucionales y democráticos son los límites que desde la constitución se imponen al ejercicio del poder. Y cuando estos límites no se observan, los tribunales y las cortes deben intervenir para hacer valer el Estado de derecho, tal como ocurrió en México con la llamada Ley Bonilla, y como seguramente pasará ahora con la consulta popular propuesta sobre el juzgamiento a expresidentes.

También hay que tener cuidado para evitar caer en las falacias que llevan a confundir el ejercicio pleno de derechos –lo cual debe garantizar una democracia–, con que no pueda haber restricciones válidas a estos derechos. Los derechos humanos no son absolutos y admiten restricciones.

En el caso de la reelección, además, ésta no debe ser entendida como un derecho humano, pues no lo es. La reelección no está concebida así ni en las Constituciones de los Estados latinoamericanos, ni en los instrumentos internacionales, ni en los tratados de Ciencia Política o Filosofía del Derecho. El derecho al voto no es absoluto, tiene restricciones que son válidas. La reelección debe ser entendida como una forma válida de permanecer en un cargo de elección popular, pero siempre con reglas claras y de manera limitada, de lo contrario la tentación de permanecer en el poder puede convertirse en un riesgo democrático, más en los cargos unipersonales como, por ejemplo, las presidencias.

En democracia hay puertas que no se deben abrir, esto lo he señalado en muchas ocasiones. Eliminar límites al ejercicio del poder puede parecer en un principio una cuestión de derechos y de «respeto» de la voluntad popular, pero después de un tiempo puede convertirse en un abuso de derechos, que derive en autoritarismo con el riesgo de que termine en represión y que no se pueda desandar el camino avanzado.

Si algo conocemos bien en la región es de líderes carismáticos que, aprovechando sus altos índices de popularidad, logran perpetuarse en el poder borrando los límites constitucionales antes establecidos. Por eso mismo debemos ser muy firmes para mantener cerrada esta puerta, pues ya sabemos bien cómo termina esa historia: con figuras presidenciales perpetuadas en el poder mediante la restricción de derechos humanos de múltiples grupos, la represión a la disidencia y retrocediendo sobre todo lo avanzado en la última ola democratizadora del país del que se trate.

El sentido en el cual se pronuncie la CIDH en esta opinión consultiva será fundamental para toda la región, ya que esta determinación sin duda será un punto de inflexión para la historia del continente. Desde México debemos estar pendientes de lo que se diga en ella, pues velar por la salud de nuestras democracias es una tarea compartida por todas y todos.

 

@EspinosaSilis

*Las opiniones expresadas en esta sección son de exclusiva responsabilidad del autor y no necesariamente representan la opinión de MVS Noticias