¿Deseas recibir notificaciones?

Presentan sincrotrón hidalguense

De la tinta de Arturo Barba

Arturo Barba 29/Mar/19 07:50
Presentan sincrotrón hidalguense
Un sincrotrón es un acelerador de partículas (especialmente electrones) que emite luz y radiación con propiedades especiales y de muy alta luminosidad.

Luego de la desaparición de la Secretaría de Innovación, Ciencia y Tecnología del Estado de Morelos con la llegada de la nueva administración encabezada por Cuauhtémoc Blanco, se desechó la construcción del primer sincrotrón mexicano en ese estado, sin embargo, el gran proyecto científico que se venía trabajando desde hace varios años (al menos desde 2005), ha sido retomado por el gobierno del estado de Hidalgo.

Un sincrotrón es un acelerador de partículas (especialmente electrones) que emite luz y radiación con propiedades especiales y de muy alta luminosidad. Aunque es un laboratorio de física en realidad es una instalación multidisciplinaria en la que se puede llevar a cabo gran variedad de investigaciones en prácticamente todos los campos del conocimiento y en áreas de interés industrial.

El  haz de partículas que se produce permite reducir tumores, producir energía limpia, purificar agua, diseñar fármacos y proteínas, disminuir basura radiactiva, diagnosticar enfermedades, mejorar microsistemas electromecánicos, datar objetos arqueológicos, entre muchas otras aplicaciones. A nivel internacional existen más de 50 sincrotrones, la mayoría de ellos en Estados Unidos, Europa y Asia; su costo promedio es de 300 millones de dólares (alrededor de 6 mil millones de pesos).

Con una inversión inicial de 500 millones de pesos, el gobierno hidalguense empezará la instrumentación de este ambicioso proyecto. El único problema es que el sincrotrón que se instalará fue propuesto hace ya 14 años, con tecnología de fuente de luz obsoleta de tercera generación, mientras que desde hace 10 años la tendencia internacional es la construcción de sincrotrones con fuentes de luz de cuarta generación, basadas en una tecnología llamada Free Electron Laser (FEL) mucho más compacta, versátil y ajustable.

Los sincrotrones FEL no requieren instalaciones tan grandes con aceleradores en forma de un gran anillo, son pequeños y lineales. Tienen muchas ventajas técnicas al combinar una radiación continua y de pulsos, generando mayor energía y en un gran espectro.

Un sincrotrón FEL de nueva generación permitiría involucrar a científicos y estudiantes desde su propia construcción. Se podrían generar recursos humanos altamente capacitados y laboratorios o nuevas empresas donde se desarrollarían estas nuevas tecnologías.

A nivel internacional muchos sincrotrones de tercera generación están subutilizados. En Brasil, por ejemplo, se está terminando el SIRIUS, también de tercera generación, y para aprovecharlo ofrecen apoyos para que investigadores de América Latina y de todo el mundo vayan a realizar sus proyectos allá.

Lo más extraño de esta iniciativa es que no se ha involucrado a un grupo muy importante de científicos mexicanos experimentales en física de altas energías, solo hay algunos teóricos inmiscuidos. Desde hace muchos años, en el Gran Colisionador de Hadrones de la Organización Europea de Investigación Nuclear (CERN, por sus siglas en francés) hay alrededor de 100 investigadores y estudiantes de posgrado mexicanos que no han sido invitados a participar en el proyecto. Y en las universidades mexicanas hay cuando menos 5 científicos experimentales expertos en aceleradores de partículas, quienes tampoco han sido involucrados.

En un proyecto de tal magnitud lo lógico sería contar con el apoyo de todos los expertos de un país. ¿Por qué en este caso no se ha invitado a los expertos mexicanos pioneros en el área experimental de la física de partículas de altas energías?

Aunque pocas, a nivel internacional existen compañías que construyen sincrotrones de tercera generación, solo hay que pagar para que realicen el proyecto y lo entreguen “llave en mano”. El problema es que de esta manera se continúa la dependencia tecnológica. Así, se corre el riesgo de construir un nuevo elefante blanco en la ciencia mexicana.

No se puede negar que es importante contar con este tipo de proyectos de gran aliento ¿pero para qué comprar un sincrotrón que ya es viejo cuando puede desarrollar uno nuevo?

Anfibios mexicanos en peligro de extinción por hongos

Por una enfermedad llamada quitridiomicosis causada por dos hongos, 501 especies de anfibios, grupo de vertebrados a la que pertenecen las ranas, sapos, salamandras y tritones de 60 países, principalmente de México, Centroamérica, Sudamérica y Australia, corren peligro de extinción.

De acuerdo con un artículo que se publica esta semana en la revista Science, una enfermedad altamente infecciosa ocasionada por los hongos Batrachochytrium dendrobatidis (Bd) y Batrachochytrium salamandrivorans es la responsable del declive mundial de medio millar de especies, incluidas 90 presuntas extinciones, en los últimos 50 años.

En el proyecto multinacional que identificó a los asesinos de anfibios participan 40 científicos de 17 países, entre ellos los mexicanos Gabriela Parra Olea, del Instituto de Biología de la UNAM, y Sean M. Rovito, del Cinvestav Irapuato.

En el mundo existen alrededor de 7 mil 400 especies y de ellas 376 son mexicanas, lo que ubica a nuestro país en el quinto lugar mundial en biodiversidad de anfibios, de los cuales al menos 160 especies se encuentran en peligro de extinción, esto es, un 43%.

Los investigadores encabezados por Ben Scheele, de la Universidad Nacional Australiana, estiman que la enfermedad probablemente se originó en Asia, donde los anfibios locales parecen tener resistencia a la enfermedad, pero a la vez son el reservorio latente del patógeno.

Consideran que el hongo fue transportado a otras regiones por la globalización y el comercio ilegal y legal de especies silvestres. “Los humanos están moviendo plantas y animales alrededor del mundo a un ritmo cada vez más rápido, introduciendo patógenos en nuevas áreas”, dijo Scheele.

Durante la enfermedad, la piel del anfibio es devorada por parásitos del hongo ocasionando un desbalance severo de electrolitos que a la postre causa un fallo cardiaco y la muerte. La quitridiomicosis representa la mayor pérdida registrada de biodiversidad atribuible a una enfermedad.

Lamentablemente, en México, Centroamérica y el Caribe se presenta el mayor daño con afectaciones severas a 228 especies, en Sudamérica se afectan 150 especies y en  Australia han disminuido poblaciones de 40 especies.

Comentarios y sugerencias: @abanav y abanav@gmail.com