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Populismo en América

De la tinta de Arturo Espinosa Silis

Arturo Espinosa Silis Miércoles 21 De Agosto, 2019 · 11:23 am
Populismo en América
La Sala Superior resolvió que debía sancionarse a los productores de la serie «Populismo en América» ya que ésta se estrenó con el único objetivo de influir en las preferencias electorales en contra del entonces candidato a la presidencia por Morena.

¿Viste la serie de televisión «Populismo en América»? Es una serie documental en la que se revisa la historia y gestión de diferentes líderes latinoamericanos que, bajo los parámetros de la propia serie, son considerados populistas. En los cinco capítulos que la componen se habla de Juan Domingo Perón en Argentina, Getúlio Dornelles Vargas y Luiz Inácio Lula da Silva en Brasil, Hugo Chávez en Venezuela y Andrés Manuel López Obrador en México.

La semana pasada, la Sala Superior del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación determinó que la publicidad que se hizo en México para dar a conocer esta serie constituyó una estrategia de campaña negativa en contra del entonces candidato presidencial y hoy presidente Andrés Manuel López Obrador.

La Sala Superior resolvió que debía sancionarse a los productores de la serie «Populismo en América» ya que ésta se estrenó con el único objetivo de influir en las preferencias electorales en contra del entonces candidato a la presidencia por Morena.

Explico un poco más. La campaña publicitaria de la serie desplegó mensajes y promocionales en camiones de transporte público, anuncios en televisión de paga y un tráiler en un espacio noticioso en televisión abierta; en esta publicidad se presentaba a Andrés Manuel López Obrador como «El redentor furioso» y se preguntaba «¿Es López Obrador un líder populista?». La publicidad no hacía referencia a las fechas en que se difundiría la serie o los canales de televisión en los que esto ocurriría, sino que solo se refería al entonces candidato. Esto fue lo que se consideró para estimar que la publicidad de la serie formaba parte de una estrategia que iba en contra del modelo de comunicación política previsto en la Constitución federal.

Después de haber leído cuidadosamente la sentencia, queda claro que el entendimiento de la democracia para los juzgadores es uno en el que la libertad de expresión, de pensamiento y de opinión se reduzca a su mínima expresión, en el que el debate público en tiempos electorales se minimice hasta casi anularse, y en el que la confrontación de ideas y propuestas de la ciudadanía con los partidos políticos y sus candidaturas sea inexistente. Parece que lo que se busca es que los partidos políticos, sus candidatos y candidatas tengan el monopolio del discurso público, que solo ellos y ellas puedan participar, expresarse, opinar; y que la ciudadanía quedemos reducidos a ser meros espectadores.

No es la primera ocasión en que la Sala Superior sanciona conductas que no están expresamente prohibidas en la legislación electoral, pero que en la interpretación de la autoridad jurisdiccional electoral son consideradas ilegales pues, en su entendimiento, se configura una violación al modelo de comunicación política y se equipara a la adquisición indebida de tiempo en radio y televisión.

Tampoco es el primer asunto en el que los hechos tuvieron un impacto directo en el proceso electoral y que se resuelve más de un año después de celebrada la jornada electoral, a pesar de que el instrumento por el cual se conocieron –procedimiento especial sancionador–, indica que legalmente se debe resolver en un plazo de cinco días.

Las prohibiciones constitucionales en torno a la compra de tiempo en radio y televisión con fines electorales son claras, el modelo de comunicación política en México desde su creación en 2007 ha sido calificado por diversos organismos internacionales como restrictivo hacia la libertad de expresión; sin embargo, parece que el Tribunal Electoral se ha empeñado en expandir estas restricciones, menoscabando aún más la libertad de expresión. Al Tribunal se le olvida que su papel es ser guardián de la democracia, no censor de la libertad de expresión.

@EspinosaSilis