¿Deseas recibir notificaciones?
Radio
Webcam
Buscar
Obscuro
Link Copiado
A A

Polvo de la estrella Betelgeuse

La estrella 900 veces más grande que nuestro Sol y con 20 veces su masa, se preparaba para una inminente explosión que la convertiría en una supernova.

Arturo Barba Viernes 18 De Junio, 2021 · 07:05 am
Polvo de la estrella Betelgeuse
Betelgeuse es una supergigante roja que desde la tierra se ve como la segunda estrella más brillante desde el firmamento / Cortesía de Nature/A. Babak Tarfreshi, SPL

Desde finales de 2019 un misterio intrigaba a los astrofísicos: una de las estrellas más grandes y brillantes conocidas, llamada Betelgeuse, parecía estar apagándose. Según creían muchos científicos, la estrella 900 veces más grande que nuestro Sol y con 20 veces su masa, se preparaba para una inminente explosión que la convertiría en una supernova.

Betelgeuse es una supergigante roja que desde la Tierra se ve como la segunda estrella más brillante desde el firmamento, pero desde hace casi dos años su brillo había descendido paulatinamente es una región hasta llegar a ser 70% inferior. El “gran oscurecimiento” le llamaron.

Ubicación y observaciones de Betelgeuse. Es la estrella más brillante de la constelación de Orión; Rigel es la segunda y Bellatrix la tercera más resplandeciente. Las observaciones muestran que la pérdida de luz se concentró en el hemisferio sur de Betelgeuse, ocasionada por una nube de polvo que bloqueó temporalmente gran parte de la luz de la estrella. Imagen: Cortesía de Nature/A. Babak Tarfreshi, SPL.

Las supergigantes rojas son estrellas que se encuentran en las últimas etapas de su evolución. Si colocáramos a Betelgeuse en el Sistema Solar llegaría a ocupar el espacio que hay desde el Sol hasta la órbita de Júpiter. Puede verse en la constelación de Orión en lo que sería el hombro y como el punto más brillante.

En su núcleo el hidrógeno se está transformando en helio en una fusión nuclear permanente, mientras expulsa grandes cantidades de energía y materia al espacio. Algunos investigadores consideran que probablemente en los próximos 100 mil años, una vez que se consuma todo el hidrógeno, el helio se convertirá en materia más pesada como hierro lo que ocasionará el colapso de la estrella que se comprimirá hasta generar una gran explosión que expulsará materia y energía por todo el espacio y se observará por todos los confines de la galaxia como una gran supernova que iluminará el cielo nocturno como una gran faro y en cuyo centro surgirá una pequeña estrella de neutrones. Pero otros científicos difieren en el tiempo y consideran que esto ocurrirá dentro de 8 millones de años.

El asunto es que el gran oscurecimiento de la estrella que se ubica a 724 años luz de distancia, hizo pensar a muchos que se trataba del inminente colapso y explosión de Betelgeuse, de hecho, muchos ya habían hecho cálculos sobre lo que le pasaría a la Tierra en caso de que esto ocurriera, debido a su cercanía.

Betelgeuse se hubica a 724 años luz de distancia, es 900 veces más grande y 100 mil veces más brillante que nuestro Sol, y tiene 20 masas solares.

Algunos estimaban que el brillo de la supergigante roja podría ser el equivalente al resplandor de la Luna en cuarto menguante o incluso al de la Luna llena, y su esplendor iluminaría la noche y el día durante varios meses o incluso años. Esperaban, también, un inminente impacto en la atmósfera terrestre.

Sin embargo, de acuerdo a las observaciones y análisis de un grupo de radioastrónomos de Alemania, Francia, España, Estados Unidos, Holanda, México, y Reino Unido, encabezado por Miguel Montargès, del Observatorio de Paris LESIA, y de la Universidad de la Sorbona, Francia, descubrieron que no se trataba de una inminente explosión sino de la formación de una gigantesca nube de polvo de estrella del hemisferio sur de Betelgeuse, que bloqueó su luz vista desde la Tierra.

De acuerdo con un artículo científico publicado en la revista Nature y en la que participó el investigador mexicano Joel Sánchez Bermudes, del Instituto de Astronomía de la UNAM, estas observaciones arrojan luz sobre los mecanismos responsables de los importantes eventos de pérdida de masa que ocurren durante la etapa final de la evolución de una estrella masiva.

Foto: Cortesía de Nature/A. Babak Tarfreshi, SPL

Miguel Montargès y sus colegas estudiaron la superficie de Betelgeuse tanto antes como durante el “gran oscurecimiento” con imágenes de alta resolución angular del Very Large Telescope del Observatorio Europeo del Sur, ubicado en Chile, que revelaron que el hemisferio sur de Betelgeuse fue diez veces más oscuro de lo habitual durante la atenuación.

Asimismo, determinaron que se produjo una caída de la temperatura en una región más fría de la superficie de Betelgeuse, relacionado con un evento de pérdida de masa que había ocurrido años antes, y que había arrojado materia y energía al espacio que, posteriormente, al enfriarse se condensó y formó el polvo del que suelen formarse planetas cuando se inician los sistemas solares. Sin embargo, este polvo lo arrojó la supergigante como un estertor de sus últimas etapas de vida.

Este estudio proporciona información nueva sobre la estructura y evolución de las estrellas, especialmente de las supergigantes rojas.

Betelgeuse tiene un brillo 100 mil veces superior a la del Sol pero justamente ese brillo es generado por reacciones muy intensas que ocasionaron la pérdida de materia de sus capas superiores a gran velocidad. En el futuro terminará una etapa de su vida como estrella con una espectacular explosión de supernova que, quizá, la humanidad pueda observar.

Foto: Cortesía de Nature/A. Babak Tarfreshi, SPL.

¿Cuándo va a morir el Sol?

El Sol observado con filtros en ultravioleta. Cortesía de: ESA/NASA/SOHO

Pocos astros a lo largo de milenios han despertado la imaginación, la fantasía e incluso el miedo humanos como nuestro Sol, pero también ha sido y es fuente de conocimiento. Pensadores y científicos de todo el mundo han centrado su atención en él para desentrañar los fenómenos naturales que lo gobiernan y gracias a eso conocemos un poco más sobre el Universo.

Sabemos que es una estrella, una de tantas, una entre 100 mil millones de ellas que se reúnen en nuestra galaxia, la Vía Láctea. Sabemos que, al igual que los seres vivos, nuestra estrella nació, creció, se desarrolla y, algún día o más bien, una noche, morirá.

Es la fuente de vida en nuestro planeta, sin embargo, dentro de algunos miles de millones de años también será la causa de su destrucción. La muerte del Sol es inevitable y cada segundo que pasa su fin se acerca un poquito más.

Nació hace 4 mil 700 millones de años, por lo que los investigadores calculan que es una estrella en edad adulta. Luis Felipe Rodríguez, connotado científico del Instituto de Astronomía de la UNAM, considera que le podrían quedar entre 5 mil millones y 6 mil millones de años más, tal y como lo conocemos, pero aún cuando sufra cambios importantes no morirá entonces.

Foto: Pixabay

En su núcleo ocurre una reacción nuclear controlada en la que se fusionan continuamente los núcleos de hidrógeno en núcleos de helio, a temperaturas de 15 millones de grados centígrados y una presión 250 mil millones de veces superior a la de la superficie terrestre.

Desde su formación, el núcleo del Sol se ha ido calentando lentamente y lo sigue haciendo a medida que el helio se va acumulando y comprimiendo. Al irse calentando su centro se ha vuelto más luminoso. Dentro de 2 mil 400 millones de años será 40% más luminoso que hoy en día. Ese será el momento de la extinción de la vida en la Tierra.

Al ser más brillante, la temperatura del globo terráqueo se incrementará tanto que se evaporarán todos los océanos y la superficie del planeta estará tan seca como un desierto. La vida, tal y como la conocemos, se extinguirá y pasará de ser un planeta azul a un gemelo de Venus: desértico y ardiente.

Sin embargo, la vida del Sol continuará su ritmo por mucho tiempo más hasta que, dentro de 6 mil 300 millones de años, ya no dispondrá de más hidrógeno en su núcleo para continuar la fusión. Entonces se convertirá en una subgigante anaranjada cuyo diámetro aumentará 50% y su brillo se duplicará.

Más tarde, se convertirá en una gigante roja de entre 100 y 150 veces su tamaño, y su luminosidad aumentará hasta 2 mil 400 veces la de ahora, y en los siguientes 600 millones de años el brillo del Sol inundará muchos rincones de la Vía Láctea. 600 millones de años después se convertirá en una enana blanca hasta que, cumplidos 12 mil 500 millones de años, por fin se consumirá como una roca de carbono oscura, solitaria e invisible.

Comentarios y sugerencias:

@abanav

abanav@gmail.com

sapiensideas.com

*Las opiniones expresadas en esta sección son de exclusiva responsabilidad del autor y no necesariamente representan la opinión de MVS Noticias