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Pesadilla

Pamela Cerdeira Lunes 31 De Agosto, 2020 · 07:00 am
Pesadilla
Prueba Covid-19 / Pixabay

Son los asintomáticos, ellos son quienes han convertido la pandemia en una pesadilla. Es la pieza perfecta que ayudaría a cualquier novelista a construir el escenario perfecto de terror: el que cerró fronteras, no mandó a las casas, transformó los centros de trabajo y sumió al mundo entero en una crisis. Y es que, sin asintomáticos, identificar a quienes pueden contagiar la enfermedad, sería, un trabajo mucho más sencillo.

Gracias a la posibilidad de ir por la vida como si nada y contagiando, es que hemos dejado de abrazar a nuestros amigos, nos negamos a visitar a nuestros padres, y hemos prohibido a nuestros hijos pasar tiempo con gente de su edad. Esta, es la pieza, que nos hace pensar que estamos viviendo una pesadilla: no es la certeza de saber que estamos enfermos, sino la posibilidad de no saberlo, y a la vez enfermar a alguien más.

Claudia pasó más del último año en visitas constantes al hospital: tres veces a la semana para dializar a su esposo, más las visitas a los médicos, otras para los estudios, y finalmente paradas inesperadas a la sala de urgencias. A lo largo de este tiempo, una pandemia se atravesó. Mientras el resto de las personas se refugiaban en sus casas tratando de evitar al máximo los lugares que pudieran representar un riesgo, es ahí en donde ella estaba.

Al extenuante ritual de limpia tus zapatos, lávate las manos, desinfecta lo que tocaste, metete a bañar, mete tu ropa en una bolsa, y siéntate a llorar ¿cuántas veces habrá pensado en el virus mientras ya tenía en sus manos la dura tarea ayudar a sobrevivir a su esposo? Dale la medicina, ayúdalo a pararse, busca que coma, no mucho, tampoco poco, menos agua, cuida su piel, cuida su ropa, cuida su corazón y cuida el tuyo… así eran sus días. Los primeros casos de coronavirus se habían detectado en México y se tomaban las primeras medidas de distanciamiento social, quizá, ésta sea nuestra oportunidad para aprovechar y estar juntos, dijo su esposo. Y así fue, la pandemia mantuvo a esta familia de cuatro integrantes uno cerca de otro, todo el tiempo. Y Gilberto pasó con los suyos todos y cada uno de los últimos días de su vida.

Había pasado poco más de un mes de su partida, cuando la familia recibía una noticia: un pariente cercano había dado positivo a coronavirus, su hija mayor había convivido con él. Esta fue la recomendación del médico: todos debían hacerse la prueba, y en lo que obtenían los resultados, cada quien tendría que aislarse en su habitación. Seis días, en los que nadie sale de su cuarto, en los que no ver a los tuyos se convierte en un acto de amor, seis días para llorar a solas, seis días de un duelo no resuelto y con la sombra de lo que pudiera resultar. Seis días, de la pesadilla de la que no puedes despertar.

Finalmente, los resultados volvieron negativos, pero la vida, no volverá a ser igual.

Pamela Cerdeira

*Las opiniones expresadas en esta sección son de exclusiva responsabilidad del autor y no necesariamente representan la opinión de MVS Noticias