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Peligra la biodiversidad con la sexta extinción del planeta

Arturo Barba 1/Mar/19 07:39
Peligra la biodiversidad con la sexta extinción del planeta
El desarrollo económico y el crecimiento de la población que demandan mayor producción agrícola y forestal han ocasionado la extinción de más de 121 especies de aves en lo que va del siglo XXI.

De la tinta de Arturo Barba.

El ser humano ha identificado cinco grandes extinciones masivas a lo largo de la evolución de nuestro planeta: 1) La del periodo Ordovícico-Silúrico, ocurrida hace 440 millones de años, que acabó con el 85% de las especies de animales y plantas; 2) Devónico-Carbonífero, hace 367 millones de años, que extinguió al 82% de las especies; 3) El Pérmico-Triásico, hace 251 millones de años, el más destructivo ya que exterminó al 96% de las especies de plantas y animales; 4) Triásico-Jurásico, hace 210 millones de años, que eliminó al 76% de las especies; y 5) Cretácico-Terciario, ocurrido hace 66 millones de años, que acabó el 76% de la flora y fauna, incluidos los dinosaurios.

Sin embargo, cada vez hay más consenso entre la comunidad científica internacional en que estamos inmersos en la sexta gran extinción solo que, a diferencia de las otras cinco, que fueron provocadas por causas naturales como impactos de meteoritos, erupciones volcánicas, fragmentación de la corteza terrestre, plumas mantélicas (columnas de magma provenientes del manto terrestre), etc., el origen de actual es el propio ser humano.

De acuerdo con un par de estudios publicados en la revista Nature Ecology & Evolution de esta semana, el desarrollo económico y el crecimiento de la población que demandan mayor producción agrícola y forestal han ocasionado la extinción de más de 121 especies de aves en lo que va del siglo XXI. No obstante, para el año 2070 se espera que el incremento del uso humano de la tierra pondrá a más de mil 700 especies de anfibios, peces, aves y mamíferos al reducirse sus hábitats naturales.

Gran parte de estos efectos obedecen al desarrollo económico y al crecimiento de la población que ha incrementado el cambio del uso de suelo de los hábitats naturales a tierras utilizables, sin prácticas de manejo sostenibles, lo que impacta negativamente la biodiversidad y los procesos de los ecosistemas.

Los investigadores encabezados por Walter Jetz, de la Universidad de Yale, Estados Unidos, analizaron la información sobre la distribución geográfica actual de alrededor de 19 mil 400 especies de animales de todo el mundo, y los compararon con los cambios del uso de suelo, el avance de la economía global, la densidad demográfica y el crecimiento urbano.

Los hallazgos vinculan estos datos prospectivos con sus implicaciones para la biodiversidad y permite llevar a cabo un seguimiento del impacto de las decisiones políticas y económicas en la cobertura global de la Tierra, y la disminución del hábitat de especies de todo el mundo.

El estudio demuestra que, en un escenario intermedio de cambios moderados, alrededor de mil 700 especies experimentarán aumentos importantes en su riesgo de extinción, entre ellos 886 especies de anfibios, 436 especies de aves y 376 especies de mamíferos.

Por otro lado, de acuerdo con un artículo publicado en la revista Science, el incremento de la explotación de la industria pesquera y el aumento de la temperatura de los océanos por el cambio climático están afectando las pesquerías del planeta.

Este calentamiento ocasionó una caída promedio estimada del 4.1% en las capturas sostenibles de especies de peces y mariscos entre 1930 y 2010, lo que ha tenido variados efectos afectando de manera distinta tanto a regiones como especies de peces. Por ejemplo, en el Mar de China Oriental y el Mar del Norte, la disminución estimada fue del 15%.

Los mariscos se están convirtiendo en una fuente cada vez más importante de alimento conforme aumenta la población mundial, especialmente en los países costeros y en vías de desarrollo, donde proporciona hasta la mitad de la ingesta de proteína animal.

Pero los investigadores que llevaron a cabo el estudio sostienen que las poblaciones de peces no pueden tolerar tanto calentamiento de los mares.

Los científicos de la Universidad Rutgers, Reino Unido, y de la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica, de EE. UU., estudiaron el impacto del calentamiento de los océanos en 235 poblaciones de 124 especies en 38 regiones ecológicas de todo el mundo, entre ellas, peces, crustáceos y moluscos.

Conforme aumenten las temperaturas de los océanos se afectarán prácticamente todas las especies de la industria pesquera, de la cual subsisten más de 56 millones de personas en todo el mundo.

Sin duda, la sexta extinción está en marcha por causas antropogénicas.

Rechazo a la iniciativa de ley de ciencias

Existe un rechazo generalizado de la comunidad científica hacia la iniciativa de reforma de Ley de Humanidades, Ciencias y Tecnologías.

A través de diversos foros organizados por investigadores y legisladores, así como comunicados de instituciones de investigación y organizaciones científicas, ha iniciado el análisis de la propuesta de ley presentado de motu propio por la senadora Ana Lilia Rivera, del partido Morena, quien tiene una licenciatura en derecho, no integra la Comisión de Ciencia y Tecnología de la Cámara de Senadores y es presidenta de una asociación rural antitransgénicos de Tlaxcala.

Tras un análisis realizado por investigadores de diversas instituciones públicas y asociaciones reunidos en el Instituto de Investigaciones Sociales de la UNAM, se calificó la iniciativa de ley como una propuesta “retrógrada, centralista y punitiva”. La próxima semana, el Foro Consultivo Científico y Tecnológico, junto con la Comisión de Ciencia y Tecnología de la Cámara de Diputados, analizará algunos de los aspectos involucrados en dicha iniciativa, donde, sin lugar a dudas, volverá a ser evidente el rechazo a la iniciativa morenista.

Hay que resaltar que en dicha propuesta se establece el absurdo de derogar la Ley de Bioseguridad y Organismos Genéticamente Modificados sin ninguna razón, argumento y ni justificación, simplemente se propuso supuestamente por simple ocurrencia de la legisladora.

En Conacyt deberían estar preocupados por una iniciativa de ley que solo logrará el rechazo unánime de la comunidad científica y tecnológica del país. María Elena Álvarez-Buylla, directora general del Conacyt, ha señalado en algunos medios que la institución no tuvo nada que ver con dicha iniciativa, pero si se quiere transformar la ciencia mexicana el gobierno no puede atenerse a una propuesta tan mal hecha y debería impulsar el análisis y la discusión seria y abierta para que el país tenga una nueva ley de ciencia de avanzada, acorde a una sociedad basada en el conocimiento y, de pasada, se podría alfabetizar científicamente a los legisladores.

Comentarios y sugerencias: @abanav y abanav@gmail.com