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Países esbozan “pasaportes” de vacunación

Entre la comunidad científica internacional esta medida es ampliamente controversial ya que puede tener amplias implicaciones sociales como la discriminación, del tema escribe Arturo Barba.

Arturo Barba Viernes 2 De Abril, 2021 · 07:00 am
Países esbozan “pasaportes” de vacunación
La OMS no recomienda la vacunación COVID-19 de los viajeros a menos que pertenezcan a un grupo de alto riesgo / Foto: EFE

Aunque a ritmos diferenciados la vacunación contra la pandemia por SARS-CoV-2 avanza en todo el mundo, pero diversos países ya están esbozado el uso de “pasaportes de vacuna COVID-19” o “certificaciones de vacunación” como una  medida para reducir las restricciones de salud pública para sus portadores, pero sobre todo, para facilitar la reapertura de sus economías.

Sin embargo, entre la comunidad científica internacional esta medida es ampliamente controversial ya que puede tener amplias implicaciones sociales como la discriminación y mayor desigualdad, aunque también puede tener repercusiones en la salud, ya que hasta ahora se ignora el periodo de protección que otorgan las vacunas o la resistencia y virulencia de las nuevas variantes del coronavirus.

La vuelta a la “nueva normalidad” y la reactivación económica luego de más de un año de pandemia ha hecho que diversos países retomen la necesidad de dichos certificados de inmunidad, como el gobierno estadounidense bajo la nueva administración de Joe Biden, que lo exige a todos aquellos viajeros internacionales, también el gobierno británico y la mayor parte de la Unión Europea, tienen una medida similar.

Países como Australia, Dinamarca y Suecia lo están implementando, así como Israel, que es el país que lidera el mundo en vacunación per cápita –con prácticamente la mitad de la población vacunada–, que ya emite “pases verdes” para los residentes vacunados. Con ellos no solo pueden viajar sino también entrar a sitios que de otro modo estarían restringidos, como hoteles, gimnasios, restaurantes, teatros y antros.

Una medida similar hay en la ciudad de Nueva York donde se expide el “Pase Excélsior” que permite la asistencia a teatros, estadios, lugares para eventos, fiestas y bodas.

Hay varias preocupaciones entre la comunidad científica y la Organización Mundial de la Salud (OMS), por ejemplo, el Comité de Emergencias del Reglamento Sanitario Internacional sobre la pandemia de COVID-19 señala que es prematuro que los países exijan prueba de vacunación para los viajeros internacionales y que en caso de que se adoptara dicha medida en el futuro, las vacunas deben ser aprobadas por la OMS, tener la calidad adecuada y estar disponibles universalmente, para la protección de todas las personas contra la propagación internacional de la enfermedad.

Hasta ahora no existe el acceso universal a las vacunas. Su disponibilidad y distribución todavía es limitada, por ello, privilegiar a las pocas personas que han tenido acceso a ellas es éticamente cuestionable.

Las tasas de vacunación entre grupos sociales marginados y de bajos ingresos sigue siendo desproporcionadamente bajas. De esta manera, se corre el riesgo de conferirse privilegios sociales que pueden conducir a la discriminación. Entre los países de ingresos bajos y medianos bajos el acceso a las vacunas es restringido, lo que podría profundizar las desigualdades ya existentes e introducir otras nuevas.

Otra preocupación que descarta el uso de pasaportes de vacunación es que aún no se comprende bien el alcance ni el tiempo de la protección que otorgan las vacunas ante la reinfección del coronavirus, principalmente en contra de las nuevas variantes. Tampoco se conoce el potencial de transmisión viral por personas que ya han sido vacunadas.

Pero además hay una serie de incógnitas científicas con respecto a la eficacia de las vacunas que todavía no han sido respondidas, por ejemplo, la capacidad para prevenir la infección, la enfermedad y limitar la transmisión; la duración de la protección ofrecida por la vacunación; el momento en que se debe realizar la dosis de refuerzo; si la vacuna ofrece protección contra infecciones asintomáticas; la edad y grupos de población que deben priorizarse para la vacunación; contraindicaciones específicas; cuánto tiempo antes de viajar deben ofrecerse las vacunas; y la posible exención de personas que tengan anticuerpos contra el SARS-CoV-2.

La OMS no recomienda la vacunación COVID-19 de los viajeros a menos que pertenezcan a un grupo de alto riesgo, como las personas mayores o con condiciones médicas subyacentes.

A pesar de esto, es muy probable que esta medida se imponga conforme avance la vacunación. Para poder llevar a cabo dicha medida a escala global se tendrán que enfrentar algunos retos tecnológicos. Por ejemplo, se requerirá de una base de datos global digital donde se deberá documentar el estado de vacunación de cada individuo. De cada uno de los más de 7 mil 600 millones de habitantes del planeta.

Esto deberá dotar de la capacidad de identificar de forma única a cada individuo y validar su estado de vacunación. Hasta ahora no existe un sistema similar en ninguna área, lo que requiere, necesariamente, la cooperación internacional para compartir esta información.

El desarrollo de una plataforma mundial de vacunación requerirá el desarrollo de un certificado de vacunación digital sustentado en una base de datos de sistemas complejos y la adopción generalizada de estándares abiertos de interoperabilidad para respaldar el acceso o el intercambio seguro de datos, que debe considerar no solo información científica sino aspectos legales, éticos y de protección de datos personales.

Existen distintas experiencias internacionales, por ejemplo, en algunos países se prescriben requisitos de vacunas para los trabajadores del sector salud y el cuidado infantil. Algunos programas de detección de salud pública requieren que los maestros prueben que no tienen tuberculosis y determinados países requieren que los visitantes extranjeros muestren un certificado de vacunación contra la fiebre amarilla.

Desde un punto de vista social, otorgar acceso a pasaportes de vacunación a determinadas actividades, lugares o viajes internacionales sin duda impulsará la reapertura de algunos sectores de la economía, como la hostelería, el comercio minorista no esencial y el turismo. Pero también corre el riesgo de generar sociedades jerárquicas en las que los vacunados tengan privilegios exclusivos que se les niegan a quienes no han recibido la vacuna.

Certificar a quienes están inmunizados puede estigmatizar a quienes no lo están. Existe una amplia evidencia histórica de que vincular ventajas con la aptitud física puede amplificar las disparidades socioeconómicas existentes. Se podría crear un apartheid social orwelliano o distópico.

Cómo el estrés afecta el crecimiento del cabello

Las hormonas del estrés suprimen el crecimiento del pelo mediante la regulación de las células madre del folículo piloso, informa un artículo publicado en Nature esta semana. El estudio identifica el mecanismo que subyace a este efecto y sugiere cómo podríamos revertirlo.

Los folículos pilosos tienen un ciclo entre las fases de crecimiento y reposo. Desde hace tiempo se sabe que el estrés puede afectar el crecimiento del cabello en roedores y humanos, pero no se ha entendido con precisión los efectos del estrés en el crecimiento del cabello.

Ya-Chieh Hsu del Departamento de Células Madre y Biología Regenerativa de la Universidad de Harvard  y sus colegas investigaron cómo la corticosterona (una hormona en ratones liberada durante el estrés crónico) regula la actividad de los folículos pilosos en ratones.

Cuando los niveles de corticosterona están elevados, los folículos pilosos permanecen en una fase de reposo prolongada y no se regeneran, revelan los experimentos. Por el contrario, si se agota la corticosterona, las células madre del folículo piloso se activan y se produce un nuevo crecimiento de pelo.

Los investigadores observaron que  la corticosterona inhibe la activación de las células madre del folículo piloso al suprimir la producción de una proteína llamada GAS6, que se ha demostrado que promueve la proliferación de las células madre del folículo piloso en ausencia de corticosterona. Estos resultados sugieren que restaurar la expresión de GAS6 podría superar la inhibición inducida por el estrés de las células madre del folículo piloso y podría estimular la regeneración del crecimiento del cabello.

Estos hallazgos establecen una base para explorar los tratamientos para la caída del cabello causada por el estrés crónico. Sin embargo, es necesario abordar varios problemas antes de que los hallazgos se puedan extrapolar a los humanos. Por ejemplo, se considera que la corticosterona es el equivalente en roedores del cortisol humano, pero no sabemos si el cortisol produce efectos idénticos en humanos a los observados en esta investigación.

Además, las fases de crecimiento del cabello difieren entre ratones y humanos, lo que podría influir en la efectividad de los enfoques para revertir la inhibición inducida por el estrés de las células madre del folículo piloso.

Comentarios y sugerencias: @abanav y abanav@gmail.com

*Las opiniones expresadas en esta sección son de exclusiva responsabilidad del autor y no necesariamente representan la opinión de MVS Noticias