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Oculta Conacyt información sobre supuesta vacuna mexicana ‘Patria’

Ciento cincuenta millones de pesos de recursos públicos se han invertido para pagar la licencia y realizar pruebas clínicas.

Arturo Barba Viernes 11 De Junio, 2021 · 07:00 am
Oculta Conacyt información sobre supuesta vacuna mexicana ‘Patria’
Dosis de la vacuna Pfizer-BioTech en el módulo de vacunación / Cuartoscuro

Ciento cincuenta millones de pesos de recursos públicos se han invertido para pagar la licencia y realizar pruebas clínicas en humanos con la candidata a vacuna contra la COVID-19 llamada “Patria” que se presentó el pasado 13 de abril como supuesta inmunización mexicana, pero que en realidad se trata de la llamada NDV-HXP-S desarrollada y patentada por científicos de la Universidad de Texas en Austin y de la Escuela de Medicina Icahn en Mount Sinai en Nueva York.

Sin embargo, cualquier ciudadano mexicano que quisiera contar con datos sobre la manera en cómo se han ejercido esos recursos, o solicitar información científica sobre los avances del ensayo clínico y los resultados previos de las investigaciones llevadas a cabo en laboratorio con cultivos celulares y en animales, se le negará el acceso a esa información porque el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt) lo ha catalogado como “información reservada o confidencial” a través del Instituto Nacional de Transparencia, Acceso a la Información y Protección de Datos Personales (INAI).

La falta de transparencia y el ocultamiento de información pública son parte del ADN del Conacyt en el uso y administración de los recursos públicos: Desde hace dos décadas se encuentra en el último lugar en materia de transparencia entre las dependencias federales, estas mismas prácticas se mantienen e incluso se han reforzado en la autodenominada “cuarta transformación”.

Foto: Cuartoscuro

Esta costumbre contraviene los principios éticos de la función pública, pero también aquellos que rigen la actividad científica internacional como los establecidos en 2017 en la Recomendación de la UNESCO sobre Investigadores Científicos. En el artículo IV titulado “Derechos y responsabilidades en la investigación” inciso “a” fracción quinta, se establece con claridad que es obligación de los Estados Miembros (entre ellos México) y los científicos el “promover el acceso a los resultados de las investigaciones y compartir datos científicos entre los investigadores, así como con los encargados de formular políticas y con el público siempre que sea posible, teniendo presentes los derechos existentes…”.

Asimismo, en el artículo 36 del documento se indica que “A fin de promover la ciencia como un bien público, los Estados deberían alentar y facilitar el acceso al conocimiento, en particular el acceso abierto”. Nada de esto ocurre en el Conacyt.

A través de la Plataforma Nacional de Transparencia MVS Noticias realizó la solicitud de información al Conacyt sobre “los documentos, contratos, convenios, convocatorias o adjudicación directa, relacionados con la vacuna anti COVID-19 llamada Patria. El nombre de todos los y las investigadoras que participan en el proyecto, así como el lugar de adscripción de todos los participantes. También la información sobre el presupuesto asignado a dicho proyecto, la partida presupuestal de la cual se está otorgando el recurso y la forma en que se distribuye. Asimismo, copia del protocolo de investigación y los documentos, artículos científicos o papers que se han generado o se vayan a generar hasta el momento de la respuesta de esta solicitud”.

Sin embargo, la dependencia contestó que “con fundamento en la Ley General de Transparencia y Acceso a la Información Pública, la información solicitada contiene información reservada o confidencial que será eliminada”.

Foto: Cuartoscuro

Para que una vacuna sea avalada debe pasar las pruebas preclínicas (con células y animales) y ensayos clínicos con humanos de Fase 1, 2 y 3, y los resultados deben publicarse en revista científicas internacionales que cuenten con comités de evaluación de pares como, por ejemplo, las revistas Science, o las del grupo Nature Springer, PNAS, The New England Journal of Medicine, JAMA, The LancetElsevier, entre muchas otras.

A través del artículo científico, los expertos del mismo campo de estudio de cualquier parte del mundo pueden saber si el trabajo cumple con requisitos mínimos de calidad durante todo su desarrollo y si los resultados son coherentes y replicables. Este es el mecanismo más usual a través del cual se avala o no un trabajo científico y sus resultados. Cuando se publica en una revista de este tipo, la sociedad puede tener la certeza de que se trata de una investigación fidedigna y científicamente comprobada.

Ningún estudio científico preclínico y clínico son brindados por el Conacyt o la Agencia Mexicana de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AMEXID), de la Secretaría de Relaciones Exteriores, el otro organismo gubernamental implicado en “Patria”.

La patraña de la vacuna mexicana

Hace dos meses, el 13 de abril, la directora general del Conacyt, María Elena Álvarez-Buylla Roces mintió a la sociedad al presentar “Patria” como un avance mexicano: “Estos desarrollos propios son la base para poder recuperar la soberanía en este aspecto tan estratégico que es la producción de vacunales y el cuidado de la salud, siempre con una perspectiva de beneficio público por encima de todo…”, dijo emocionada (si le interesa, puede ver el video en el minuto 41 segundo 46.

Se trata de un desarrollo estadounidense para producir una potencial vacuna de bajo costo que las universidades Mount Sinai y Texas, en Austin, junto con la organización PATH para la Innovación y el Acceso a las Vacunas, están vendiendo a empresas o gobiernos de decenas de países en desarrollo.

Hasta ahora, además de México se ha licenciado al Instituto de Vacunas y Productos Biológicos Médicos de Vietnam (IVAC), a la Organización Farmacéutica del Gobierno de Tailandia (GPO) y al Instituto Butantan de Brasil, pero buscan comercializar la licencia a más de 80 empresas o gobiernos en todo el mundo. En cada uno de esos países se ha dicho que la licencia es “exclusiva” o que se trata de una “vacuna propia”.

Contrario a lo afirmado por Álvarez-Buylla esta licencia no recuperará ninguna “soberanía”. No fue idea de ningún investigador mexicano, tampoco ha sido desarrollada por ninguna institución mexicana, simplemente fue adquirida la licencia para producir una vacuna creada por científicos de otro país.

Además, será producida por una empresa farmacéutica privada llamada Laboratorio Avi-Mex, una compañía productora de medicamentos veterinarios a la cual se le están inyectando recursos públicos millonarios, sin transparentar su ejercicio.

Lo único que se podrá lograr con la inversión de 150 millones de pesos es que en vez de comprar la vacuna anti COVID-19 a las grandes farmacéuticas trasnacionales, se le podrá comprar a Avi-Mex.

Foto: Cuartoscuro

Las empresas farmacéuticas que ya tienen una vacuna anti COVID-19 o la están desarrollando, tienen la obligación de incluir la información científica especializada e incluso información de divulgación para todo público, pero la empresa Avi-Mex, a pesar de que ha recibido recursos públicos, solo ha incluido un comunicado sobre la potencial vacuna en su página web (https://www.avimex.com.mx/), sin información científica de referencia.

La Organización Mundial de la Salud realiza el seguimiento de todas las vacunas y medicamentos contra la COVID-19 que se están desarrollando en todo el mundo y elabora un reporte que actualiza cada dos semanas llamado Landscape of candidate vaccines in clinical development (Panorama de las candidatas a vacunas en el desarrollo clínico). El más reciente, del 8 de junio de 2021 (https://www.who.int/publications/m/item/draft-landscape-of-covid-19-candidate-vaccines), indica que hay 185 vacunas en experimentación preclínica (con células y animales) y 102 en ensayo clínico con humanos en fases 1, 2, 3 y 4.

De éstas, 7 se encuentran en Fase 4 de experimentación humana, mismas que han recibido la aprobación de uso de emergencia y ya se están aplicando en todo el mundo. En la Fase 3 hay otras 17, una vez concluida esta etapa y dependiendo los resultados, pueden ser aprobadas. 7 se encuentran en Fase 2-3; 10 en ensayo clínico Fase 2; 24 en ensayo 1-2; 35 en etapa 1 y, finalmente, 2 han sido suspendidas.

De acuerdo con la base de datos ClinicalTrials.gov de la Librearía Nacional de Medicina de Estados Unidos, una base de datos de estudios clínicos financiados con fondos públicos y privados realizados en todo el mundo, además de México, los países que están llevando a cabo las pruebas clínicas de esta candidata a vacuna son el Instituto de Vacunas y Médico Biológicas de Vietnam y a través del ensayo llamado COVIVAC, Virus de la enfermedad de Newcastle (NDV) que expresa proteína SRA-CoV-2 S trimérica estabilizada previa a la fusión de anclado a la membrana +/- adyuvante CpG 1018.

Esta vacuna inició en marzo su Fase1-2 de ensayo clínico, con 300 adultos entre 18 y 75 años, bajo el auspicio de la Universidad Médica de Hanoi, Vietnam (https://clinicaltrials.gov/ct2/show/NCT04830800 ).

También se está probando la potencial vacuna de virus inactivado titulada Virus de la enfermedad de Newcastle (NDV) quimérico completo, inactivado y a base de huevo que expresa la proteína SARS-CoV-2 S trimérica estabilizada previa a la fusión anclada a la membrana (Hexapro) + CpG 1018, por la Organización Farmacéutica Gubernamental de Tailandia. Se trata de un ensayo Fase 1-2 con 460 personas (https://clinicaltrials.gov/ct2/show/NCT04764422 ).

En México la prueba se llama Vacuna de vector vivo recombinante con el virus de la enfermedad de Newcastle (rNDV) (https://clinicaltrials.gov/ct2/show/study/NCT04871737 ). Este experimento de Fase 1 inició el 20 de mayo con 90 personas y su objetivo es evaluar la seguridad e inmunogenicidad de tres concentraciones de una vacuna rNDV contra el SARS-CoV-2 administrada por vía intranasal e intramuscular.

No solo se oculta información sino que se le miente a la sociedad mexicana.

Comentarios y sugerencias:

@abanav 

sapiensideas.com

*Las opiniones expresadas en esta sección son de exclusiva responsabilidad del autor y no necesariamente representan la opinión de MVS Noticias