¿Deseas recibir notificaciones?
Radio
Webcam
Buscar
Obscuro
Link Copiado
A A

Negro como la noche, caliente como el infierno

De la tinta de Héctor Zagal

Héctor Zagal Domingo 23 De Febrero, 2020 · 11:26 am
Negro como la noche, caliente como el infierno
Ilustración

¿Cómo toman su café? A mí me gusta negro como la noche, fuerte como el pecado, dulce como el amor y caliente como el infierno, justo como dice el proverbio turco. Es imprescindible en nuestro día a día, que el café, un estimulante, forma parte de la canasta básica en México.

En la Nueva España, el café empezó a ponerse de moda hacia finales del siglo XVIII. En el Semanario Económico de la Ciudad de México de enero de 1810, se podía leer en la letra “C” de la sección de “Alfabeto de artes y oficios”, sobre las virtudes del café. Las bondades incluían la purificación de la sangre por medio de una dulce agitación que disipa la pesadez y alegra el espíritu. Sin embargo, también se afirmaba que era perjudicial para quienes poseen un carácter sanguíneo o colérico. Entre otras cosas, también menciona sustitutos de café: garbanzos, judías, centeno y cebada tostados.

Según Salvador Novo, la introducción del café a México data de 1790. A principios del siglo XIX, ya se había hecho costumbre beber café. Y poco a poco, éste fue desplazando al chocolate como bebida mañanera. Imaginen que despiertan a las 6 am y ante ustedes llevan una bandeja con una espumosa y humeante taza de chocolate caliente para iniciar el día. Y no pueden faltar las piezas de pan para sopear. ¡Uf! Sería difícil abandonar la cama después de esto. Pues así iniciaban el día algunos de los habitantes del México del siglo XIX. La industrialización y el crecimiento de las ciudades cambiaron el ritmo laboral y social de México. Entonces el café se convirtió en la bebida del capitalismo, tanto obreros como patrones necesitaban estar bien despiertos. El chocolate no empataba con este nuevo estilo de vida tan acelerado.

Asimismo, las tabernas cayeron en descrédito. Antes del éxito del café, aun los hombres más eminentes de la vida pública no desdeñaban la borrachera. Pero la embriaguez tampoco iba bien con las nuevas formalidades burguesas. El descontrol de las pasiones provocado por el exceso de vino no resultaban atractivas en una sociedad que ahora buscaba la lucidez y agilidad mental.

Según lo narra Antonio García Cubas (1832-1912) en “El libro de mis memorias”, muchos cafés también funcionaban como lecherías. Por esta razón, los primeros cafés en México popularizaron el café con leche. Más tarde, empezarían a servir el café estilo americano. Muchos cafés abrían de madrugada para ofrecer desayunos a los empleados. Lo común parece haber sido una taza de café con leche y un mollete con mantequilla. El mollete tradicional no llevaba frijoles; sólo era pan-mollete, un tipo de bolillo, tostado.

Además, García Cubas detalla que los pobres solían iniciar el día tomando atole, champurrado, chileatole o atole con chocolate. O también hojas de naranjo con una copita de aguardiente o té claro.

El primer café del que tenemos noticia en México es el de Manrique, que se ubicaba en la esquina de Tacuba y Monte de Piedad. En este café se idearon no pocas conspiraciones.

De hecho, Miguel Hidalgo y Costilla llegó a asistir a este lugar y no con intenciones de rezar el Padre nuestro. Como era común en otras partes del mundo, donde había café, había tertulia, crítica y un espíritu revolucionario.

Actualmente, los cafés se mantienen como uno de los puntos de encuentro más demandados.

El ímpetu y claridad que pueda dar una buena taza de café y el ambiente de camaradería los vuelve un lugar perfecto para la tertulia, el cotilleo o una primera cita. Antes de una clase o conferencia recurro a la chispa de esta obscura bebida. Y coincido con la respuesta que dio Voltaire cuando le dijeron que el café era un veneno lento: “en efecto, yo llevó más de 50 años bebiéndolo”.

Sapere aude!

¡Atrévete a saber!

@hzagal

*Las opiniones expresadas en esta sección son de exclusiva responsabilidad del autor y no necesariamente representan la opinión de MVS Noticias