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Más allá de la dirigencia de Morena

De la tinta de Arturo Espinosa Silis.

Arturo Espinosa Silis Miércoles 7 De Octubre, 2020 · 07:00 am
Más allá de la dirigencia de Morena
Porfirio Muñoz Ledo, Yeidckol Polevnsky y Mario Delgado, aspirantes a la dirigencia de Morena / Foto: Especial

Como lo he planteado en columnas anteriores, la disputa por la renovación de la dirigencia de Morena es una pelea de box a 12 rounds, que tiene como cuadrilátero al INE y al TEPJF como réferi. En uno de los útlimos rounds, el INE dio a conocer los resultados de la encuesta de reconocimiento de los aspirantes a la presidencia nacional y a la secretaría general entre la militancia y más allá de las descalificaciones lanzadas por quienes no se vieron favorecidos en dicha encuesta, los resultados revelan otro fenómeno: la falta de nuevos liderazgos al interior de los partidos políticos.

De acuerdo con la encuesta, el aspirante a la presidencia más conocido es Porfirio Muñoz Ledo, lo cual no resulta sorpresivo, pues se trata de un hombre con una larga y destacada trayectoria política. Lo que llama la atención es que aventaja en casi 15 puntos porcentuales al siguiente aspirante más conocido (Mario Delgado) y la distancia con el tercer aspirante con mayor reconocimiento (Pablo Duarte Sánchez) es más del doble del que registró este último (41 % frente a 17 %). En síntesis, Porfirio Muñoz Ledo es, por mucho, el más conocido de las y los aspirantes a la presidencia nacional de Morena.

Me permito suponer que, de hacer un ejercicio similar en el resto de los partidos políticos, los resultados seguramente serían muy similares: las y los militantes de mayor trayectoria serían quienes tendrían más reconocimiento y probablemente más popularidad entre la militancia. Y aunque este fenómeno tiene su origen en diferentes factores, uno de estos es la falta de una nueva generación de liderazgos tanto al interior de los partidos como en el escenario político nacional.

Si pensamos en los líderes e ideólogos más destacados de los partidos, podemos identificar con facilidad sus nombres, pero sobre todo su obra y aportaciones al sistema político mexicano. Por el contrario, si tratamos de pensar en los liderazgos políticos o partidarios actuales, seguramente terminaremos identificando a un grupo de personajes que, si bien tienen un gran protagonismo en ciertos círculos muy acotados –como las redes sociales–, aún no terminan de consolidar su presencia y liderazgo entre la ciudadanía, en parte por su reticencia a construir puentes más allá de sus correligionarios, pero también porque sus aportaciones a la política nacional son mínimas. Y ese es justamente parte del problema.

Me parece que no ha sido posible una renovación generacional en la política nacional pues muchos de los integrantes más jóvenes de las diferentes fuerzas políticas están más concentrados en ganar notoriedad que en aprender el oficio de hacer política. Parte de lo que contribuye a que esto sea así es que, por un lado, los partidos políticos no han trabajado seriamente en la formación de cuadros; y por otro, parece que las trayectorias ya no importan, lo que se busca es la imposición de figuras, dejando que sea la mercadotecnia –y no la política y la trayectoria personal–, el mecanismo mediante el cual se logre el posicionamiento de ciertas figuras. Lo anterior ha terminado por generar liderazgos que no trascienden y que son más bien efímeros.

En esto hay que hacer énfasis en el papel que deberían jugar los partidos políticos y en el que claramente han fallado. Recordemos que uno de los fines de los partidos políticos es promover la participación de la ciudadanía en la vida pública del país. Para efecto de lo anterior reciben generosas prerrogativas y parte de ellas deben dedicarlas a la formación de cuadros y liderazgos a su interior, pero dicha formación debería ser tomada más seriamente por los diversos institutos políticos y no seguir actuando como si tomar un par de cursos cada cierto tiempo bastara para formar a la próxima generación de tomadoras y tomadores de decisiones del país.

Si de algo podemos tener la certeza, es que los tiempos que vienen serán turbulentos y como país necesitaremos una clase política que esté a la altura de los retos que se les presentarán.

@EspinosaSilis

*Las opiniones expresadas en esta sección son de exclusiva responsabilidad del autor y no necesariamente representan la opinión de MVS Noticias